Tras declarar el presidente paquistaní el estado de excepción en todo el país
Miles de detenidos en protestas contra Musharraf en Paquistán
Fuerzas de seguridad chocaron con miles de abogados que salieron a las calles de Pakistán a protestar contra el estado de excepción impuesto por el régimen de Musharraf, aliado de EE.UU. en la región. Foto: AGENCIA AFP

Unas 2.000 personas, entre ellas abogados, magistrados, responsables y militantes de partidos políticos han sido detenidas en Pakistán o puestas en arresto domiciliario desde la instauración del estado de excepción el sábado.

Miles de abogados de Pakistán salieron hoy a las calles en distintas ciudades del país para denunciar el estado de excepción que rige desde el sábado, en protestas que se saldaron con más de doscientos detenidos y medio centenar de heridos.

Con estas detenciones de hoy, ascienden a cerca de 2.000 los "arrestos preventivos" realizados en Pakistán desde que el general Pervez Musharraf suspendió la Constitución de 1973 y decretó el estado de excepción, medida que, según la oposición, esconde en realidad una ley marcial en toda regla.

Las principales movilizaciones tuvieron lugar en las ciudades de Karachi (sur) y Lahore (este), en las que se practicaron 173 arrestos y cerca de cuarenta personas resultaron heridas por cargas policiales con porras y gases lacrimógenos que causaron que decenas de personas perdieran el conocimiento.

Durante la manifestación de Lahore, los abogados agredieron al líder regional de la formación de la ex primera ministra Benazir Bhutto, el Partido Popular de Pakistán (PPP), y lo acusaron de haber alcanzado un acuerdo político con Musharraf en octubre, que ahora ha quedado en el limbo.

Además, las protestas de los abogados obligaron al Tribunal Supremo, por primera vez en la historia de Pakistán, a suspender sus actividades al menos hasta el próximo jueves.

El nuevo jefe del Supremo, Abdul Hameed Dogar -que juró su cargo precipitadamente el sábado tras la destitución fulminante del hasta entonces responsable del tribunal, Iftikhar Chaudhry-, dijo que había que "dejar morir" las emociones de los abogados antes de retomar la actividad.

Dogar fue uno de los cuatro magistrados del Supremo que renovó su juramento el pasado sábado, con lo que reconoció así el nuevo orden impuesto por el general.

Violación constitucional

El resto de los miembros del TS y la mayoría de los magistrados de las altas esferas judiciales rechazaron, en cambio, legitimar el estado de excepción y consideraron que el movimiento de Musharraf es una violación a la Constitución.

Chaudhry, que desde el sábado estaba incomunicado por orden de Musharraf, logró hoy hablar a través de un teléfono móvil con un periodista del diario The News, al que insistió en que "todo lo que está ocurriendo es ilegal, inconstitucional y viola las ordenanzas del Tribunal Supremo".

El magistrado, quien a principios de este año encabezó un movimiento sin precedentes contra el general, aplaudió la actitud de los jueces que se han negado a reconocer el estado de excepción y dijo que quienes han renovado su juramento ante Musharraf carecen de respaldo legal.

El general Musharraf decretó el estado de excepción el sábado, alegando el aumento de la violencia de extremistas islámicos y la "interferencia" del poder judicial en la política del gobierno.

El presidente, entre otras cosas, acusó al Supremo de haber puesto en libertad a numerosos militantes extremistas que posteriormente participaron en "atroces atentados".

En este sentido, Chaudhry defendió hoy la actuación de la judicatura y dijo que ésta jamás ha sido indulgente con los terroristas; pero "no es posible empezar a castigar a la gente sin que haya pruebas contra ellos", puntualizó.

Canales bloqueados

Desde la declaración del estado de excepción, la única televisión que emite con normalidad es la estatal, mientras que los canales privados han visto bloqueadas sus retransmisiones, lo que ha convertido sus páginas web en la única fuente independiente de noticias para muchos.

En la capital paquistaní, las fuerzas del ejército y paramilitares continúan desplegadas en varios puntos estratégicos, mientras hay barricadas y puestos de control en las principales calles.

Musharraf declaró el estado de excepción pocos días antes de que Supremo se pronunciara sobre la validez de su reciente reelección como presidente.

El presidente Musharraf, autor de un golpe de Estado sin efusión de sangre en octubre de 1999, se enfrenta a una ola de reprobación internacional, inclusive de parte de su aliado cercano, Estados Unidos.

De visita en China, el secretario estadounidense de la Defensa, Robert Gates, pidió hoy la restauración de la democracia constitucional en Pakistán "lo antes posible". "Exhortamos al presidente Musharraf a devolver a su país una democracia constitucional lo antes posible", declaró Gates.

Estados Unidos anunció igualmente que suspendía las discusiones anuales sobre defensa con Pakistán a causa de la situación política en ese país, indicó hoy en Pekín un portavoz del Pentágono.

Detención desmentida

Pakistán desmintió hoy rumores según los cuales el presidente Pervez Musharraf fue puesto en arresto domiciliario por el jefe adjunto de las fuerzas armadas. Ante los insistentes rumores que circulaban en todo el país sobre una posible detención de Musharraf, el gobierno de Pakistán se vio obligado a negarlos. "Es algo que no tiene sentido, un rumor sin fundamento alguno", afirmó el portavoz del general Musharraf, Rashid Qureshi.

EFE-AFP