Ángel Sciara, el designado ministro de Economía para la gestión que iniciará Hermes Binner el 11 de diciembre, disertó anoche en el Paraninfo de la UNL en el marco del ciclo que organiza dicha casa de estudios, titulado "Hacia un modelo de crecimiento sustentable". Actuó como moderador Hugo Arrillaga, quien será compañero de Sciara en el gabinete ,y la presentación estuvo a cargo del actual rector, Mario Barletta. Antes de la conferencia, hubo un diálogo con el periodismo en el Rectorado de la UNL.
En dicho encuentro, el economista reconoció que las perspectivas económicas de de Nación y provincia, para los próximos cuatro años, "están casi atadas y habría que tratar de desatarlas. Las tendencias para algunos parámetros son muy favorables, precios de commodities en alza; para otros, algunas omisiones del gobierno actual estarían poniendo en peligro el modelo de un tipo de cambio real alto.
"Si esto es así, se comienza a horadar una de las columnas vertebrales del modelo de crecimiento del país. Uno debiera animarse a decir que la Argentina, tendencialmente, va encontrando su nivel de crecimiento de equilibrio. Éste no es del 9, ni del 8 ni del 7, sino más cercano al 4. Ojalá pudiéramos crecer 40 años al 4 %, con lo cual aplanaríamos el ciclo y tendríamos una estabilidad a largo plazo.
"En ese contexto, la provincia sigue la economía nacional. Es una especie de pequeña imagen de lo que se entiende por economía argentina, la economía de la Pampa Húmeda. En consecuencia, cuando la economía nacional crece, lo hace la de la provincia, crecen sus finanzas y por esa razón no hubo necesidad de aumentar los impuestos. El crecimiento de la recaudación era `natural', dados la inflación y el crecimiento de la economía, de la cual una parte importante proviene de la provincia. El punto sería si pudiéramos construir una provincia que sea menos procíclica, seguir siendo parte de la economía nacional pero tener más atemperado el ciclo económico".
En tal sentido, Sciara dijo que esto se lograría "no copiando el modelo de la economía nacional. Hay que establecer un efectivo federalismo que no es replicar acríticamente un modelo nacional, sino recomponer en función de las características y las perspectivas, a largo plazo, de un modelo que responda a un Estado subnacional, como es la provincia".
Sobre la discusión de coparticipación, Sciara consideró que "es un problema político, no técnico. Se podría, con mucha rigurosidad, establecer los criterios técnicos que respetasen las pautas constitucionales de equidad, solidaridad. El punto es cómo los Estados hoy beneficiados con este laberinto de la coparticipación, tan manoseado por el gobierno central, están dispuestos a perder parte de sus ingresos para tratar de recanalizarlo en otros términos. Buenos Aires es la que más está insistiendo sobre los perjuicios que le ha ocasionado la intervención del gobierno nacional sobre la Ley de Coparticipación. Santa Fe tiene que ser un interlocutor y vocero de muchas provincias para ir a dialogar con el gobierno central, no para establecer una nueva ley, sino para recomponer aquellas intervenciones de la Nación que crea impuestos no coparticipables como cheques y retenciones. Éste es un juego muy perverso.
"Las provincias han cometido una imprevisión con los pactos, firmaron los habidos y por haber. Respondieron a la construcción de la Nación que estaba en peligro, pero sin pacto de reversión y renunciaron a cláusulas gatillo, a situaciones de emergencia. Hoy, Anses tiene superávit; sin embargo, las provincias siguen recibiendo una masa menor de coparticipación porque parte de ella va a ese organismo. �Hasta cuándo?".
No obstante, también reconoció la necesidad de "recomponer un federalismo fiscal interno. Las provincias han también cometido el error de no consultar con municipios y comunas la firma de los pactos que afectaban la coparticipación a esos gobiernos; incluso, hicieron interpretaciones bastante discutibles sobre esos pactos.
"Sin ir más lejos, prosiguió, la Ley de Financiamiento Educativo; la provincia a una parte de ese financiamiento se los cargó a los municipios, cuando la responsabilidad de la educación es de la provincia y ningún municipio tiene a su cargo la educación. Éstas son interpretaciones muy especiales, particulares, equivocadas. Hacia adentro, hay que recomponer el federalismo fiscal interno. Hay que darles a los municipios y comunas lo que por ley les corresponde. Hasta el 2006, la provincia repartió como se le antojó los recursos e, incluso hoy mismo, retiene el 10 % de Ingresos Brutos sin razón.
"Recomponer esto no significa quedarse con la Ley de Coparticipación actual. En mi opinión, las leyes de coparticipación interna no garantizan la cohesión socioeconómica en todo el territorio. La coparticipación dice que aquellos municipios que no tienen una suficiente recaudación propia deben recibir una parte de los ingresos globales para hacer funcionar el aparato del Estado. Pretender que con más coparticipación mejore la calidad de vida de los ciudadanos es una exageración, se necesitan otros mecanismos".
El futuro ministro de Economía dijo que conversa con el actual, Walter Agosto, sobre el proyecto de presupuesto que se enviará este mes a la Legislatura. "Seríamos irresponsables si nos propusiéramos hacer en tres meses un presupuesto que por la Ley de Administración Financiera requiere una cantidad de información que se viene recopilando desde abril. Lo que estamos conversando con el ministro Agosto es tener una idea sobre el cálculo de los recursos y, después, establecer alguna comunicación sobre la distribución del gasto por jurisdicciones. Lo aceptado por la comisión de transición es recibir las sugerencias que podrían hacerse para incorporar algunos elementos para hacer una ejecución que responda a los planes del gobierno entrante".
Más adelante, dejó en claro que el presupuesto es la principal herramienta que tiene la provincia para mejorar la distribución de la riqueza. "La caja de herramientas de una economía provincial no tiene los instrumentos suficientes para ponerse a distribuir ingresos. La distribución del ingreso desde un espacio subnacional tiene que darse por el mecanismo del gasto que maneja la provincia. Una correcta utilización de los recursos para favorecer a los sectores que se encuentran hoy desposeídos. Y, desde el crecimiento, buscar mecanismos que atenúen el proceso de acumulación de capital concentrador que impone el modelo nacional. Si un espacio subnacional no puede contrarrestar el efecto concentrador y excluyente de la economía nacional, evidentemente, no puede la provincia atender el problema del ingreso.
"No somos formadores de precios; no establecemos el tipo de cambio, la tasa de interés. Nos queda el presupuesto público para atender de la mejor manera posible las necesidades de la población".
Las cuentas
Sobre el estado de las cuentas provinciales, Sciara dijo que el diagnóstico correcto lo tendrá el 10 de diciembre con el balance de corte. "Todo lo que hoy discutamos o discurramos es conjetura. Las conjeturas nuestras, y que fueron respondidas, estaban basadas en análisis de tendencias y éste nos indica que el superávit fiscal tenía una tendencia a decrecer desde el 2003 al 2006 y, en consecuencia, si la tendencia continuaba, el 2007 tenía que ser menor. Pueda que no ocurra; el análisis tendencial indica eso. Si no sucede, nos pondremos muy contentos; si ocurre, tendremos que pensar cómo superamos este inconveniente".
Impuestos
En cuanto a la futura política impositiva, Sciara afirmó que, "en principio, no vamos a alterar la política tributaria. El tema requiere de estudios, consensos, ajuste y solidez técnica, y viabilidad política. La preocupación es que todos paguen lo que les corresponde. Esto se hace con una correcta y buena administración tributaria. Tenemos que salir a combatir la elusión y evasión de tributos".
De la redacción de El Litoral