Por Nancy Balza
"Organización científica no gubernamental, sin fines de lucro, que aplica las ciencias forenses, principalmente la antropología y la arqueología, a la investigación de violaciones a los derechos humanos en la Argentina y en el mundo". Esa es la exacta definición del Equipo Argentino de Antropología Forense, fundado en 1984 "para dar respuesta a la necesidad de investigar la desaparición de, al menos, 10 mil personas por parte del régimen militar que gobernó el país entre 1976 y 1983". Así lo exponen sus integrantes en el informe anual que registra todas las actividades desarrolladas hasta 2006, y así lo confirmó Miguel Nieva, uno de sus doce miembros permanentes en el país, en diálogo con El Litoral.
Nieva estuvo una vez más en Santa Fe para difundir los términos del acuerdo suscripto a nivel nacional con la Secretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Salud que en el marco del proyecto Iniciativa Latinoamericana, permitirá poner en marcha, en pocos días más, un banco de muestras de sangre para su posterior envío a un laboratorio de Estados Unidos, a fin de ser cotejados con 600 restos óseos y procurar la recuperación de la identidad de personas desaparecidas durante el último régimen militar.
"Poco después de recuperada la democracia, en 1984, los organismos de Derechos Humanos pidieron colaboración a un equipo de científicos norteamericanos, concretamente a la Academia Norteamericana de Ciencias Forenses", relató Nieva. Así fue que un equipo de científicos llegó a la Argentina para tratar de investigar los crímenes cometidos por la dictadura". En ese grupo estaba Clyde Snow, antropólogo forense que convocó a sus pares locales para comenzar con las primeras exhumaciones. Años más tarde se conformó el EAAF", cuyo objetivo principal es aplicar las ciencias forenses al esclarecimiento de crímenes de lesa humanidad.
Así fue que se conformó el primer equipo con estas características en el mundo, se empezó a trabajar y a idear una metodología específica por etapas de investigación. Las identificaciones se lograban por técnicas de la Antropología Forense, "básicamente el cotejo de la información pre mortem con la información post mortem que obteníamos de los excretos que íbamos exhumando".
El avance de la genética permitió que a partir del año '97 se comience a formar un banco de datos con muestras de sangre de familiares para enviar a laboratorio y cotejar con el resto. "Casi el 90 % de las identificaciones que logró el equipo se hicieron porque había una fuerte hipótesis como resultado de la investigación previa".
A partir del proyecto Iniciativa Latinoamericana se van a analizar todas las muestras de sangre de los familiares y todas las muestras de huesos con que se cuenta y "se van a cruzar todas con todas".
- �A quien le corresponde decirle al familiar que esos restos corresponden a su hijo, su hermano, su padre?
- Generalmente lo hacemos nosotros. Por una política institucional, el manejo con los familiares es personalizado. Hacemos una entrevista, tomamos la muestra de sangre aunque ahora estamos cediendo la toma de muestras por la masividad que va a tener esto. Cuando logramos una identificación, notificamos al familiar, más que nada porque no queremos perder la relación con esa persona. Es una manera de humanizar esa etapa que es la más importante. Cuando logramos la identificación y aportamos estas pruebas a la causa judicial, el juzgado que interviene tiene un tiempo más laxo para hacer la resolución. A veces uno sabe que se produce una identificación, pero hasta que el juzgado no hace la resolución queda un tiempo largo y el familiar está esperando que llegue esa información que le permita sepultar los restos.
Nacido en la ciudad de Rosario, Miguel Nieva vino por primera vez a Santa Fe como integrante del Equipo Argentino de Antropología Forense en 1997, pero en los últimos cuatro años fue estrechando el trabajo junto con la Secretaría de Derechos Humanos. Participó en exhumaciones en el cementerio local, en Coronda, Timbúes, Andino, Maciel, San Lorenzo y Granadero Baigorria, entre otros lugares. Coordina una amplia zona que abarca a seis provincias, incluidas Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Formosa y Misiones. De todas, la nuestra es la que más desaparecidos registra.
"En más de 20 años de trabajo -apunta- no se han encontrado restos fuera de los cementerios. Se han buscado en un montón de lugares, en destacamentos militares, en campos, en centros de concentración, pero hasta el momento no se hallaron". Las causas judiciales iniciadas, actas de defunción, inscripciones en los libros de los cementerios, es documentación clave para armar "este hilo conductor que nos permite lograr la identificación de una persona. En muchos casos no se logra la identificación porque no hay elementos suficientes, pero ese elemento puede aparecer a futuro. Por eso nunca se abandona un caso".
Convocado por organismos de derechos humanos, organizaciones de familiares, gobiernos y tribunales internacionales, el Equipo trabajó en 38 países, siempre en el contexto de violencia política, étnica o religiosa.
El informe anual 2006 consigna las acciones desarrolladas por el grupo -que cuenta con 12 integrantes en el país y uno en Nueva York, además de consultores y voluntarios- en la Argentina pero también en Brasil, México, Namibia, Paraguay, Sudáfrica, Sudán, Timor Oriental, Togo y Uruguay.
En el último informe presentado por el Equipo Argentino de Antropología Forense sobre el desarrollo de las tareas de investigación en el ámbito de la Zona II (segundo cuerpo de ejército, zona Litoral) se consigna que "la provincia de Santa Fe, es en la que más se ha trabajado dado al volumen de casos de desapariciones en los dos núcleos urbanos más importantes: Rosario y Santa Fe (capital). Las primeras exhumaciones se realizaron en los años 1998, 1999 y 2000, en los cementerios municipales de Santa Fe, Coronda, San Lorenzo, Maciel y Andino".
Según se desprende del mismo informe, los resultados de los trabajos realizados en la Zona II, que comprende a nuestra provincia, son los siguientes:
* Campañas de excavación: 15 personas.
* Cuerpos recuperados: 29 personas.
* Identificados: 17 (ADN y Antropología Forense).
* Identificados por huellas: 4 personas.
El número de las causas judiciales en las que participó el EAAF, correspondientes a la provincia, caratuladas bajo la denominación "enterramientos e identificación de cadáveres NN", es el siguiente:
* Juzgado Federal N° 1 de la ciudad de Santa Fe: 8 causas.
* Juzgado federal N° 2 de la ciudad de Santa Fe: 1 causa.
* Juzgado Federal N° 4 de la ciudad de Rosario: 3 causas.
* Fiscalía Federal -unidad especial- de Rosario: 2 causas.