Después de la muerte de Lionel López
La comunidad toba de Las Lomas pide ayuda
El viernes pasado, murió un bebé de 9 meses que vivía en la comunidad toba del barrio Las Lomas. Se llamaba Lionel López y estaba bajo un tratamiento por bajo peso. Un juez intervino en el caso y pidió la autopsia del cuerpo. Desde hace más de un año, el comedor no funciona porque la Municipalidad dejó de enviar los alimentos.

De la Redacción de El Litoral

Lionel López tenía nueve meses y vivía, junto a su hermana Abril y sus padres, en la comunidad toba del barrio Las Lomas. Estaba bajo un tratamiento por bajo peso y, según indicó su madre, el deceso tendría que ver con ello.

La familia de Lionel vive en una humilde vivienda ubicada en la intersección de Boneo y 1er. Pasaje, donde El Litoral pudo conversar con Raquel Cardozo, su mamá, sobre lo ocurrido. Según lo narrado por la mujer de 38 años, fue el miércoles pasado cuando empezó a notar que la salud de su hijo empeoraba.

"Ese día, lo llevé al centro asistencial de Las Lomas, porque notaba que mi hijo se sentía muy mal y tenía fiebre. Pero la doctora que lo atendió me dijo que no tenía temperatura y, mandándome a mi casa, me dio unas vitaminas y Paracetamol para que le diera", indicó. Y agregó: "Pero el viernes a la mañana vuelvo a notar que tenía fiebre y le volví a dar la medicación que me habían dado en el centro".

Por la tarde, el cuadro febril se repitió en Lionel. Y fue ahí cuando Raquel decidió llevarlo al hospital Mira y López, porque el centro asistencial de la zona, que funciona de 7 a 14 horas, estaba cerrado. Pero el bebé murió antes de que pudiera ser atendido.

"Esperé a que llegara mi marido de trabajar para llevar a mi hijo al hospital. Una vez que llegó, nos fuimos caminando al Mira y López. Pero cuando arribamos ya estaba muerto", manifestó la mujer llorando. Y agregó: "Yo le había dicho a mi marido que el bebé no aguantaba más".

Consultada sobre qué le dijeron desde el nosocomio acerca del motivo del fallecimiento de su hijo, indicó que "fue por su problema de desnutrición".

Raquel Cardozo tiene siete hijos, pero sólo dos vivían con ella: Lionel, de nueve meses, y Abril, de un año y once meses. "Mi hijo más chico tenía bajo peso, pero yo siempre lo llevaba a los controles", refirió. Y añadió que debía salir "a pedir casa por casa para poder mantenerlos".

Preocupación

Hace más de un año, El Litoral publicó una nota donde el representante de la comunidad toba manifestaba que "había hambre". En aquel momento, reclamaba las raciones de alimento que desde la Municipalidad demoraban en enviar para que pudiera funcionar el comedor y describía la situación por la que estaban atravesando.

En la recorrida realizada esta mañana, Cleto Mansilla, uno de los integrantes de la comunidad toba, indicó que el comedor "ya no funciona más" y que "hay muchos chicos con bajo peso".

"Hace más de un año que se cortó el comedor porque dejó de venir la ayuda mensual que nos daba la Municipalidad. Varias veces fuimos a reclamar pero hasta el momento no hay novedades", dijo el hombre.

Consultada sobre el número de chicos que diariamente recibían la copa de leche y el almuerzo, María, quien era la cocinera de la comunidad toba, indicó que eran 146.

"La cocina funcionó 12 años, aunque primero se daba la copa de leche. Pero desde hace más de un año, cuando Delia Blanco dejó de estar en la Municipalidad -era la secretaria de Promoción Comunitaria y fue reemplazada por Claudia Hoyos- no pudo abrir más", sostuvo la mujer. Y añadió: "Estamos esperando que venga alguien para poder plantearle nuestra situación, pero nadie llega a nuestra comunidad y estamos abandonados".

Por último, Cleto Mansilla manifestó que desde que no funciona el comedor, la comunidad toba vive de la venta de artesanías, pero lo recaudado "no alcanza para tener una buena alimentación".

En rehabilitación

El Dr. Gonzalo Soria, jefe de la zona de Salud V, aseguró a El Litoral que "el bebé estaba en rehabilitación por su bajo peso en el centro de salud del barrio Las Lomas y no lo consideramos un caso de muerte por desnutrición hasta tanto no sepamos la causa de su fallecimiento".

Incluso, relató que "el bebé había nacido con un retardo en el crecimiento intrauterino y venía recuperándose de su bajo peso. Además, su madre atravesó un embarazo sin ningún control porque estaba trabajando en el Chaco. Posteriormente, la familia concurría al centro de salud y era conocida por su equipo de profesionales. Recibía tickets y leche fortificada".

Y agregó: "El bebé ingresó fallecido al Mira y López y como no tenía antecedentes de enfermedad reciente ni se trataba de una muerte institucional se le dio comunicación al médico de la Policía. Luego fue trasladado a la morgue judicial del Cementerio Municipal".

Cabe agregar que el juez de instrucción de turno intervino en el caso y solicitó una autopsia del cuerpo del menor para que se determine, fehacientemente, la causa del deceso.