Acciones en el Día Mundial de la Alimentación
Hambre y pobreza: una riesgosa combinación
Garantizar a la población disfrutar de una alimentación adecuada y permanente es la realización de un derecho humano fundamental. Foto: Archivo El Litoral

La pobreza casi siempre tiene de compañero al hambre. La alimentación es un requisito para la supervivencia y el bienestar de la humanidad y una necesidad humana fundamental, según los organismos internacionales, pero no todos podemos hacer uso de ese derecho.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebra hoy el Día Mundial de la Alimentación, fecha que recuerda el día en que fue fundada la organización, en 1945.

El lema del Día Mundial de la Alimentación y de TeleFood para 2007 es "Derecho a la alimentación", un derecho humano inherente a toda mujer, hombre, niña o niño, independientemente de dónde vivan en el planeta.

La elección de este lema demuestra el creciente reconocimiento de la comunidad internacional a la importante función que los derechos humanos desempeñan en la erradicación del hambre y la pobreza, así como en la aceleración e intensificación del proceso de desarrollo sostenible.

Coincidentemente, las Naciones Unidas propuso para el 16 de octubre realizar -durante 24 horas- una Movilización Mundial contra la Pobreza. Esta iniciativa se enmarca en la campaña "Levántate y alza la voz", que invita a las organizaciones de la sociedad civil a presionar a los gobiernos para que cumplan las promesas hechas de implementar acciones que ayuden a combatir la pobreza, de acuerdo a lo establecido en el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM).

La finalidad del Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es la de concientizar a las poblaciones sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. La fecha se viene celebrando todos los años en más de 150 países.

Derecho inalienable

El derecho a la alimentación supone el derecho inalienable de toda persona a contar con acceso regular a una cantidad suficiente de alimentos adecuados (o medios para procurárselos) desde el punto de vista nutricional, que estén libres de sustancias nocivas y sean aceptables para su cultura para desarrollar una vida sana y activa. Es el derecho a poder alimentarse uno mismo de forma digna y autónoma, más que el derecho a ser alimentado.

Al reconocer el derecho a la alimentación, los gobiernos han adquirido el compromiso de respetar, proteger y realizar este derecho. Con más de 850 millones de personas malnutridas, el derecho a la alimentación no es sólo un imperativo desde el punto de vista moral, económico y político, sino también una obligación legal.

Desde la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, la FAO trabaja activamente con los gobiernos y comunidades de todo el mundo para que se reconozca este derecho humano básico.

Al reconocer el derecho a la alimentación, los gobiernos adquieren la obligación de respetar, defender y hacer cumplir este derecho. Es necesario dar voz a los hambrientos y reforzar la capacidad de los gobiernos si se quiere alcanzar el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reducir el hambre a la mitad en 2015.

"El Derecho a la alimentación no es una utopía. Es posible garantizarlo en todo el mundo. Algunos países se encuentran en el camino adecuado, pero todos debemos contribuir a que ello sea posible", aseguró Barbara Ekwall, coordinadora de la Unidad sobre el Derecho a la Alimentación de la FAO.

Hambre y pobreza

De conformidad con la Observación General 12, las personas sólo tendrán derecho a recibir alimentos directamente del Estado cuando no sean capaces de satisfacer sus necesidades alimentarias por sus propios medios por motivos ajenos a su control, tales como edad, discapacidad, recesión económica, hambruna, catástrofe o discriminación.

Esta definición parte de la base de que el hambre y la malnutrición se deben no sólo a la falta de disponibilidad de alimentos, sino también a la pobreza, las diferencias de rédito y la falta de acceso a la atención sanitaria, educación, agua limpia y condiciones de vida saludables. También se reconoce el principio de que todos los derechos humanos están interrelacionados y son interdependientes. Ello implica que el derecho a la alimentación no se puede aplicar al margen de otros derechos humanos, como el derecho a la educación, al trabajo, a la salud o a la libertad de reunión o asociación.

Cabe agregar que, mientras que los Estados tienen la obligación legal de hacer efectivos los derechos humanos, todos los miembros de la sociedad (personas físicas, ONG y sector privado) tienen obligaciones respecto al derecho a la alimentación, cuando sus acciones puedan tener un impacto en el libre ejercicio del derecho a la alimentación de otras personas.

En particular, las organizaciones de la sociedad civil y las ONG son factores importantes para la ejecución de políticas y programas públicos, ya que ayudan a la población a realizar su derecho a la alimentación por medio, entre otras cosas, de la difusión de información, el asesoramiento jurídico y la capacitación.

Compromisos mundiales

La Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 dio lugar al compromiso mundial de reducir el número de personas hambrientas y malnutridas a la mitad para el año 2015. La Declaración del Milenio establece asimismo un programa de reducción del hambre basado en los derechos humanos.

Actualmente, numerosas organizaciones internacionales y organismos que trabajan para el desarrollo, encabezados por la FAO y otros organismos de las Naciones Unidas, evalúan el impacto de sus actividades en los derechos humanos, promueven políticas y proyectos que inciden positivamente en la realización del derecho a la alimentación y evitan los que podrían afectarle negativamente.

