AFP/EFE
Un juez de Chad ordenó la liberación de cuatro azafatas españolas y tres periodistas franceses encarcelados en este país africano por el caso de la organización Arca de Zoé, anunció el abogado de los informadores, Jean-Bernard Padaré.
La decisión judicial se tomó mientras el presidente francés, Nicolas Sarkozy, arribaba por sorpresa a Yamena para tratar con su homólogo chadiano, Idriss Deby, la situación de los 16 europeos detenidos por un presunto intento de secuestro de 103 niños por parte de la ONG Arca de Zoé.
El caso que ha llevado a Sarkozy al Chad se refiere a la detención de nueve franceses (seis miembros de la organización y tres periodistas) y siete tripulantes españoles de un avión fletado para el traslado a Francia de 103 niños desde la localidad chadiana de Abéché.
Los jefes de Estado se reunían hoy mismo y tras las conversación iban a dar una conferencia de prensa. En esa reunión se podría decidir la extradición de los inculpados y la liberación de los periodistas y de los españoles, según fuentes diplomáticas francesas y españolas.
En Madrid, el ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, anunció hoy que las cuatro azafatas españolas detenidas en el Chad serán puestas en libertad de manera "inminente".
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió ayer una llamada telefónica del presidente francés en la que le informó de las gestiones que estaba realizando para interceder por los dieciséis europeos y, en concreto, del viaje que iba a efectuar hoy al país, según fuentes diplomáticas.
Sarkozy voló hoy desde Francia para tratar de facilitar personalmente la "protección consular" de los ciudadanos franceses inculpados en el caso e intermediar en la situación de los otros europeos presuntamente implicados, según dijo en un comunicado la oficina presidencial francesa.
Los nueve franceses y los siete tripulantes españoles del avión de la compañía Girjet se encuentran arrestados en Chad desde el pasado día 25.
El presidente francés se ha implicado directamente en el caso Arca de Zoé desde el inicio y ha mantenido contacto telefónico con Deby en tres ocasiones.
Sarkozy, que condenó la operación de la ONG francesa, se mostró particularmente preocupado por la suerte de los periodistas y las cuatro azafatas españolas, considerados "prioritarios" por el Elíseo.