Belleza
Según pasan los años
Cuidados de la piel. Sometida a diferentes factores, como el ciclo hormonal, el estrés, los cambios de estación, la falta de sueño, la mala alimentación o el paso del tiempo, la piel también necesita de un cuidado diario. fotos de EFE Reportajes

+ Carmen Martín

Con el paso del tiempo, las células de la piel no trabajan a pleno rendimiento y hace que la dermis pierda firmeza, grosor y elasticidad. La única fórmula que existe para que recuperen su energía y funcionen al ciento por ciento es suministrarles, desde el exterior, principios activos que la protejan de las agresiones externas y frenen su deterioro.

Los laboratorios de cosmética investigan y trabajan con nuevos y revolucionarios ingredientes capaces de restaurar las pieles más dañadas. Hay productos reafirmantes, hidratantes, nutritivos y calmantes, además de los que poseen efecto botox y los que regeneran e iluminan la piel.

Pero las investigaciones no se quedan ahí. La firma Shiseido, dentro de su línea anti-envejecimiento, ha desarrollado un programa de cura intensiva, denominado Intensive Skin Corrective Program, que recarga la energía de la piel en sólo dos semanas.

La piel -constantemente expuesta a los agentes externos- se daña, se debilita y se torna más vulnerable, pierde su energía. Hasta ahora, ésta pérdida era imposible de resolver, pero la firma japonesa -tras años de investigación científica- ha encontrado la solución a través del ingrediente "Bio-Recharger MC", que consigue restaurar el equilibrio perfecto entre los iones de calcio y los de magnesio, y recargarla de energía.

A cada edad, su tratamiento

Los productos que ofrece el mercado están testeados para cubrir las diferentes necesidades de la piel, en función de su calidad y de la edad. Por eso, jamás debe aplicarse en una dermis joven un producto que regenere. Hay que conocer lo que la piel necesita y la crema idónea.

A los 20 años, la piel luce espléndida, sus células trabajan a pleno rendimiento y sólo necesita limpieza, protección solar e hidratación de día y de noche.

Cuando se cumplen los 30 es el momento de proteger y prevenir, ya que la renovación celular se debilita, la resistencia frente a las agresiones externas disminuyen y surgen las primeras arrugas. El rostro comienza a perder luminosidad y firmeza.

Es el momento de incluir en la dieta de la piel una exfoliación semanal, hidratantes enriquecidas con retinol, vitaminas e ingredientes que luchen contra los radicales libres, además de privarla de los rayos del sol con cremas con factor de protección.

Durante la década de los 40, a la piel se la debe de reafirmar y nutrir, ya que manifiesta las agresiones que ha sufrido durante años por el sol, el tabaco, la contaminación, el estrés.

Las arrugas del contorno de los labios y del entrecejo se marcan sin piedad y las temidas patas de gallo afloran en el rostro. La piel de la cara muestra un aspecto apagado.

El plan de ataque consiste en utilizar cremas que contribuyan a la aceleración de la producción de colágeno y elastina, responsables de que la piel pierda tersura. También es la hora utilizar los productos despigmentantes que borran y difuminan las manchas.

Con la menopausia surge un gran cambio hormonal que provoca la pérdida de la luminosidad, la flexibilidad y la elasticidad de la piel. El síntoma más marcado es el adelgazamiento de la dermis, que se atrofia y hace que los tejidos se relajen más que nunca.

A esa edad es necesario utilizar productos que revitalicen la regeneración celular y que, además, tonifiquen, hidraten y difuminen las arrugas.