Para el candidato a diputado nacional Alejandro Rossi, "la seguridad es una problemática solucionable. No hay que rendirse a la idea de que la inseguridad es sólo un problema de administración política, grados de inseguridad relativos, donde se van acomodando las fichas como para ver cuál es el nivel de tolerancia que la sociedad soporta; dónde se ataca la sensación".
Agrega que "esto significa saber que no se van a poder solucionar todos los problemas, pero que claramente hay un montón de acciones estatales represivas y preventivas que se pueden hacer para mejorar la situación y no se están haciendo".
Asegura que hay una cosa que no se debe hacer. "No puede haber un plan que se funde en más de lo mismo. Lo que está claro y demostrado es que las respuestas iguales que se vienen dando en los últimos 20 años fueron ineficaces. Entonces, hay que reformular la política represiva, la posición de la policía en el territorio y su funcionamiento interno. Hay que dotarla de capacitación y de investigación científica que permita tener una política de persecución criminal eficaz que a la larga termine siendo la mejor política preventiva".
Experto en temas de seguridad, fue subsecretario de Seguridad Pública en la primera parte del gobierno de Obeid, Rossi dijo que el primer paso que debería dar el gobierno es "definir un plan". "Hasta ahora, todo lo que leí y escuché de parte de los funcionarios del Frente Cívico son expresiones de deseos, compartidas por todos los partidos políticos y por la mayoría de los teóricos. Lo interesante será conocer las propuestas y sobre qué ejes se plantearán".
De todas maneras, Rossi cree que la próxima gestión "va a poner énfasis en la prevención. Da la sensación de que están pensando en un plan de acción de seguridad preventiva, pero están cayendo en el error de creer que las cuestiones vinculadas con la seguridad son de naturaleza económica y por eso se van a resolver con el crecimiento económico. En parte es así, pero sólo en parte".
"Lo primero que hay que definir claramente es qué tipo de efector policial se quiere tener en acciones de represión y trazar un plan de política de seguridad preventiva, donde la policía es una parte y el resto lo componen innumerables efectores estatales. No ya una discusión a partir del derrame de la copa, en términos económicos, sino un plan de acción estatal en términos preventivos: cómo van a operar los municipios y comunas, cómo lo hará una política sobre la ancianidad disminuida, sobre los jóvenes, en las distintas áreas urbanas y rurales", expresó.
Enfatizó que definido este esbozo, "me parece que el gobierno debería convocar a un gran acuerdo político sobre el tema. Sentar a todas las fuerzas que tengan algún nivel de representación política en la provincia, no sólo legislativas, sino que sean expresiones legítimas de la voz de la comunidad y acordar la implementación".
-�Cuáles son las dos o tres herramientas que se necesitan para implementar estas acciones?
-Un plan y la asignación presupuestaria correspondiente. Un plan de desarrollo de reformulación de la política represiva que puede o no incluir más policías, que puede o no incluir más autos. La reformulación de la política policial tiene que ver con el funcionamiento estructural y democratizador de la fuerza de seguridad y con el conocimiento. Hay que avanzar seriamente en políticas de capacitación científica que permitan mejorar sustancialmente la investigación policial, que a la larga termina siendo la mejor política de prevención que la policía puede tener.
"No hay ninguna chance de trabajar eficazmente contra las drogas si no se lo hace sobre el tráfico. Primero, hay que tener un discurso distinto: el consumidor es un enfermo y no un delincuente, porque si se trabaja sobre el discurso colectivo de que el consumidor es un delincuente, la policía, como se le demanda eficacia, tiende a hacerlo sobre los consumidores y no sobre los distribuidores y traficantes", asevera Rossi.
"El narcotráfico es un delito que no se puede atacar seriamente con algún nivel de resultado si no se trabaja sobre la distribución y el ingreso al país. Después hay otros temas de adicción que no tienen que ver con la acción policial como el alcohol, el poxi, el paco en alguna medida, que necesitan un abordaje de políticas sociales", concluyó.
Respecto de la creación del ministerio de seguridad, Rossi dijo que resulta indiferente. "Se puede tener un ministerio de seguridad con un plan político correcto y adecuado a las circunstancias o con una estructura formal más del Estado, que no sabe para dónde ir. Si lo que se pretende dar es una señal de jerarquización de la problemática y que va a ocupar un espacio en la agenda del gobierno, la decisión es correcta. Ahora, después de que uno da semejante señal colocándolo en la agenda pública como una de las prioridades, hay que ver qué se hace, cómo, etc. Pero no me parece una condición necesaria para tener un plan de seguridad eficaz".
Gabriel Rossini