Personal policial rescató a una niña de 10 años en el preciso momento que la criatura estaba siendo sometida a un castigo brutal, por parte de su propia abuela.
El incalificable acto ocurrió ayer al mediodía en el barrio Estanislao López, esto es en la zona noroeste de la ciudad, más precisamente entre el complejo Acería y la cárcel de Las Flores.
La menor pudo ser salvada gracias a la acción de los vecinos que, cansados de escuchar los golpes y tras ello los gritos de la pequeña, optaron por pedir el auxilio a la policía.
Así fue que a los pocos minutos de dar conocimiento del asunto dos mujeres policías llegaron hasta la vivienda y llamaron a la puerta.
Quien acudió al llamado fue una mujer mayor de edad. Pero cuando las uniformadas preguntaron si sabía de una niña que estaba llorando por los golpes, la mujer negó todo.
La suerte quiso que la pobre criatura se asomara con paso vacilante desde el patio. Y fue allí que una de las agentes advirtió la carita ensangrentada de la nena.
Sin más las policías irrumpieron en el inmueble y tomaron entre sus brazos a la menor. Acto seguido lanzaron el pedido de apoyo para que otros patrulleros lleguen al lugar con médico y con otros efectivos procedan al arresto de la agresora.
Con la urgencia del caso llegaron a la casa el propio jefe de la Unidad Regional I, comisario Juan Ruíz, junto al médico de la repartición quien brindó la asistencia en el lugar.
El profesional constató lesiones cortantes visibles en rostro, cabeza y brazos. Las lesiones del rostro hicieron que manara sangre.
Ante dicho cuadro se comunicó la novedad al juez correccional en turno quien ordenó en principio la detención de la abuela, bajo los cargos de "lesiones leves calificadas por el vínculo". No obstante en la tardecita de ayer la mujer recuperó su libertad.
En tanto se sacó la tutoría de la niña que por el momento quedó a cargo de otro familiar, que no vive en dicho barrio.
Consultado al respecto el comisario Ruíz sostuvo que "el alerta que emitieron los habitantes de la barriada se originó debido al cansancio que significó para ellos escuchar los constantes gritos de la abuela y los llantos de la menor sometida".
"En Santa Fe parece que el clásico `no te metas' no funciona más, al menos en el caso de los chiquitos. Los vecinos no mintieron porque la nena recibía malos tratos continuos por parte de la abuela que la obligaba a realizar tareas del hogar que no se condicen con su edad".
Más adelante indicó que "cuando veo que azotan a dos nenas contra una pared (por el caso anterior ocurrido en Altos de Noguera), ahora otra que golpean porque no lavaba bien los platos... entonces tengo que decir que todos, como sociedad, estamos gravemente enfermos.
"Es un cuadro lamentable y triste. Yo digo que la nuestra es una sociedad enferma y los hechos me dan la razón a diario", finalizó. No sé cuál será el desarrollo de los hechos futuros, pero estamos teniendo indicadores claros de que todavía no vimos lo peor", reflexionó.
Internada.
El antecedente inmediato de niños golpeados de manera brutal remite a lo sucedido en el barrio Altos de Noguera. Allí una joven madre se armó de un barra metálica y con ella arremetió salvajemente contra sus dos pequeñas hijas, de uno y tres años de edad. Tras un primer cuadro que hizo pensar lo peor, hoy Flavia y Rosalía se recuperan en el Hospital de Niños después de aquella tarde. La mujer continúa detenida, pero internada en el Hospital Mira y López. Mientras tanto, la Justicia aguarda los estudios médicos que determinen si es imputable de delito, o si padece alguna enfermedad que le haya impedido tener conciencia de sus actos.
Danilo Chiapello