Disparan a repartidor en la cabeza pero logra sobrevivir

Un repartidor de comercio salvó su vida providencialmente cuando ayer, uno de los dos delincuentes que lo asaltaron en las calles del barrio Centenario, le tiró a matar, a la cabeza.

El episodio criminal que pasado el mediodía se representó en la esquina que forman las calles Independencia y Nicolás Rodríguez Peña puso en serio riesgo la vida de Sergio Lubo, un santotomesino de 37 años de edad.

Lubo fue abordado por dos jóvenes delincuentes a poco de que estacionara el vehículo con el que habitualmente reparte los productos de una panificadora y en medio de la confusión que siguió al sorpresivo atraco se escuchó un estampido.

El comerciante cayó con la cabeza ensangrentada y los espantados vecinos pudieron observar el momento en que dos desconocidos que vestían remeras, pantalones vaqueros y gorras deportivas desaparecían a la carrera por calle Independencia.

Un poco después Sergio Lubo, socorrido por un equipo de emergencia del servio Dipaes 107, ingresaba al hospital José María Cullen. Entonces se podría ver que el proyectil que partió del arma de uno de los delincuentes sólo le había causado una herida superficial.

Afortunadamente, dijo una de las fuentes consultadas, la bala apenas le rozó la cabeza, no obstante el roce provocó una herida cortante en el cuello cabelludo, herida que en los primeros momentos hizo temer graves consecuencias.

Apenas la noticia del atraco llegó a la policía los agentes de la Subcomisaría 1a., Comando y Patrullas Urbanas, recorrieron las calles del Centenario en busca de los asaltantes, pero las diligencias investigativas y los procedimientos no habían dado los resultados esperados hasta el cierre de esta edición.

Los que dispararon a la cabeza del repartidor y aún no fueron localizados, se llevaron con ellos una billetera, con la recaudación del día, y un teléfono celular que arrebataron a la víctima.

José Luis Pagés