El rey Juan Carlos I de España inició hoy una controvertida visita al enclave español de Ceuta, al norte de Marruecos, un viaje que provocó una viva tensión diplomática con Rabat que reivindica ese territorio.
El rey que llegó en un helicóptero a la ciudad hacia las 11.45 locales, se trasladó al ayuntamiento para una recepción de honor.
El monarca fue acogido por decenas de miles de habitantes concentrados delante del ayuntamiento al grito de "íViva España!" y "íCeuta es España!".
Las 21 salvas de rigor dieron la bienvenida al soberano en el centro de la ciudad, mientras las iglesias de la localidad lanzaban sus campanas al vuelo, en un día en que comercios y colegios han cerrado durante la visita real.
El rey Juan Carlos apareció brevemente, en compañía de su esposa, la reina Sofía, en el balcón del ayuntamiento para saludar a los ceutíes, que engalanaron su ciudad con numerosas banderas españolas.
El monarca tiene previsto pronunciar un discurso ante el Parlamento local de esta ciudad, que tiene estatus de "ciudad autónoma".
La última vez que los ceutíes vieron en su tierra a un rey de España fue en 1927 cuando estuvo Alfonso XIII, abuelo del actual monarca, con su esposa Victoria de Battemberg.
El rey volverá esta tarde a Málaga (Andalucía, sur), donde pasará la noche.
El soberano español visitará mañana el segundo enclave norteafricano español, Melilla, también reivindicado por Marruecos desde su independencia en 1956.
La visita del monarca español, la primera a estos dos enclaves desde su ascensión al trono en noviembre de 1975, ha suscitado una viva tensión con Marruecos que considera Ceuta y Melilla como ciudades "ocupadas".
Don Juan Carlos y doña Sofía ya habían visitado ambas ciudades en 1970 cuando aún eran príncipes, para presidir los actos de conmemoración del cincuentenario de la creación de la Legión.
Rabat llamó a consultas a su embajador en España para protestar por la "lamentable" visita del soberano español y el Parlamento marroquí celebraba hoy una sesión dedicada a esta cuestión.
AFP