De la redacción de El Litoral
Juan Ignacio Chela comenzó sus merecidas vacaciones. Es que esta mañana fue derrotado en su debut en el Masters Series de París (último certamen abierto de la temporada) por el suizo Stanislas Wawrinka, que lo doblegó por 6-3 y 6-1.
Sin embargo, el balance de la temporada es muy bueno. Comenzó el año en el puesto 33 del escalafón, y después de ganar 40 partidos (25 derrotas) culmina la temporada (aún falta ver los movimientos de los últimos días) como decimoséptima raqueta del mundo.
En el medio, se quedó con un título (Acapulco, en febrero) y arribó a dos semifinales (en Costa do Sauipe y en Stuttgart). Pero lo más importante, tal vez, sea el acceso a cuartos en el US Open y en tres torneos de la serie Masters: Indian Wells, Miami y Roma.
Por todo esto, el año de Chela se puede definir como muy bueno. Lástima, como ocurrió ayer con Juan Mónaco, que lo cerró con una fácil derrota en una primera fase. Parecería que los chicos argentinos necesitan de las vacaciones, para recargar pilas y arrancar el 2008 con las más altas expectativas.
El bonaerense Guillermo Cañas sufrió pero finalmente superó en sets corridos al italiano Andreas Seppi, a quien terminó derrotando con parciales de 6-3 y 7-6 (5). De esta manera, consiguió el pasaporte a los octavos de final del Masters Series de París.
Cañas logró un trabajoso triunfo, sobre todo en el segundo set, donde llegó a estar en desventaja de 4 a 1, pero apostó a su servicio y mayor regularidad y lo pudo dar vuelta, forzó el desempate y lo ganó por 7-5.
En el primer set, el argentino arrancó mejor. Sin embargo, no le duró mucho la alegría, ya que Seppi logró emparejar las acciones. Pero a partir del 3-3, Cañas mostró una gran solidez en su servicio (metió 7 aces) y tuvo golpes más eficaces para llevarse el parcial.
En el segundo segmento, el italiano empezó con mayor soltura y llegó a ponerse al frente 4 a 1. Fue ahí cuando "Willy" volvió a encontrar el servicio y ganó en confianza, para llegar al tie break, que se llevó por 7-5 para agendarse otro triunfo.
Tras la victoria, Cañas declaró que "tenía que empezar ganando, y por eso estoy muy contento. En este tipo de cancha, se hace muy duro, porque son más lentas. Eso hace que los partidos sean más peleados y más jugados, pero ya estoy dentro del torneo".
Sobre lo que viene, dijo que "en mi cabeza están las vacaciones a partir de la próxima semana. Si se diera la posibilidad de entrar al Masters, mejor; si no, me voy a descansar", concluyó.
Tras el cierre de nuestra edición, jugaban otros dos argentinos en el Masters de París: por un lado, el tandilense Juan Martín Del Potro, quien debía enfrentar al cuarto tenista del planeta, el ruso Nikolay Davydenko, y por el otro, el unquillense David Nalbandian, quien también debía enfrentar otro duro escollo como es el español Carlos Moyá.
El británico Andy Murray sufrió un accidente de coche mientras se dirigía del aeropuerto de París a su hotel, y acabó con heridas leves en la espalda, lo que no le impedirá jugar en el Masters Series. Murray comentó que "había mucho tráfico, nuestro conductor frenó y alguien nos chocó de atrás. Nunca había vivido un accidente. Me duele un poco mi espalda, pero no es algo serio". Hoy se medía con el finlandés Nieminen.
Desde hacer algunos meses, un tema muy oscuro se instaló en la conciencia colectiva del tenis internacional, y es materia de discusiones, análisis e interpelación. Se trata de los sobornos en el circuito, algo que saltó a principios de agosto cuando el argentino Martín Vassallo Argüello derrotó al ruso Nikolay Davydenko en el torneo de Sopot.
En aquella oportunidad, el cuarto jugador del mundo había ganado el primer set y a pesar de todo, se registró un sugestivo aumento de apuestas en Internet a favor del triunfo del argentino, en una sospecha que se confirmó más tarde cuando el ruso se retiró del partido y Vassallo se quedó con el triunfo. Se dudó de la honorabilidad de Davydenko, de quien algunos dijeron que había apostado en su contra para llevarse una fuerte suma de dinero.
Ese caso nunca pudo ser comprobado, pero con el tiempo fueron apareciendo voces al respecto. Hace algunos días fue el brasileño Flavio Saretta quien dijo haber recibido "ofertas" para que perdiera. Luego se pronunciaron al respecto el escocés Andy Murray y el austríaco Werner Eschauer.
Ayer, el que salió a declarar fue el francés Arnaud Clement, quien aseguró haber recibido (y rechazado) una proposición económica para perder un partido, lo que aumenta aún más las sospechas de manipulación de resultados en el circuito profesional.
"Me ofrecieron dinero para perder -comentó Clement-. No diré dónde ni en qué circunstancias, pero jamás aceptaría prestarme a algo así", admitió el galo tras perder en la ronda inicial del Masters Series de París.
Entre los argentinos, Juan Mónaco opinó que "dicen que están haciendo muchas cosas, pero hasta que la ATP no agarre a nadie, no se va a saber la verdad". Por su parte, Guillermo Cañas sostuvo que "sería feo que haya apuestas en el deporte que amo tanto. Si es así, la ATP tiene que hacer algo".