Editorial
Argentina y la solidaridad bolivariana

Después de las declaraciones del presidente argentino sobre la falta de colaboración de Irán en el esclarecimiento del atentado terrorista contra la AMIA, el señor Ahmadinejad manifestó sus críticas a la pretensión argentina y si bien sus conceptos se expresaron en el contexto del lenguaje diplomático, sus términos fueron muy duros e incluso no se privó de acusar al gobierno nacional de haber actuado presionado por el lobby sionista.

Conviene recordar que el pedido argentino fue de colaboración judicial. En ningún momento Kirchner dijo o sugirió algo sobre la responsabilidad política de Irán en el atentado. Atendiendo a los resultados, da la impresión de que estas prevenciones diplomáticas no fueron eficaces y que el premier iraní no hará nada para facilitar la investigación.

Pero no concluyen allí las diferencias. Finalizada la asamblea de la ONU, Ahmadinejad visitó a Venezuela y Bolivia, en donde fue recibido por Morales y Chávez como un aliado político de primer nivel. En ningún momento los mandatarios de estos países hicieron referencia alguna al pedido argentino. Es más, atendiendo a las manifestaciones de Chávez a favor de Irán, es posible que en privado apoyara la decisión de Ahmadinejad de no ceder a las presiones o chantajes del "sionismo".

Se dirá que Bolivia y Venezuela son países soberanos y que, por lo tanto, están en su derecho de establecer las relaciones internacionales que más le convenga a sus intereses. Sin duda, el principio de autodeterminación es importante, pero así como Venezuela o Bolivia disponen de la facultad de ejercer su soberanía, otras naciones pueden evaluar cómo la ejercen, cuáles son sus preferencias, cómo construyen sus campos de alianzas.

Las relaciones "carnales" que Chávez mantiene con Irán o Corea del Norte, dicen de la orientación política e ideológica de Venezuela más que cualquier declaración expresa. Lo que habría que preguntarse es si estas opciones no entran en conflicto con la retórica bolivariana de Chávez y sus proclamas a favor de la solidaridad latinoamericana.

Las diferencias entre Irán y la Argentina no son verbales, no provienen de algún malentendido. La Justicia argentina ha determinado la responsabilidad de funcionarios políticos de Irán en la comisión del atentado terrorista de julio de 1994 que provocó la muerte de más de ochenta personas. Las indagaciones judiciales tienen consistencia, pero mucho más firmes son las sospechas políticas sobre la complicidad de la embajada de Irán.

El tema es delicado, y desde el punto de vista diplomático la solidaridad latinoamericana debería estar presente, sobre todo en el caso de países como Bolivia y Venezuela que hacen de esta consigna una bandera de lucha. Dicho con otras palabras: la Argentina sufrió un ataque en su territorio, su soberanía nacional fue violada y como resultado de ese acto murieron 82 personas. La responsabilidad de Irán se está indagando, pero existen presunciones muy fuertes respecto de la complicidad del Estado iraní en este operativo, a tal punto que, de verificarse plenamente su autoría, merecería ser considerado una acción de guerra. Si esto fuera así, �cuál sería la posición de Venezuela y Bolivia?