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EFE/AFP
Los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) liberaron hoy a los ocho soldados turcos que habían capturado en el sureste de Turquía el pasado 21 de octubre, informaron la cadena de noticias turca NTV y la agencia pro-kurda de noticias Firat.
Los militares turcos fueron trasladados a Erbil, una de las ciudades más importantes de la zona kurda de Irak, y entregados a las 05.00 hora local (03.00 GMT) a las autoridades del Kurdistán iraquí, para ser transportados hoy mismo hasta Turquía.
NTV informó de que un avión turco se encuentra ya en Erbil para trasladar a los militares a Ankara, algo que podría suceder "hoy en cualquier momento", según fuentes de la emisora.
Los soldados, que fueron liberados vistiendo sus uniformes militares, dijeron que abandonan a sus captores "como amigos", afirmó Firat, una agencia de noticias con sede en Bruselas.
La liberación se produce en la víspera de la visita del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, a Washington, donde se reunirá con el presidente estadounidense, George W. Bush.
Esta entrevista es considerada como crucial para el desenlace de la actual crisis en la zona, donde Turquía amenaza desde hace días con una ofensiva transfronteriza para luchar contra los rebeldes del PKK en el norte de Irak.
El influyente diario turco "Milliyet" aseguró hoy en su versión electrónica que la liberación de los soldados tendrá un efecto positivo sobre la reunión de Erdogan y Bush, ya que Ankara considera la puesta en libertad como una prueba de presiones concretas de Washington sobre los kurdos en el norte de Irak.
Los ocho soldados fueron entregados al ministro del Interior de la Autonomía Kurda de Irak, Mahmoud Osman, al presidente del Fundación Internacional por la Tolerancia, Kerim Sincari, y a dos diputados turcos del pro-kurdo Partido por una Sociedad Democrática (DTP), Aysel Tugluk y Fatma Kurtulan.
Ambos diputados se desplazaron hasta el Kurdistán iraquí ayer, sábado, específicamente para recibir, junto a Osman y Sincari, a los ocho soldados turcos, quienes se encuentran en buenas condiciones, según indicó el PKK a Firat.
El PKK afirma que la liberación de los soldados supone un nuevo paso hacia la solución de la cuestión kurda por medios pacíficos y a través del diálogo.
Los soldados fueron capturados en una emboscada tendida el pasado 21 de octubre en un punto en el sureste de Turquía fronterizo con Irak, en el que otros doce militares murieron y 17 fueron heridos.
La puesta en libertad de los soldados fue exigida a los rebeldes kurdos del PKK no sólo por Turquía sino también por Estados Unidos, el gobierno de Irak y el de la autonomía kurda de Irak.
Turquía ha amenazado con realizar incursiones masivas en el norte de Irak para atacar las bases del PKK, operación que tanto Washington como Bagdad han intentado evitar al instar a los kurdos iraquíes que impidan las actividades del PKK.
De hecho, la Administración Autónoma del Kurdistán Iraquí ha tomado varias medidas concretas en los últimos días contra el PKK, incluido el cierre de sus oficinas en la región, con la esperanza de evitar un operativo turco.
Durante los últimos meses, Turquía concentró a más de 100.000 soldados en la frontera con Irak, donde desde el secuestro de los militares liberados hoy se vivían momentos de gran tensión.
El viceprimer ministro y portavoz del gobierno turco, Cemil Cicek, afirmó ante la liberación de ocho soldados por los rebeldes kurdos, que la lucha contra los separatistas continuará.
"Continuaremos llevando a cabo la lucha con una total determinación (...) en el plano militar, político, diplomático y económico contra el terrorismo", declaró Cicek a la agencia de prensa Anatolia.
Turquía amenaza con lanzar una operación militar en el norte de Irak contra los rebeldes del PKK, que utilizan la región como base para sus operaciones en el sureste turco.
El Papa expresó este domingo su preocupación por la situación de tensión en la frontera turco-iraquí, y llamó a una "solución pacífica" a los problemas entre Turquía y el Kurdistán iraquí, al término de la oración del Angelus, en la plaza de San Pedro.
"Deseo alentar todos los esfuerzos destinados a encontrar una solución pacífica a los problemas que aparecieron recientemente entre Turquía y el Kurdistán iraquí", declaró Benedicto XVI ante decenas de miles de peregrinos.
El portavoz del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) turco, Abderrahman al Chaderchi, dijo hoy que la liberación de los ocho soldados turcos se produjo sin ninguna contrapartida.
"Para nosotros es un caso humanitario, y su liberación es un mensaje para el mundo, no sólo para Turquía, de que queremos la paz", dijo Chaderchi por teléfono desde su escondrijo en algún lugar de las montañas de Qandil, en el noreste de Irak.
"Si Turquía abandona la opción militar, nosotros estamos dispuestos a negociar", recalcó en nombre de su partido, que aunque ha abandonado la reclamación de independencia lucha ahora por derechos culturales y una mayor autonomía para los kurdos de Turquía.
Chaderchi pidió al gobierno turco que tenga un gesto similar y que, si no accede a liberar al líder del PKK, Abdullah Ocalan, preso en una cárcel de alta seguridad, mejore al menos sus condiciones y permita al menos la visita de sus familiares, pues se encuentra en un delicado estado de salud, aseguró.
El portavoz aseguró que con la liberación de los soldados capturados el 21 de octubre, el PKK responde a las demandas transmitidas no sólo por el gobierno de Bagdad y el gobierno autónomo kurdo, sino incluso procedentes de la Unión Europea y EE.UU..