EFE
La asamblea que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) tenía previsto celebrar en marzo de 2008 en Venezuela fue anulada porque "los hoteles más importantes del país" se niegan a alojar a los miembros del organismo. Así lo explicó Miguel Otero, uno de los directivos de la entidad continental.
El directivo explicó que los hoteleros aluden a "presiones" pero "no dicen de quién". El director del diario caraqueño El Nacional dijo que "habitaciones tienen, pero no para la SIP". El gobierno de Hugo Chávez ha tachado en diversas ocasiones a la SIP de "organización de capitalistas propietarios de medios que explotan el trabajo intelectual y físico de los periodistas".
El ministro venezolano de Información, William Lara, ha criticado "la sarta de mentiras" que, según él, la SIP "lanza para desconocer el más alto grado de libertad de expresión que existe en Venezuela". Incluso reclamó que la SIP se "disculpe" por "haber atentado contra la democracia, cercenándole derechos fundamentales, como los de expresión y de acceso a la información", y haga un "mea culpa" por "su protagonismo" en el golpe de Estado que en abril de 2002 logró derrocar a Chávez durante dos días.
Otero dijo que él se encargará de denunciar que "los medios de comunicación independientes desaparecerán en Venezuela" con la reforma constitucional que Chávez ha propuesto y que será sometida a un referéndum en diciembre próximo. Explicó que representa "un paso previo a la desaparición de la propiedad privada".
"Independientemente de que (en la propuesta) no se hayan tocado los artículos referidos a la libertad de expresión", existe un plan gubernamental sobre "la manera de cómo se va ir aplicando esa Constitución" y "los medios allí están sujetos a formas de organización popular, además de forma vinculante".