Vicepresidente iraquí visita Turquía en una grave crisis
El Parlamento turco aprobaría mañana una moción que autoriza al gobierno a realizar una campaña militar contra los rebeldes kurdos, que se encuentran en el norte de Irak.

El vicepresidente iraquí, Tarek al Hachemi, llegó hoy a Turquía para reunirse con los responsables gubernamentales de este país, que amenaza con una intervención en Irak contra los rebeldes kurdos y a la que se opone Estados Unidos.

Al Hachemi llegó a Estambul y tiene previsto entrevistarse a primeras horas de la tarde en Ankara con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente Abdulá Gul, para intentar disuadirles de intervenir unilateralmente en el norte de Irak, donde se encuentra la región autónoma del Kurdistán.

Según los turcos, en ese territorio se da cobijo a bases del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, separatista), considerado una organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos.

La visita se produce cuando el Parlamento turco podría votar mañana una moción presentada ayer por el gobierno para autorizar, en caso de necesidad, una incursión militar en Irak contra los rebeldes.

Esa autorización parlamentaria tendría un año de validez, algo que los observadores consideran como una "espada de Damocles" sobre Irak.

Pero Turquía desea agotar todas las vías diplomáticas antes de pasar a la fase final, o sea, la militar.

Sin embargo, el gobierno de Ankara considera muy improbable la posibilidad de que Bagdad pueda presionar a la autoridad autónoma kurda para que deje de apoyar al PKK, según una fuente turca.

Acuerdo antiterrorista

Turquía e Irak firmaron recientemente un acuerdo antiterrorista cuyo alcance, sin embargo, no afecta a los kurdos de Irak, primeros aliados de los estadounidenses desde su ocupación de Irak en 2003.

El gobierno iraquí decidió celebrar hoy una reunión de urgencia tras la amenaza turca de incursión, anunció la oficina del primer ministro, Nuri al Maliki, en un comunicado.

"El gobierno iraquí explora todos los medios para disminuir la tensión con su vecino turco y se preocupa por su seguridad y estabilidad", añadió la nota.

El viceprimer ministro turco, Cemil Cicek, dijo ayer, a la salida del consejo de ministros, que una posible incursión turca se dirigiría única y exclusivamente contra el PKK sin afectar a la integridad de Irak, desde donde se infiltran en suelo turco los separatistas kurdos para perpetrar ataques.

Estas acciones aumentaron desde comienzos de 2007.

Turquía estima en 3.500 los rebeldes refugiados en las montañas del norte de Irak, zona en la que el régimen del ex dictador Saddam Hussein llevó a cabo numerosas incursiones y ataques.

Según la prensa turca, el canciller Ali Babacan empezará mañana una gira por Medio Oriente en la que visitará Egipto y Líbano para intentar limitar la reacción de los países árabes a una presunta acción turca en Irak.

Estados Unidos se pronunció explícitamente contra esta última.

"Queremos que Irak sea estable y deseamos ver al PKK rendir cuentas ante la Justicia, pero pedimos a los turcos que sigan discutiendo con nosotros y los iraquíes y se abstengan de toda acción que pueda ser desestabilizadora", dijo un portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.

Turquía, sin embargo, afirma no tener otra opción, dado que Estados Unidos e Irak no actúan contra el PKK.

Además, en este momento, las relaciones entre Turquía y Estados Unidos, aliados en la Otan, son tensas debido a que la Cámara de Representantes estadounidense discute un texto que podría votar reconociendo las matanzas de armenios entre 1915 y 1917 en el Imperio Otomano -del cual Turquía se considera heredero- como un genocidio.

LA CLAVE

El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) lucha desde 1984 contra el poder central turco. Según las autoridades turcas, los kurdos de Irak le suministran armas y explosivos.

El PKK está considerado por la Unión Europea y EE.UU. como una organización terrorista.

Represalias contra EE.UU.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó a Estados Unidos con medidas de represalia si la Cámara de Representantes del Congreso norteamericano aprueba un texto que reconoce como un genocidio las matanzas de armenios cometidas por el Imperio Otomano.

"Constatamos que el sentido común está progresivamente cediendo terreno frente a cálculos políticos mezquinos. Vamos a adoptar desde ahora una actitud consecuente", declaró Erdogan durante una reunión del grupo parlamentario de su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP). "Cualesquiera que sean los daños que sufra Turquía, sus oponentes tendrán que sufrir diez veces más", añadió.

Erdogan no precisó las medidas de represalia que Turquía planea aplicar a su aliado en el seno de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan).

AFP