La Justicia española condenó a 21 de los 28 implicados en los ataques de Madrid y absolvió sorpresivamente a "Mohamed el Egipcio"
Atentados del 11-M: 40.000 años de prisión para tres acusados
Los acusados conversan en el interior de la "pecera" en las instalaciones de la Audiencia Nacional de la Casa de Campo, previo a la lectura de la sentencia del juicio por los atentados del 11-M. Foto: AGENCIA AFP

La Justicia española condenó hoy a casi 40.000 años de prisión a tres de los ocho principales acusados de los atentados islamistas del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que causaron 191 muertos y 1.841 heridos, y fueron reivindicados en nombre de la red Al Qaeda.

Los tres principales acusados por los atentados de Madrid son el marroquí Jamal Zougam, autor material que fue reconocido en uno de los trenes, Othman El-Gnaoui, uno de los principales responsables de la célula terrorista, y el minero español José Emilio Suárez Trashorras, confidente de la policía, traficante de drogas y principal suministrador de los explosivos.

Los tres han sido condenados por acusaciones de asesinato e intentos de asesinato y en virtud de la legislación española no cumplirán más de 40 años de cárcel.

Sorprendentemente fue absuelto uno de los tres acusados de ser autor intelectual de los atentados, Rabei Ousmane Sayed Ahmed alias "Mohamed el Egipcio", detenido en Milán (Italia), además de los españoles Antonio y Carmen Toro Castro, relacionados con Trashorras.

Del resto de los ocho principales acusados, para los cuales el fiscal pedía también casi 39.000 años de prisión, el marroquí Youssef Belhadj, acusado de ser autor intelectual y sospechoso de ser el portavoz de Al Qaeda en Europa -apareció en un video reivindicando los atentados- fue sólo condenado a 12 años de cárcel por pertenencia a organización terrorista.

El también marroquí Hassan Al Haski, presunto ex jefe en España y después en Europa del Grupo Islámico Combatiente de Marruecos (GICM) e imputado por ser presunto cerebro de los atentados, fue condenado a 15 años.

Abdelmajid Bouchar, el otro acusado de ser el autor material y cuyas huellas se encontraron en una casa donde fueron construidas las bombas, al final fue condenado a 18 años de cárcel sólo por pertenencia a la organización terrorista.

El último de los principales responsables, Rafa Zouhier, confidente de la policía, que habría servido de intermediario en la entrega de explosivos, fue sentenciado a 10 años.

Años de investigación

El veredicto del tribunal supone la culminación de más de tres años y medio de trabajo policial y judicial, que comenzó el mismo 11 de marzo de 2004 cuando a primera hora se produjeron los atentados.

Ese día, hacia las 7.40 locales, 10 bombas explotaron en cuatro trenes de cercanías llenos de oficinistas, obreros o estudiantes que se dirigían a la estación madrileña de Atocha en el peor atentado de la historia en España.

Estos atentados, rápidamente reivindicados en nombre de la red terrorista Al Qaeda, fueron atribuidos en un primer momento a la organización independentista armada vasca ETA por el gobierno conservador de la época, temeroso de que una autoría islamista lo perjudicara en las elecciones generales del 14 de marzo, debido a su firme apoyo a la intervención estadounidense en Irak, en contra de la mayoría de los españoles.

Así, los ataques contribuyeron en gran medida a la sorpresiva victoria en las legislativas del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, dos días después, tras unas masivas manifestaciones de repulsa de los atentados en toda España.

Las detenciones de hasta 116 personas en relación con este caso comenzaron a los dos días de los atentados con uno de los principales acusados, Jamal Zougam.

Inmolados

Tres semanas más tarde, el 3 de abril, siete de los principales autores se inmolaron con explosivos en Leganés (alrededores de Madrid) durante el cerco policial al departamento donde se encontraban, del que escapó Abdelmajid Bouchar.

Los atentados supusieron también una guerra a nivel político, que estuvo marcada por la llamada "teoría de la conspiración", defendida por algunos sectores conservadores, que alegaban que ETA había manejado en la sombra a los autores de los atentados.

