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"Es increíble, porque después de casi once años de tocar Queen nos seguimos sorprendiendo", dijo Ezequiel Tibaldo a El Litoral. El nombre, aunque suene casi desconocido, pertenece a quien se pone en la piel de John Deacon, bajista del mítico grupo británico, cada vez que Dios Salve a la Reina sube al escenario. Para quienes alguna vez escucharon a esta banda rosarina que tributa a la de Freddie Mercury, el asombro es mutuo y creciente: este sábado, en su segundo show del año en nuestra ciudad, volverá a emular a Queen pero con una nueva puesta escénica "que incluirá sorpresas, temas nuevos y los clásicos del grupo".
El espectáculo, que será a las 21.30 en el Centro Cultural Provincial (Junín 2457), resumirá el que presentaron el sábado pasado en el estadio Luna Park, donde agotaron localidades y tocaron por dos horas y media. "Estuvo muy bueno -contó el bajista-. Uno siempre tiene muchas expectativas para este tiempo de presentaciones porque, por su magnitud, nunca sabés bien cómo va a salir, qué podría pasar. Pero se generó un ambiente excelente y no nos podíamos bajar del escenario".
"Save me", canción de Bryan May que integró la placa The Game (Emi, 1980) junto a "Another one bites the dust" y "Crazy little thing called love", es el tema que da nombre y eje al espectáculo. En dos horas de revival, los rosarinos harán "música de distintas épocas. Separamos un segmento del show con temas de Wembley, y otro con las primeras placas de Queen de la década del 70", anticipó Ezequiel.
La puesta también incluirá temas de A Night At The Opera (Emi, 1975) y "versiones acústicas, como La marcha de la reina negra (The March of the Black Queen) del long play Queen II, entre otras sorpresas que a los seguidores les gustan mucho", agregó Tibaldo.
En suma, lo que se verá sobre las tablas del CCP será el mismo recital que Dios Salve a la Reina presentó en su sexta gira por Europa, en los últimos meses; y la misma puesta que el mes que viene sonará en San Pablo, Brasil, y luego en Shillong, Delhi, Bangalore y Bombay, India.
Para esta nueva gira asiática, el grupo sumará un nuevo y prestigioso amigo: David Richards, ingeniero de sonido que produjo junto a Queen los discos A Kind of Magic (1986), The Miracle (1989) e Innuendo (1991). "Lo conocimos en uno de nuestros últimos viajes a Suiza y, en la última gira, nos reunimos y decidió sumarse. Es un gran honor para nosotros que alguien de su talla no sólo aprecie nuestro trabajo sino que también se involucre con él".
Al parecer, entre todos los grupos que tributan a Queen en el mundo, para Richards los rosarinos se destacan "porque, además de hacerlo con respeto y calidad sonora, es algo que surge con mucha naturalidad -contó el John argentino-. Las bandas tributo están siempre en la cuerda floja de hacerlo muy bien o muy ridículo. Creo que la gente valora de nosotros que somos sencillos, que logramos buena música y nos hacemos amigos de todos, con humildad".
En su casi concluso décimo año, Dios Salve a la Reina lleva por el mundo una reproducción minuciosa de Queen, que no sólo abarca sus temas sino también una puesta en escena que imita al detalle e incluso supera aquello que el grupo británico presentó en vivo. Para Ezequiel, "aun queda mucho por hacer. Hay temas que no pueden salir de los shows porque el púbico los pide, pero para cada puesta innovamos con nuevas versiones que no son tan conocidas, pero que enganchan igual a la gente". Por estos días, en medio de una agenda ajetreada, el grupo planea un show sinfónico que sería presentado junto a orquestas de todo el mundo, en sus ya habituales giras.
Con un pie en el avión, Tibaldo reconoció que "si bien el mercado se extiende, siempre nos interesa lo que pasa en nuestro país. Por más que nos hagan notas en Inglaterra o en España, nos interesa muchísimo que la repercusión se produzca acá, porque es nuestro lugar, nuestra gente. Por eso, entre gira y gira hacemos un show en Rosario, Santa Fe o Buenos Aires, porque los disfrutamos muchísimo".
Quién es quién
La versión rosarina de Queen está formada por Pablo Padín como Freddie Mercury en voz y piano, Francisco Calgaro en guitarra, coros y teclados de Brian May, Matías Albornoz encarna a Roger Taylor en batería y coros, y Ezequiel Tibaldo a John Deacon en bajo y coros.
Florencia Arri