Descubren un nuevo tipo de dinosaurio patagónico

Paleontólogos brasileños y argentinos descubrieron fósiles de una nueva especie de dinosaurio herbívoro en la Patagonia Argentina, que está entre los tres mayores conocidos hasta ahora.

El futalognkosaurus dukei, como bautizaron al fósil sus descubridores, fue presentado oficialmente ayer en la Academia Brasileira de Ciencia (ABC), en el Centro de Río de Janeiro.

El fósil es además el más completo de los descubiertos hasta ahora y pertenece al nuevo grupo de titanosaurios (denominado Lognkosauria) exclusivos de la región de Patagonia.

La especie encontrada a las márgenes del lago Barreales llegaría a medir entre 32 y 34 metros de largo, según los paleontólogos, y no comía carne.

Este futalognkosaurus dukei falleció por causas desconocidas y se cuentan con restos bastante completos del ejemplar: cuello, región dorsal y pelvis, así como la primera vértebra de la cola.

Según los investigadores, parte del esqueleto del animal habría sido separado por animales carnívoros.

En el descubrimiento participaron investigadores del Museo Nacional de Río de Janeiro, de la Universidad Nacional de Comahue, en Neuquén (Argentina), y del Laboratorio de Paleovertebrados de la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza.

Los paleontólogos presentaron la réplica de una de las vértebras del dinosaurio, de un metro y diez de largo, y otra de la cola.

El paleontólogo argentino Jorge Calvo aseguró que durante las excavaciones se encontraron, asimismo, fósiles de varios dinosaurios, como las de un megaraptor, especie carnívora que llegaba a medir siete metros.

"Comenzamos la investigación en 2000, año en el que encontramos tres vértebras cervicales del dinosaurio. Esta región es muy rica en fósiles y necesita más investigaciones", añadió.

Además de la novedad, en la zona se encontraron varios fósiles de otras especies y más de 500 dientes de dinosaurios.

El nombre dado al dinosaurio deriva de la lengua mapuche y significa "el jefe gigante de los saurios" y homenajea, asimismo, a la compañía argentina Duke Energy, que financió la mayor parte de las excavaciones.

Los fósiles encontrados permanecen depositados en instituciones científicas argentinas.