Durante dos días, Gregoria Pérez de Denis (El Nochero) fue sede del Primer Congreso Interprovincial Chagas, Educación y Salud que se realizó en el Club Social y Deportivo de esta localidad del departamento 9 de Julio. Cerca de 500 personas -la mayoría, alumnos de niveles superiores y del Polimodal- de Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco participaron de este encuentro que estuvo organizado por el área del Agrupamiento 3 EGB rural, modalidad itinerante -Región 1- y la doctora Regina Albarez, médica cardióloga.
Tras el debate generado durante dos días en esta localidad, "se formó un Consejo Consultivo Regional -integrado por docentes, gente de la comunidad, profesionales, etc- que está encargado de hacer un seguimiento de este tema y movilizar todos los recursos del Estado para atender las necesidades locales", puntualizaron los organizadores de esta jornada.
De esta forma, se pretende "establecer un vínculo más estrecho entre educación y salud. En 2008, se inauguraría un centro de atención para tratar la enfermedad del Mal de Chagas en la zona, realizándose un trabajo conjunto con la Facultad de Bioquímica de la Universidad Nacional del Litoral (UNL)".
Más allá de todo esto, aún falta "un mayor trabajo de parte del Estado. Se hacen cosas pero no son suficientes", advirtieron los entrevistados.
Ante esta realidad, "proponemos establecer estrategias de trabajo coordinadas entre educación y salud para corregir, potenciar y fortalecer los programas ya existentes en las provincias respaldadas por el Programa Federal de Chagas de la Nación".
El desarrollo histórico del norte santafesino y la confluencia de aspectos determinantes (culturales, sociales, económicos, educativos, clima, viviendas) generan las condiciones adecuadas para la proliferación del vector, potenciando la vía de contagio de la enfermedad de Chagas-Mazza.
Frente a esta situación problemática, la educación es una de las pocas herramientas que sirven para prevenir, y por lo tanto, hay que crear instancias de difusión sobre estos temas.
Desde 1998, el Mal de Chagas está incluido como contenido curricular en el área de Ciencias Naturales del 9° año de las escuelas rurales. A partir de 2001 se empezó a trabajar esta temática en forma integrada entre diferentes áreas y a raíz de investigaciones escolares se fueron conociendo diversas facetas de este problema. Un trabajo que "entendemos que no puede quedar adentro del aula" y, por eso, "desde la escuela queremos movilizar a los chicos para que ellos mismos lleven la inquietud a su propia casa", destacaron.
Por este motivo, en un principio comenzaron a trabajar con el Servicio Provincial de Control de la Enfermedad de Chagas; luego, se vincularon con la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas en concordancia con el Centro de Investigaciones de Endemias Nacionales (CIEN), con la doctora Regina Albarez, médica cardióloga de adultos e infantil y con el Programa Federal de Chagas del Ministerio de Salud de la Nación.
Luego de este arduo trabajo, se concluyó que "el hecho educativo viene desarrollando actividades con resultados evidentes"; pero, "hay que potenciarlos como un principio de solución de esta problemática".
Al hacer una descripción de la realidad que existe en el norte santafesino con esta enfermedad, los consultados manifestaron: "Vemos dos realidades, una es la que describe el Estado que dice que está todo bajo control; la otra, es la que se ve (la vinchuca en el campo, los positivos que no tienen los cuidados específicos y la falta de seguimiento de esta enfermedad en los chicos)".
Según los datos oficiales, 9 de Julio, Vera y el oeste de General Obligado forman parte de la zona de alto riesgo de nuestra provincia. Situación que se agrava por la falta de atención que tiene la gente en su lugar de residencia, donde no hay medios económicos suficientes que les permita trasladarse a otras localidades para recibir la atención médica correspondiente.
En las personas que tienen entre 35 y 49 años les genera incapacidad para realizar tareas laborales y estudiar, entre otros perjuicios. Mientras que la aparición de esta enfermedad en los chicos "es muy riesgosa" porque muchas veces no se observan síntomas -hinchazón, fiebre, náuseas, etc.- y es difícil detectarla. Se dice que el "Mal de Chagas es una enfermedad escondida" y requiere que se genere "un cambio de hábitos y se eduque a la gente", concluyeron los especialistas de este encuentro interprovincial.