La Trochita: una postal animada
Por Erica Paludi, Federico Castro y Livia Kononczuk (*)

El Viejo Expreso Patagónico es, sin lugar a dudas, uno de los principales recursos culturales históricos del noroeste de la provincia de Chubut y de la Patagonia en general. La originalidad de su material rodante, el sonido de su silbato y el vapor saliendo de su chimenea, imprime en sus 402 kilómetros de recorrido original, una postal animada.

Despierta alegría, simpatía y hasta alguna lágrima de emoción en grandes y chicos, turistas y residentes locales que disfrutan con el simple hecho de verlo pasar...

Quienes tenemos la suerte de conocerlo desde adentro, podemos asegurar que es una verdadera pasión.

El Trochita ha pasado por muchos momentos históricos: épocas de apogeo y de crisis; fue conector de pueblos, comunas rurales, comunidades mapuches; trajo la harina desde la Pampa Húmeda, que puso fin a la real y potencial industria triguera ubicada en el Valle 16 de Octubre. Es decir, es uno de los principales actores sociales a lo largo de medio siglo, en una vasta región de la Patagonia argentina.

Posiblemente, el gran quiebre en su historia, la vuelta de página, la nueva era, estén dados a partir de diciembre de 1993, cuando por decreto del Poder Ejecutivo Nacional, se cierra el ramal en forma definitiva. Con gran angustia vimos al Trochita muy cerca de su total desaparición, pero dos meses después, en febrero de 1994, la provincia de Chubut reabre el tramo El Maitén-Esquel, e implementa el tramo turístico Esquel-Nahuel Pan-Esquel.

Esta gran iniciativa de la provincia no hubiera sido posible sin el apoyo y el firme sostén que brindaron los trabajadores para que el trencito siga funcionando. Maquinistas, foguistas, mecánicos, guardas, pusieron lo mejor de sí para empezar esta nueva etapa como tren provincial.

Las excursiones hasta Nahuel Pan ya son un clásico para los visitantes de todo el país y del mundo que se acercan a nuestra zona.

Cuando pensamos en los principales recursos turísticos de Esquel, inmediatamente pensamos en La Trochita, junto con el Parque Nacional Los Alerces, el Valle 16 de Octubre y el Centro de Actividades de Montaña La Hoya, en época invernal.

Cada vez suman más los turistas que se acercan a él y cada vez somos más quienes tenemos trabajo gracias a él: guías de turismo, artesanos, fotógrafos, músicos y pobladores de Nahuel Pan, entre otros.

Luego de lo relatado, esperamos haber despertado en ustedes, apreciados lectores, la pasión por viajar en el Viejo Expreso Patagónico, de vivenciar esta experiencia única, de trasladarse a este rincón de ensueños lleno de historias, tradiciones y recuerdos en la Patagonia argentina.

Este trencito de leyenda, con sus viejas locomotoras a vapor, el traqueteo de las ruedas sobre los rieles y el humo de la chimenea, los llevarán en un viaje junto al calor de las salamandras alimentadas a leña, mientras comparten un mate con los lugareños. Muchos de ellos, auténticos descendientes de aborígenes, cuya cordialidad tiene el sello de la gente sana y sencilla, que quedará grabado en el apretón de manos de su despedida.

(*) Guías turísticos de Esquel. Fragmento del libro de autoría compartida "Patagonia sobre rieles"