Marcelo Mendoza - [email protected]
Si hay algo que le sobró anoche a Colón fue actitud y ésta fue la base para quedarse con dos importante puntos frente a Tomás de Rocamora de Concepción del Uruguay por 102 a 98, en partido correspondiente a la cuarta fecha de la Zona Noreste de la división "B" de la Liga Nacional de Básquetbol.
En tiempo suplementario, lograron la victoria los dirigidos por Marcelo Stessens, que debieron superar un tanteador adverso de 18 puntos (64 a 46), en un pasaje del tercer cuarto.
Colón entró al cotejo un tanto desconcentrado y errático, lo que le permitió al conjunto visitante comandar el tanteador.
Poco a poco, los sabaleros se fueron "metiendo" en el partido y, a través de Rodrigo Bourquín, desde el perímetro o en la "zona pintada" se fueron apoderando del tanteador que, finalmente, fue del equipo sabalero al cabo del primer cuarto por la mínima diferencia, 26 a 25.
El inicio del segundo segmento fue parejo, con un Colón que trabajaba bien en el ataque, pero al que le costaba y bastante defender su cristal.
Las ofensivas pasaban por lo que generaba el andar de Rodrigo Bourquín, a quien se le sumaron José Villa y Marcos Piedrabuena.
Por el lado de los entrerrianos, Mauro Sierra y Sebastián Bernasconi "lastimaron" bajo los cristales santafesinos, mientras que hizo su aparición Matías Hansen, quien había sido uno de los artífices de la victoria frente a Almagro.
Con una mejor defensa, los visitantes se fueron al descanso largo con el marcador en su favor por 46 a 43.
Tras haber equilibrio en los primeros minutos del tercer período, los dirigidos por Martín Amden comenzaron a sacar diferencias en el tanteador, producto de los desequilibrios defensivos e imperfecciones en el traslado del balón.
El desconcierto sabalero fue tal que los entrerrianos lograron una diferencia de 18 puntos, 64 a 46 (parcial para la visita de 18 a 3).
Un ajuste defensivo por parte del conjunto colonista, controlando a los internos e impidiéndole tomar tiros cómodos al adversario, hizo que mermara la producción ofensiva del conjunto visitante.
Con 12 puntos de diferencia en su favor se fueron los entrerrianos al descanso corto, 69 a 57.
En el inicio del último parcial parecía que el juego no iba a variar, puesto que Tomás de Rocamora mejoró la puntería y alcanzó una diferencia de 13 puntos, 74 a 61.
Poco a poco, los sabaleros se fueron recomponiendo defensivamente y empezaron a tomar confianza con el aro. Mediante un triple de José Villa, sumado a la conversión de un lanzamiento adicional, los dirigidos por Marcelo Stessens se pusieron en partido, 75 a 70.
Se volvieron a cometer algunas imperfecciones en el traslado de la pelota y los entrerrianos tomaron una distancia de 9 puntos, 85 a 76.
Pero, si hay algo que nunca hizo Colón, fue bajar los brazos, entregarse y eso quedó demostrado en la lucha por cada pelota, por cómo defendió su cristal y decir con hechos no está muerto quien pelea.
A través de una encomiable labor de Lucas Ortiz, las apariciones de Marcos Piedrabuena y el trabajo encomiable en defensa de todo el equipo le posibilitaron al conjunto rojinegro pelear palo a palo el partido.
En un cerradísimo final de los cuarenta minutos, los locales lograron igualar en 89 puntos e ir al alargue.
El suplementario fue otro juego porque, a pesar de estar 6 puntos abajo (95 a 89), Colón siempre se mostró vivo.
Lucas Ortiz manejó los hilos del conjunto rojinegro habilitando a Leonardo Else, penetrando en la congestionada defensa entrerriana o con Marcos Piedrabuena tomando acertadas decisiones en las ofensivas, pero siempre partiendo desde la base de una muy buena defensa.
Y Colón pasó al frente en el marcador por cuatro puntos, 100 a 96. De ahí en más, comenzó a festejar lo que fue, posteriormente, la victoria final por 102 a 98.
No se jugó bien, claro está, pero se obtuvieron dos importante puntos y lo mantienen en la lucha por la clasificación en la B-1. Lo importante es dejar todo en la cancha y poner todo lo que hay que poner.
Colón 102
Tomás de Rocamora 98