Brillante campeón del Masters Series de París
Nalbandian se puso las pilas
El tenista cordobés demolió al español Rafael Nadal y se quedó con el último certamen Súper 9, segundo en su cosecha personal. En 20 días logró dos consagraciones de enorme valor, derrotando a los dos mejores jugadores del planeta. Por fin David acompaña su talentoso juego con la actitud adecuada.

Alejandro Galetto

Los comentarios sobre David Nalbandian desde los mismos comienzos en el circuito siempre apuntaron hacia los mismos caminos. Que es el mejor argentino, que es el único que puede derrotar a los mejores, que tiene tenis para ser número 1, etcétera...

Las características deportivas del nacido en la localidad cordobesa de Unquillo siempre parecían respaldar estas apreciaciones, pero nunca terminaba de concretarlo con resultados impactantes. Precisamente, eso es lo que consiguió en los últimos 20 días, con un nivel altísimo (tal vez el más destacado de su carrera) que hizo quedar en ridículo a los mejores exponentes del deporte blanco internacional. Ayer dejó en el camino nada menos que a Rafael Nadal, con parciales de 6-4 y 6-0. En los últimos días le ganó 24 juegos, cediendo sólo 7 ante quien está más cerca que nunca del número 1 del ranking.

Rompió los mitos

Nalbandian consiguió lo que pocos logran: reducir la imagen de "cuco" que tienen los dos líderes del tenis mundial, y llevarla a la de simples tenistas del circuito, lógicamente "ganables".

Salvo en el primer duelo ante Roger Federer (dentro de este "veranito" que está viviendo el argentino), en el cual perdió el primer set con un resultado abultado, derrotó a los más duros competidores del planeta con una facilidad asombrosa: en sets corridos, a Novak Djokovic en Madrid; de la misma manera, a Nadal en los dos campeonatos, y también a Federer, en París. Y en este punto hay que destacar que sus festejos ante estos "monstruos" no se dieron en momentos de debacle de ninguno de ellos. Todo lo contrario. Se encuentran en plenitud, esperando la campana de largada de la Copa Masters.

Más correlatos

Estas dos consagraciones brillantes que logró el jugador unquillense en tres semanas le han reportado un sinfín de beneficios. Además de la satisfacción de ganar títulos realmente trascendentes, de ser tapa en los más prestigiosos medios del planeta, de ponerse al frente de los comentarios en el mundillo del tenis mundial por derrotar con facilidad a los mejores, logró pequeñas victorias materiales que le devuelven indudablemente la alegría y las ganas de volver a atacar en todos los frentes.

David sumó 500 puntos en el sistema de entradas, lo que lo hizo aparecer hoy en el puesto 9, con lo cual existen muchas posibilidades de que culmine el 2007 como lo empezó: top ten. Pero, además, los puntos obtenidos en el marco de la Champions Race también lo dejaron noveno, es decir, como primer suplente para la Masters Cup, el prestigioso certamen de fin de año para los ocho mejores de la temporada que arrancará el próximo 11 de noviembre.

�Qué posibilidades tiene de jugarlo? No pocas, ya que se rumorea mucho en las últimas horas acerca de las factibles bajas de Andy Roddick y Nikolay Davydenko por sendas lesiones. De ingresar, �qué chances abriga de ganarlo? Muchas. Está en el mejor momento de su carrera tenística, viene de obtener dos torneos de importancia mayúscula, venciendo a los más grandes jugadores del ambiente, y tiene su confianza en un nivel insospechado, factor fundamental en este fantástico deporte.

Otros números

El año de Nalbandian culmina (si es que decide no viajar a Shanghai) con una nada despreciable marca de 31 victorias y 18 derrotas. Pero el punto es que logró un récord de 12-1 en los últimos tres torneos (de esto se desprende que, antes de ellos, su balance marcaba un 19-17 muy pobre).

Logró vencer (en el Masters Series de Madrid) sucesivamente a los tres mejores del planeta, pero, para confirmar que no fue casualidad, derrotó a los dos más importantes otra vez en París. Para completar, también derrotó a David Ferrer, verdugo suyo en el US Open y otro top ten. Además, igualó el récord que tenía el ruso Marat Safin, quien en 2004 había conquistado ambos torneos (Madrid y París) en forma consecutiva.

Hoy por hoy, los números le sonríen a David (menos importante, terminó con una cosecha de 1.210.615 dólares en este 2007), y le devolvieron (y muy potenciada) esa confianza que necesitan los grandes para sentirse gigantes.

Quema de etapas

Las metas que el unquillense se trazó junto a Martín Jaite, su beneficioso entrenador, apuntaban a llevar adelante una buena pretemporada y arrancar con todo el 2008. Muchos se preguntan qué cambió en el cordobés para experimentar este presente. Tal vez no haya respuestas concisas y sí, un cúmulo de explicaciones. Está claro que tuvo un cambio en su pensamiento. Aceptó que debía trabajar con alguien a su lado que le marcara ciertas pautas, como le había planteado su hermano Javier a El Litoral por abril, cuando el ranking lo mostraba más allá de los 20 top del mundo. Se prestó a trabajar su físico hasta ponerlo mejor en todos los sentidos: hoy, estéticamente está perfecto, y su velocidad de piernas se nota desarrollada. En definitiva, se puso las pilas.

Los resultados se adelantaron y ahora la realidad del otra vez mejor jugador argentino en el mundo hace ilusionar hasta al más escéptico. La primera gran cita de la temporada venidera será a mediados de enero, en Australia, con el primer torneo de Grand Slam. �Será el momento a aprovechar por el "gringo" para acomodarse definitivamente a un costadito de Guillermo Vilas en el sitial de los más grandes tenistas nacionales de toda la historia?

Nadal: "Es uno de los mejores"

"Quiero felicitar a David. Es uno de los mejores jugadores del mundo y nunca lo vi jugar de esta forma", fueron las primeras palabras que lanzó el español Rafael Nadal minutos después de ser vapuleado en poco más de una hora por quien arrancó el Masters Series de París como 21 del mundo. Pero tuvo una frase más fuerte aún: "Me pasó por encima", destacó con humildad, resignándose a la elocuencia de lo que se había visto sobre el court central del complejo parisino.

Tras estas felicitaciones de rigor, Rafa admitió que los ribetes , sin embargo, habían sido muy diferentes de los del primer duelo en el historial con el unquillense, llevado a cabo en Madrid. "Esta vez fue diferente. Jugué muy bien en el primer set, pero, después de que me quebró, me vine abajo, jugué muy mal en el segundo. Tuve muchas chances en el inicio, pero no supe aprovecharlas y, después, él jugó en forma increíble. El partido no fue similar al de Madrid, esta vez estuve mucho mejor, pero no me alcanzó. Igual, estoy conforme, porque esta semana mejoré bastante", destacó.

Cuando le preguntaron si Nalbandian era el mejor jugador en estos momentos, Nadal afirmó que "es uno de los mejores, pero no el mejor. Sólo tuvo dos muy buenos torneos. No sé si está para llegar al número 1 del mundo. Lo que es cierto es que ha alcanzado un nivel increíble y tiene el mejor revés del mundo", concluyó con un dejo de admiración.