La Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y el Equipo Argentino de Antropología Forense anunciaron esta mañana el inicio de una tarea coordinada para la extracción voluntaria de muestras de sangre a familiares de personas desaparecidas, a los fines de crear un banco de datos y enviar las muestras a un laboratorio de Estados Unidos para su estudio.
El anuncio estuvo a cargo del titular de la repartición provincial Domingo Pochettino y de Miguel Nieva, integrante del equipo que registra en Santa Fe -como en todo el país- varios años de trabajo en la búsqueda de restos humanos.
"Con el equipo estamos trabajando desde el año 2004, haciendo la tarea que nos compete en las investigaciones preliminares que ayudan a la determinación final del destino de las personas desaparecidas", señaló el funcionario. Apuntó que los integrantes del grupo han estado trabajando en diferentes cementerios de la provincia y han realizado con nosotros tareas que ayudan a ubicar el lugar donde están muchos desaparecidos, lo cual no es fácil. Se necesita de la información de mucha gente, mucha colaboración de familiares, amigos, vecinos, hay que investigar los circuitos que tenía la represión en esa época, los libros de las comisarías, de los hospitales". En ese punto destacó el trabajo de la Dirección de Reconstrucción de la Memoria Histórica "que ha realizado y realiza identificación de todos los hechos violentos a través de negativos fotográficos que tiene la Policía de la provincia y que hoy están en nuestro poder".
Ahora, con nueva tecnología, a la que se accede luego de 20 años de trabajo del Equipo, se va a lograr "una identificación mucho más masiva que la actual, por lo que entendemos que estamos ayudando de forma muy importante al esclarecimiento de la verdad".
Nieva fue el encargado de detallar las implicancias del convenio firmado días atrás con la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el Ministerio de Salud, para dar comienzo a un proyecto del Equipo que consiste en la conformación de un banco oficial de datos genéticos de familiares de personas desaparecidas y el análisis sistemático por vía de ADN de muestras que han quedado sin identificar. El proyecto se llama Iniciativa Latinoamericana, porque se hace en forma conjunta con el Equipo Peruano de Antropología Forense y la Fundación Guatemalteca de Antropología Forense. En Santa Fe los coordinadores de la iniciativa serán Lucas Ávalos y Santiago Pesce.
"El objetivo -explicó Nieva- es acceder en forma masiva a los estudios genéticos que hasta el momento eran nuestro cuello de botella por los costos y carencia, en la Argentina, de laboratorios para este trabajo". Hasta ahora se venía coordinando la tarea con un laboratorio de Córdoba.
La meta del proyecto es aplicar para los casos de violaciones a los derechos humanos en el país, la misma tecnología que se usó en Estados Unidos, para identificar a las víctimas del atentado a las Torres Gemelas.
El esquema de trabajo prevé enviar durante el primer año, a un laboratorio de los Estados Unidos, 3.600 muestras de sangre y 600 muestras de huesos "que es lo que permite el dinero con que se cuenta". También durante ese primer año, gente del laboratorio de ADN de Córdoba se capacitará en los Estados Unidos.
Para el segundo año, el objetivo es montar un laboratorio con esta tecnología en el país "para trabajar exclusivamente los casos de violaciones a los derechos humanos".
Desde el martes, los familiares que deseen aportar su muestra al banco genético, tienen que dirigirse a las oficinas de Derechos Humanos de cada provincia, donde deberán completar un formulario y recibirán un turno para concurrir a los respectivos hospitales públicos. En Santa Fe, se hará en el Hospital Iturraspe y en Rosario, en el Centenario.
Consultado sobre qué grado de parentesco deberían tener los familiares de desaparecidos, señaló que "lo ideal sería que concurran familiares de primera generación, es decir, padres, madres, hijos o hermanos. Pero, cuando no contamos con esos familiares, se puede llegar a la segunda o tercera generación. La idea es generar muestras de distintos familiares para hacer varios tipos de ADN".
En cuanto a los resultados, se estima que a mediados del año próximo estarían listos. "No prometemos identificar a todo el mundo porque hay muchos cuerpos que aún no se han encontrado", aclaró Nieva.
En forma simultánea a la obtención de las muestras de sangre, se continuará con las excavaciones para encontrar restos que serán enviados a futuro al laboratorio. La previsión es que en el segundo año los restos que se comiencen a hallar ahora se puedan analizar en el país.
Adónde ir
Para quienes estén interesados en responder a esta convocatoria, la sede de la Secretaría de Derechos Humanos está en Saavedra 2059 de esta ciudad. El teléfono es 4572565/67 y se puso a disposición la línea gratuita 0800-5553348. Allí, luego de completar un formulario, se otorgará un turno para concretar la extracción de sangre en el Hospital Iturraspe.