Mientras la conducción de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) iba a reunirse esta noche para evaluar las posibilidades de reducir la tasa de interés que cobran las entidades por sus préstamos, como respuesta al pedido del presidente Néstor Kirchner para que mejoren las condiciones crediticias del sistema financiero, distintos actores plantearon dudas respecto a la viabilidad del anuncio presidencial.
Por ejemplo, el ex titular del Banco Central Aldo Pignanelli estimó posible que en el corto plazo bajen las tasas de los créditos para las empresas, para aliviar "la presión por aumentar los precios", pero estimó que no habrá mejoras en los créditos personales e hipotecarios.
Por su parte, el candidato presidencial de Recrear, Ricardo López Murphy, aseguró que el gobierno "no puede" bajar las tasas de interés bancarias porque "hay una fuerte desconfianza en la gente, que está buscando dólares".
López Murphy indicó que "las tasas son un fenómeno real. El gobierno dispone de muchos instrumentos si quisiera bajar las tasas. �Por qué no pudo hasta ahora? Porque hay una fuerte desconfianza en la gente, que está buscando dólares".
"Una buena estrategia es la que estuvo diciendo Cristina (Fernández): ella dijo `voy a bajar la tasa del crecimiento anual del gasto al 20 por ciento, no la voy a llevar al 60 como hizo Néstor (Kirchner)'. Eso sería una cosa que bajaría las tasas", opinó.
En ese sentido, insistió en que "las tasas son un fenómeno de costo, de expectativa de inflación, no es un acto de voluntad bajarlas o subirlas. Como no es un acto de voluntad el nivel de vida de los argentinos. Depende del precio de su producción y de su productividad".
"El gobierno está intentando que la tasa, que hoy es de entre 18 y 22 por ciento, vuelva al 12 por ciento anual, y creo que lo va a lograr, porque hay herramientas para hacerlo, y me parece que en poco tiempo vamos a ese nivel de tasas" en préstamos para empresas, afirmó.
Pignanelli estimó que en cambio es "más difícil" que haya mejoras en las tasas en los préstamos como los personales, en tarjetas de crédito o inmobiliarios.
Consideró que luego de la ola de préstamos personales e hipotecarios entregados en la era menemista con dinero que venía del exterior, y tras la devaluación, el mercado "no se ha podido reconstruir" y "como en la Argentina no hay ahorro a largo plazo, no hay dinero suficiente para prestar para hipotecas".
Estimó además que "el precio de las propiedades creció tanto que el nivel de ingreso de la gente no alcanza para pagar las cuotas".
"En préstamos personales muchos cambios no veo; creo que (las medidas que intenta el gobierno para bajar las tasas) apuntan más que nada a que las empresas puedan financiarse a menor costo y sacar una de las presiones que hay para aumentar los precios", afirmó Pignanelli.
El vocero de la asociación que nuclea a los bancos argentinos de capitales internacionales aseguró que "los bancos que integran ABA tienen la predisposición y el mayor interés en que el crédito siga creciendo en las mejores condiciones y en la forma más accesible posible".
La iniciativa de ABA de analizar una posible baja de las tasas de interés se suma a la de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra), que el viernes aseguró que están "analizando medidas" para mejorar las condiciones de los créditos.
Mediante un escueto comunicado de prensa, Abappra informó que las entidades están "analizando la posibilidad de implementar medidas tendientes a mejorar las condiciones de mercado para los tomadores de crédito, dando respuesta al reclamo del presidente de la Nación".
La semana pasada, durante un acto en la Casa de Gobierno, Kirchner reclamó a los bancos que "presten a tasas bajas", para luego advertir que si no lo hacen iba a tomar "algunas medidas"