Asimismo, apoyan activamente la realización del derecho a la alimentación a nivel nacional. Las directrices sobre el derecho a la alimentación proporcionan los principios acordados y la orientación práctica necesarios para que los Estados adopten medidas concretas para realizar el derecho a la alimentación. Demuestran cómo los distintos organismos que se ocupan de la seguridad alimentaria pueden trabajar de forma coordinada con la participación plena de todos los interesados.

Levanten la voz

Mientras los cuestionados índices oficiales hablan de que la pobreza en Argentina es del 23,4% y que la indigencia se ubica en el 8,2%, las casi 170 organizaciones sociales que forman la Campaña Nacional Ningún Hogar Pobre en Argentina consideran que 1 de cada 3 hogares argentinos no cubren sus necesidades básicas.

El eje de la tarea de estas instituciones, que se extiende por todo el país, se centra en la desigualdad, en la mala redistribución de la riqueza atacando las causas y no sólo las consecuencias de la pobreza.

El lanzamiento de esta iniciativa en Argentina se realizó en el Centro de Informaciones de Naciones Unidas, organismo convocante junto al Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina. El "Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza" (GCAP) es una alianza que agrupa a entidades civiles y otros actores claves en más de 100 países.

La Campaña se inició en el 2006, y 23 millones de personas lograron un récord Guinness al mayor número de personas que se pronunciaron contra de la pobreza y en apoyo a los ODM. Esta segunda edición busca quebrar el récord anterior y mantener vigente la presión de la sociedad civil sobre los gobiernos.

Para unirse a esta movilización mundial, las organizaciones de la sociedad civil (OSC) pueden sumarse a actividades ya existentes o crear espacios propios. Lo importante es registrar la actividad en: www.standagainstpoverty.org/events/create, y una vez concluida, cargar las conclusiones en www.standagainstpoverty.org para así ser contabilizada para el récord Guinness.

Fuente: Periodismo Social (www.periodismosocial.net/rd)

Una contribución local

La Carrera de Licenciatura en Nutrición de la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU), Unidad Académica Santa Fe, organizó una serie de actividades para conmemorar el Día Mundial de la Alimentación, con el fin de fomentar la actividad física y la alimentación saludable en la población de nuestra ciudad y sus alrededores.

La iniciativa -denominada Semana del Estudiante de Nutrición, libre y gratuita- cuenta con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Ministerio de Salud de la provincia, el Colegio de Nutricionistas de la provincia, primera circunscripción, y la Cámara de Fruteros y Anexos de Santa Fe.

Elsa Olmedo, coordinadora de la carrera, explicó que "el lema de este año que plantea la FAO es el derecho a la alimentación y nosotros somos un eslabón importante. los Licenciados en Nutrición tenemos la obligación, más que el derecho, de ayudar a la comunidad y promover los hábitos saludables, que no sólo se refieren a la alimentación sino también a todos los aspectos que incluyen tener una vida saludable".

Por eso, remarcó que "queremos que la comunidad sepa que podemos ayudar desde nuestro lugar a muchos ámbitos, incluso a las familias, adonde se deben recuperar muchos valores. Tenemos que apoyar instituciones que muchas veces están abocadas al tema alimentario, como puede ser un comedor comunitario, y que no tienen asesoramiento".

Por último, mencionó que "la Universidad también hace actividades de extensión (como encuestas alimentarias a comunidades y está armando el Departamento de Investigación) y dicta talleres en distintas escuelas, incluso del interior de la provincia, y con las mamás para fomentar hábitos saludables. Tratamos de focalizar las charlas hacia la prevención, aunque cuando se nos pide algún tema en particular hacemos el nexo con el profesional especializado para dar esa charla. En estas actividades participan también los alumnos. Los interesados pueden acercarse a pedir estas charlas".

Actividades

Las actividades organizadas comprenden: hoy, a las 9, Maratón y Caminata Saludable, que unió la Costanera Este, el Puente Colgante, y la avenida Costanera hasta el faro; desde las 11, el Ing. Ángel Sánchez disertó sobre "Connotación emocional de los alimentos". Mañana, a las 8.30, la Ing. Betina Tonelli disertará sobre "Frutas y verduras", en ATE (San Luis 2858), y a las 10.30 serán presentados los trabajos de los alumnos de la carrera de Nutrición (1ero y 4to. año).

El jueves 18, también en Ate, desde las 8.30, disertará la Ing. Rosa Hojman sobre "Soberanía de los alimentos", y a las 10.30 hará lo propio el artista plástico Lucero Villalba sobre "El arte y los alimentos". Las actividades finalizarán el viernes 19, a las 20.30, en el Centro Cultural Provincial, Junín 2457, con el Encuentro de Coros: Universidad Católica Santa Fe y Universidad de Concepción del Uruguay.

Antecedentes

La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 fue la primera en reconocer el derecho a la alimentación como un derecho humano. Fue incorporado posteriormente al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Artículo 11), adoptado en 1966 y ratificado por 156 Estados, que están vinculados jurídicamente por sus disposiciones en la actualidad.

En 2004 el Consejo de la FAO aprobó las Directrices Voluntarias en apoyo de la Realización Progresiva del Derecho a una Alimentación Adecuada en el Contexto de la Seguridad Alimentaria Nacional (Directrices sobre el Derecho a la Alimentación), que formulan recomendaciones prácticas sobre medidas concretas para aplicar el derecho a la alimentación.

Mariana Rivera