Un abogado fue blanco de un violento asalto por parte de un delincuente que lo sorprendió en su domicilio -en la ciudad de Rafaela- y le robó dinero y objetos de valor, para finalmente fugar a bordo del automóvil particular de la propia víctima.
El grave suceso ocurrió durante la noche del sábado y se consumó en una finca de Aristóbulo del Valle y Constitución, donde reside Carlos Alberto Cordero, de 45 años.
El citado profesional, además de desempeñarse en el foro local, también tuvo actuación en el ámbito municipal hace algunos años y es miembro de una reconocida familia de la ciudad.
Pero la noche del sábado, la tranquila jornada se convirtió en pesadilla, cuando un individuo llegó hasta la casa de Cordero y lo asaltó.
Si bien mayores detalles del caso no fueron revelados, se supo que el delincuente logró ingresar a la finca y así, bajo amenazas de muerte, reducir a su víctima y tomar el control total del terreno.
También trascendió que el profesional fue maniatado de pies y manos, y que el rufián lo golpeó en reiteradas oportunidades, lo que le significó lesiones de carácter leve.
En sí, la arriesgada incursión le reportó a su autor hacerse de un botín compuesto por unos 500 pesos en efectivo y de un reloj de oro. Consumado el atraco, el malviviente optó por retirarse del lugar, pero para esta parte subió aún más su apuesta.
Jugado a todo o nada, el sujeto puso en marcha el VW Gol, propiedad de la víctima, y escapó con rumbo incierto.
Poco después de las 23:30, alguien que pasaba por el lugar se sorprendió al escuchar gritos desde el interior de la vivienda, ya que el abogado había logrado acercarse hasta el sector del frente.
El ocasional testigo, primero se alejó rápidamente. Pero después observó desde lejos y al no advertir movimientos fue acercándose, para finalmente arriesgarse a ingresar y liberar al abogado, lo que dio lugar al llamado a la policía.
Varios móviles policiales acudieron, además de vehículos de algunos amigos conformando un inusual movimiento frente a la vivienda asaltada, lo que llamó la atención de vecinos del lugar, que tomaron cuenta de que algo anormal había acontecido.
Redacción de El Litoral