Careo por intento de violación

El remisero acusado de intento de violación y la joven denunciante que lo hirió para defenderse, se volvieron a ver las caras en Tribunales. Sus versiones confrontaron ayer ante al juez de Instrucción de la Cuarta Nominación, Eduardo Saurín, que deberá dilucidar qué fue exactamente lo ocurrido la noche del miércoles pasado, camino a Monte Vera.

La semana pasada, una denuncia cruzada en dos seccionales de Santa Fe, culminó con un hombre de 56 años detenido y con heridas cortantes; y una prostituta de 19, acusándolo de intento de violación y robo.

Por el hecho Hugo Compagnucci -un violador serial condenado- quedó detenido y el lunes fue llevado a Tribunales para declarar. El hombre, que había llegado herido a la seccional 9na. con puntazos de arma blanca en el pecho y la espalda, contó su versión al juez.

Dijo que se defendió de la muchacha, que lo lastimó cuando quiso robarle las zapatillas, el celular y algo de efectivo. Y tal como lo hizo en sede policial, negó su ataque, así como la tenencia de armas de cualquier tipo.

Pero ayer fue el turno de Gabriela, una chica que ejerce la prostitución en inmediaciones de la avenida Facundo Zuviría. La joven contó que al llegar a un descampado él detuvo el Fiat Uno, la encañonó con un arma de fuego e intentó abusarla, además de quitarle el dinero.

También se hizo cargo de las lesiones infligidas al hombre, tal como lo reconoció en la Subcomisaría 11a. de Nueva Pompeya, cuando asentó la denuncia.

Luego de declarar Gabriela enfrentó a Compagnucci en un careo en el que no faltaron gritos e insultos. Aunque ambos mantienen su postura inicial, hay quienes dan más crédito a la versión de la joven prostituta.

Entre lunes y martes también declararon algunos testigos, aunque no se pudo saber si comprometen o no la versión del acusado.

Si bien no se se secuestró el arma de fuego que habría utilizado Compagnucci para amedrentar a la mujer, sí consta entre los elementos probatorios una navaja que llevaba la chica y que fue utilizada para repeler el avance del hombre.

Compagnucci dejó la cárcel en mayo de 2007, por una condena de reclusión a nueve años por cinco causas por violación. Fue condenado en 2001 por el juez de Sentencia Alejandro Echarte, que lo encontró culpable en cinco de los muchos casos investigados.

En esa época la Justicia pudo establecer que Compagnucci les ofrecía trabajo a sus víctimas y las llevaba en una camioneta Blazer 4x4 a Santo Tomé. En el camino y con un arma en la cabeza, abusaba de ellas. Luego las abandonaba en descampados y las amenazaba de muerte en caso de que hablaran.