Germán de los Santos
El rápido desarrollo que tuvo la producción de biodiésel en el complejo agroindustrial del Gran Rosario ya es un hecho concreto. Con dos plantas en funcionamiento y otras siete en construcción para la fabricación de biocombustible a base de soja superará, a mediados del año próximo, una producción de un millón de toneladas, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Rogelio Pontón, director del Departamento de Informaciones y Estudios Económicos de esa institución, consideró que "una de las claves para que el desarrollo del sector se mantenga es que el gobierno no modifique las reglas de juego actuales".
"Si el gobierno sube el nivel de retenciones a la exportación de biodiésel el negocio ya no será sustentable", estimó el economista.
De acuerdo con la normativa vigente, la exportación de biodiésel paga retenciones del 5 por ciento, con el 2,5 de reintegro. Mientras que el gobierno percibe tributos, en concepto de retenciones a la exportación de poroto de soja de un 27 por ciento, un 24 al aceite y harina, y un 20 por ciento al trigo y el maíz. Durante las últimas semanas, hay fuertes versiones de que se incrementarán estos tributos entre un 5 y un 10 por ciento.
Pontón señala que "es lógico" que los complejos "empiecen a volcarse" a la exportación de biodiésel, porque hasta ahora paga retenciones del 5 por ciento. Pero el economista cree que si comienza a resentirse el nivel de recaudación, el gobierno buscará subir las retenciones a la exportación de biodiésel.
"Es factible que si desde el gobierno comienzan a percibir que la exportación de aceites baja y aumenta la de biodiésel, como sucederá el año próximo, se establezcan nuevas reglas, en las que se impondrán impuestos más altos a los que rigen la actividad actualmente", señaló.
Pontón sostuvo que "a mediados del año próximo en el Gran Rosario la fabricación de biodiésel alcanzará una capacidad de producción que superará el millón de toneladas". Según detalló el especialista, hay dos plantas en funcionamiento y otras siete en construcción.
En los últimos dos meses, inauguraron las plantas de Renova y de Ecofuel. La primera está enclavada en la localidad de San Lorenzo, en el predio donde Vicentín -socio de la multinacional suiza Glencore- tiene la aceitera y el puerto. Con una inversión de 40 millones de dólares producirán 200 mil toneladas anuales de biodiésel, con destino a los mercados europeo y estadounidense. En esa fábrica trabajan actualmente 40 personas.
Ecofuel se construyó en los terrenos que posee en Puerto General San Martín la empresa Terminal 6, que se asoció en el emprendimiento con Aceitera General Deheza y Bunge. La planta se inauguró en setiembre pasado y tiene una capacidad para fabricar 240 mil toneladas anuales de biocombustible a base de aceite de soja. La planta, donde trabajan 24 personas, tiene previsto exportar al mercado norteamericano.
En la zona del Gran Rosario se proyectan levantar siete plantas, algunas de las cuales ya están en construcción y estarían en funcionamiento a mediados del 2008.
Una de ellas es la de Molinos Río de la Plata, de la multinacional Pérez Companc, que se construye en el predio de la ex aceitera Santa Clara, en San Lorenzo. Según han remarcado desde la empresa, la fábrica de biodiésel estaría en funcionamiento a mediados del año próximo. El objetivo es producir unas 100 mil toneladas anuales con una planta que tuvo una inversión de 7 millones de dólares para adquirir tecnología alemana y belga.
La otra planta que está en construcción es la de UnitecBio, del grupo Eurnekian, que se asoció con Terminal 6 en Puerto San Martín. Con una inversión cercana a los 40 millones de dólares, el grupo del empresario de origen armenio se apresta a terminar una fábrica que producirá 200 mil toneladas de biodiésel por año.
Una de las plantas más importantes que se construyen en la zona es la que levanta la firma Dreyfus, en General Lagos. La empresa invirtió unos 70 millones de dólares para una planta que producirá por año 300 mil toneladas de biocombustible a base de soja.
La empresa Raiser, conocida en el mercado por dedicarse a la comercialización de combustibles, fertilizantes y granos, construye en un terreno de 20 hectáreas una fábrica para producir 240 mil toneladas de biodiésel por año. El emprendimiento, que se lleva adelante en Timbúes, que realiza en sociedad junto a Repsol y Green Fuel, tendrá una inversión de 30 millones de dólares para producir 240 mil toneladas anuales. Raiser utilizará la materia prima de Noble, en cuyo predio se levanta la fábrica, que estaría terminada a mediados del 2009, cuando comiencen a exportar el biocombustible a Europa.
Otra de las plantas es la de Explora, que se levanta en un establecimiento frente al complejo de Dow, en Puerto General San Martín. Allí producirán 100 mil toneladas en un predio de 4 hectáreas, donde invirtieron 40 millones de dólares.
Las otras dos fábricas que se levantan son la de Patagonia Energía, que tendrá una capacidad de 200 mil toneladas, y la de GEA Biodiésel, una de las más chicas, donde se producirán 60 mil toneladas de biocombustible.