Al margen de la crónica
Un actor que retorna al pasado

Si bien es cierto que en sus casi cuatro décadas de carrera interpretó un amplio y variado registro de personajes, no sería erróneo afirmar que algunos de los personajes más inolvidables de Robert De Niro están fuertemente entrelazados con el hampa. Y parece que hoy, bien entrado en los sesenta, este genial actor volverá a los sórdidos ambientes que no frecuentaba desde hace varios años, esta vez de la mano de Michael Mann, quien ya lo dirigió en un papel de estas características en "Heat", donde compartió cartel con Al Pacino en 1995.

El proyecto se llama "Frankie Machine" y trabajará sobre la adaptación cinematográfica de un libro de Don Winslow titulado "The Winter of Frankie Machine". Allí, De Niro encarnaría a un veterano asesino a sueldo, ya retirado, que accede a ayudar al hijo de un jefe mafioso a resolver un problema.

Desde su impecable actuación en la ya mítica "El Padrino II" (1974), donde encarnó al joven, ascendente y gélido Vito Corleone, a las órdenes de Francis Ford Coppola, Robert De Niro repitió en numerosas películas -y siempre con un carisma inigualable- este tipo de roles. Así brilló en "Érase una vez en América" de Sergio Leone, donde contrabandeaba alcohol junto a James Woods. Y, sólo con un bate, se despachó con una de las grandes escenas de la historia del cine en "Los intocables" de Brian De Palma, donde interpretó al mismísimo Al Capone.

Además, de la mano de su mentor Martin Scorsese, compuso el inolvidable papel de Jimmy Conway en el film "Buenos Muchachos" de 1990, uno de sus trabajos más celebrados. Y en el año 1999 se autoparodió en la comedia "Analízame", junto a Billy Cristal, al encarnar a Paul Vitti, un jefe mafioso depresivo que busca resolver sus ansiedades a través del psicoanálisis.