Turcos e iraquíes discuten la forma de terminar con los rebeldes kurdos
Primeras conversaciones entre Turquía e Irak para calmar la crisis kurda
Proseguían las manifestaciones en Estambul, exigiendo que el gobierno turco acabe con la amenaza de los rebeldes kurdos. Foto: AGENCIA AFP

En coincidencia con las charlas en Ankara, helicópteros turcos transportaron más tropas y pertrechos a la frontera con Irak, para una posible operación militar masiva contra el norte iraquí.

Ministros turcos e iraquíes tuvieron hoy en Ankara un primer y breve encuentro, considerado "positivo" por la delegación iraquí, y cuyo objetivo es evitar una intervención militar turca en el norte de Irak contra los rebeldes kurdos.

Los ministros iniciaron esta tarde en Ankara una segunda entrevista, indicó una fuente de la embajada de Irak.

El ministro turco de Relaciones Exteriores, Ali Babacan, y el de Interior, Besir Atalay, participan en la segunda entrevista de la jornada, que tiene lugar en un hotel, con la participación también de los ministros iraquíes de Defensa, Abdel Qader Mohammed Jassim, y de Seguridad Nacional, Shirwan al-Waeli, según la misma fuente.

La reunión estuvo precedida de un almuerzo de trabajo, precisó esta fuente.

El primer encuentro, que tuvo lugar esta mañana entre las dos delegaciones, fue considerado "positivo" por el portavoz del Ministerio iraquí de Defensa, Muhammed Askeri.

"Hay entrevistas muy importantes en desarrollo. Hay resultados positivos. Todo sigue adelante tal como estaba previsto", afirmó a la prensa Askeri, que tras el encuentro de la mañana adelantó que habría un segundo durante la tarde.

90 minutos

La reunión tiene lugar después de la primera entrevista, en el Ministerio turco de Relaciones Exteriores, que duró una hora y media, cuando se supone que debía durar tres horas, según un responsable de la embajada de Irak en Ankara.

Al término de ésta, los ministros iraquíes de Defensa y de Seguridad Nacional volvieron hacia el mediodía a la Casa de la Policía, donde están alojados, a la espera de nuevas indicaciones, precisó un diplomático de la embajada iraquí.

La parte turca, que observa un gran secreto sobre las conversaciones, no pudo ser contactada.

Según la cadena de televisión NTV, Babacan habría acudido tras la primera reunión al Estado Mayor del ejército para hacer consultas.

El ministro del Interior habría dado parte de las conversaciones por teléfono al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, de visita en Rumania.

En principio, los turcos y los iraquíes discuten la manera de luchar contra los rebeldes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que se sirven del norte de Irak a modo de retaguardia para atacar en territorio turco.

El Parlamento de Turquía autorizó el 17 de octubre al gobierno a llevar a cabo una operación militar en Irak contra los rebeldes.

Un ataque del PKK que se saldó con la muerte el pasado domingo de 12 soldados turcos y la captura de otros ocho aumentó la tensión entre Ankara y Bagdad.

La llegada de la delegación iraquí, de 11 miembros, se produce tras la visita el martes de Ali Babacan a Bagdad.

Prohibición

Coincidiendo con la visita del canciller turco, la administración iraquí prohibió en su territorio las actividades del PKK.

A su llegada a Ankara el jueves por la noche, el ministro iraquí de Defensa aseguró que su país iba a hacer "propuestas concretas" para impedir las actividades de los rebeldes kurdos.

El mismo día, Turquía mostró señales de impaciencia, ya que Erdogan desoyó los llamamientos de Estados Unidos a la calma. El primer ministro turco añadió que su país estaba determinado a intervenir en el norte de Irak en cuanto "lo imponga la situación".

La prensa destacó hoy la fría recepción que tuvo la delegación iraquí, y atribuyó el retraso de las negociaciones de ayer por la tarde a esta mañana al mal humor de Ankara, ante lo que considera inacción de Bagdad contra los rebeldes kurdos.

La prensa turca habla además del envío incesante de convoys cargados de municiones hacia la frontera iraquí. Según la agencia de prensa Anatolia, varios helicópteros van y vienen entre la base militar de Yüksekova (sureste) y la frontera para transportar municiones y equipamiento militar.

La llave de una solución

Los kurdos de Irak tienen la llave para solucionar la problemática presencia en su región de los vecinos rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que podría provocar una invasión turca en el norte de Irak.

El desmantelamiento de las bases del PKK en el norte de Irak no podrá hacerse sin el apoyo de las fuerzas políticas de la región autónoma, creen esos expertos.

"Los protagonistas kurdos de Irak pueden ayudar a resolver el problema, incluso si no consiguen desalojar a los rebeldes de las montañas", explicó a la AFP Joost Hiltermann, de la organización International Crisis Group.

"Pueden hacerles la vida difícil, limitando sus movimientos", subrayó.

Los campos del PKK se encuentran en un macizo aislado del este de Kurdistán, los montes de Qanjil, cuyas vías de acceso están bajo control de las fuerzas kurdas iraquíes.

Tres incursiones turcas, en 1995 y 1997, que implicaron la movilización de decenas de miles de soldados, no pudieron acabar con los rebeldes, cuyo número se estima en la actualidad en menos de 4.000.

La delegación iraquí que llegó a Ankara para hallar una solución a la crisis incluye a representantes de las dos formaciones más importantes de esa comunidad: el Partido democrático del Kurdistán (PDK) de Massud Barzani, y la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) de Jalal Talabani.

"El tiempo de la marginación de los kurdos pasó", explicó Mohammed Mulla Qadir, responsable del PDK.

Turquía insiste en que el poder central en Bagdad sea considerado el único responsable del mantenimiento del orden en la región.

Pero la influencia real del gobierno iraquí es muy limitada en el Kurdistán, donde el poder lo ejercen los "peshmergas" que obedecen a los dos hombres fuertes de la región, Talabani y Barzani.

"Ankara debe comprender que son los partidos kurdos los que pueden influir sobre el PKK", comentó a la AFP el diputado kurdo iraquí Mahmud Othman.

"Una manera pacífica y política de resolver la crisis sería una amnistía general (de Ankara) para los rebeldes del PKK", añadió.

La exigencia del poder central de que se cierren los campamentos del PKK y se entreguen los rebeldes es "ridícula", a su juicio.

"(Los turcos) quieren a un centenar de rebeldes del PKK, y también a 150 kurdos iraquíes. íY yo soy uno de ellos!", exclamó este diputado.

Los términos de la negociación entre iraquíes y turcos el viernes en Ankara eran secretos, aunque la parte turca insistió en que eran necesarias propuestas concretas.

AFP-EFE