El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata encaraba este mediodía la última jornada del juicio que se le sigue al ex capellán de la Policía bonaerense, Christian Von Wernich, en la que estaban previstos el alegato de la defensa y la lectura de la sentencia.
Se esperaba que el sacerdote pida su absolución a través de sus abogados Juan Martín Cerolini y Marcelo Peña. Tras ofrecerle al detenido decir sus últimas palabras, el TOF 1 de La Plata anunciará cuándo da su veredicto.
Si prospera la acusación de la querella, el sacerdote -arrestado desde mediados de 2003, cuando se anularon las leyes de punto final y obediencia debida- pasaría sus últimos días de vida tras las rejas por los crímenes de los aún desaparecidos Domingo Moncalvillo, María Magdalena y Pablo Mainer, Cecilia Idiart, María del Carmen Morattini, Liliana Galarza y Nilda Susana Salomone, además de los secuestros y torturas.
Mientras tanto, proseguían esta mañana los ecos de la polémica surgida a último momento durante la sesión de ayer, cuando la Fiscalía decidió no acusar a Von Wernich por la desaparición de María del Carmen Morattini.
"La posición de la Fiscalía es difícil de sostener y esperamos que el tribunal no la recoja, tiene que hacerse eco de la querella", dijo Marta Vedio, abogada del llamado "grupo de los siete" desaparecidos en el ámbito de la Bonaerense. En ese sentido, reiteró el deseo de la querella de que "la condena (a Von Wernich) sea por siete homicidios" y no seis, como pidió la Fiscalía, porque según dijo, "está comprobada" la muerte de Morattini.
En cuanto a si Von Wernich debería ser condenado por genocidio, la letrada recordó que esa figura "es indiscutible" ya que hubo "un plan sistemático de terrorismo de Estado".
Además, sostuvo que Von Wernich y todos los represores deben recibir condena "por traición a la patria, porque antes de cometer genocidio tuvieron que alzarse en armas en contra de la Constitución".
Por su parte, Alejo Ramos Padilla, representante de la familia Timerman, también cuestionó la actitud de los fiscales y reiteró que lo "sorprendió, y mucho" su decisión de pedir una condena a Von Wernich sólo por seis homicidios, "y más en el momento en que lo hacen".
Según el abogado, mantener la figura del desaparecido sin reconocer la muerte de la víctima "puede generar mucho dolor entre los familiares" y advirtió que el asunto "hay que tomarlo con mucha seriedad y responsabilidad".
"Es terrible la figura del desaparecido, porque las familias no pueden hacer el proceso que tiene cualquier familia que pierde a un integrante", recordó. En cuanto al silencio que mantiene la Iglesia, admitió: "A mí me llama la atención que una institución mayoritaria en la sociedad no se pronuncie acerca de un genocidio, porque eso es lo que ocurrió en la República Argentina". Finalmente, afirmó que el juicio que hoy termina "es importante, porque nos ayuda a analizar que no solamente intervinieron policías y militares en la represión, sino también miembros de la Iglesia Católica y civiles que colaboraron con el plan de exterminio de la dictadura".
La duda de la Fiscalía para no acusar a Von Wernich del asesinato de María del Carmen Morattini se planteó porque en el juicio hubo una testigo que dijo que, según dichos de terceros, la mujer habría sido vista en 1993 en la cola de un banco. La Fiscalía admitió que no tenía certeza del homicidio de Morattini y sólo se le achacó la privación ilegal de la libertad. Aunque la Fiscalía reclamó reclusión perpetua y relató la "perversidad y el sadismo" con que el cura actuaba al compás de los represores, esa inesperada postura sacudió la ya extensa jornada que se había vivido, cuando el fiscal Crous tuvo que decir que dejaban a criterio del tribunal la decisión por ese crimen en particular.
Fue tal la conmoción y confusión, que el presidente del tribunal, Carlos Rozanski, tuvo que llamarle la atención cuatro veces a la Fiscalía para que se pronunciara, tal como establece el código de rito.
En la nebulosa quedaron las palabras de los querellantes diciendo que Von Wernich tenía "la sotana manchada de sangre" y acusando al sacerdote de los siete crímenes, 42 secuestros, 31 tormentos y, además, de "traición a la patria" en el marco de un "genocidio", por lo cual pidieron prisión perpetua.
DyN