Un total de 309 testigos y 71 expertos comparecieron en este macrojuicio que hoy ha quedado definitivamente concluido.

Se hijo justicia

El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó que "hoy se ha hecho justicia" con la sentencia por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, y ésa será "la respuesta que tendrán los que intenten alterar por la fuerza" la libre convivencia de los españoles.

En una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa retransmitida por televisión, Rodríguez Zapatero felicitó a las fuerzas de seguridad y a la Justicia españolas por su "averiguación imparcial de la verdad y la protección de los derechos de las víctimas" de esos ataques.

Por su parte, el conservador Partido Popular (PP) apoyará cualquier investigación que permita avanzar en la acción de la Justicia, después de que los acusados en el juicio del 11-M como "cerebros" de la matanza no hayan sido condenados como tales.

Familiares de las víctimas insatisfechos

Los familiares de varias víctimas mortales de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, consideraron insuficientes las condenas impuestas a los procesados tras conocer el contenido de la sentencia, difundida hoy por la Audiencia Nacional.

Maribel Presa, madre de un joven de 24 años que falleció en los atentados, lloró a su salida de las instalaciones de la Audiencia Nacional, y calificó la sentencia de "injusta" y "vergüenza".

"Después de todo lo que nos ha ocurrido, añadir esto es un palo muy grande. Las penas no son suficientes", declaró Presa, quien afirmó que nunca creyó que iba a haber justicia para su hijo.

Presa afirmó que estaba convencida de que la culpa se la iban a llevar los terroristas que se suicidaron en Leganés (localidad próxima a Madrid) tres semanas después del 11-M al verse acorralados por la policía, y que los demás "se iban a ir de rositas".

Carmen Aguado, madre de otra víctima mortal, coincidió con la anterior en calificar la sentencia de "vergüenza".

"Teníamos esperanza pero nos han estado engañando y han tenido mucho miramiento con los terroristas", opinó.

Eutiquio Gutiérrez, padre de una joven fallecida y cuya mujer también resultó herida en los atentados, declaró no estar conforme con la sentencia, además de comentar que había visto muchas injusticias y que la investigación había sido "una película".

Otra víctima que no quiso identificarse consideró también que hay penas muy bajas.

Aprueban Ley de Memoria Histórica

El Congreso de Diputados español aprobó hoy la Ley de la Memoria Histórica, un gran proyecto del gobierno socialista para rehabilitar a las víctimas de la Guerra Civil (1936-39) y la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

Los diputados lo adoptaron por 324 votos a favor y los votos en contra del principal partido de oposición, el Partido Popular (PP, conservador), por estar en contra de la ley, y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), por estimarla demasiado débil.

El partido socialista en el gobierno tuvo que negociar a la baja el texto de la ley durante meses debido a las fuertes diferencias entre los partidos y para cumplir su objetivo de adoptarla antes de que terminara la actual legislatura.

La ley, que debe ser ratificada por el Senado, reconocerá y aumentará los derechos de los perseguidos durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco.

Declarará ilegítimos, aunque sin anularlos, como pedían algunos partidos, los "tribunales, jurados y cualquier otro órgano penal o administrativo" de la Guerra Civil que dictaron juicios sumarios por motivos "políticos, ideológicos o de creencia religiosa".

Asimismo, obligará a retirar los símbolos de la dictadura, creará un centro de documentación sobre este período, despolitizará el Valle de los Caídos, donde está enterrado Franco, y aumentará las ayudas a las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo.

ETA descartada

La sentencia del juicio por los atentados descarta la vinculación de la organización separatista vasca ETA, anunció hoy el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez.

Gómez Bermúdez comenzó a leer a las 11.30 hora local (7.30 de Argentina) el resumen de 20 folios de la sentencia del primer gran juicio contra una célula islamista en Europa. La lectura se interrumpió unos minutos después de que el juez anunciara que las víctimas de los atentados recibirán entre 30.000 y 1.500.000 euros en indemnizaciones.

AFP-EFE