Asesores laborales y fiscales, traductores, consultores, psicólogos, informáticos, profesores, diseñadores gráficos, arquitectos o periodistas utilizan las modernas tecnologías de información y comunicación, como el teléfono, internet y el ordenador, para desempeñar sus tareas. Es el teletrabajo, que se puede desarrollar en un ciber-café, en las oficinas de un cliente o en su propia casa.
Es una nueva forma de trabajar que se encuentra en lenta pero imparable expansión en todo el mundo.
El teletrabajo consiste en reemplazar la movilidad física de las personas, en forma total o parcial, por un flujo de información digital a través de la interconexión de medios electrónicos, audiovisuales, informáticos y de telecomunicaciones.
Así, los datos, textos, sonidos e imágenes generados, procesados o almacenados en ordenadores, teléfonos fijos o móviles o con video, televisión, fax, bases de datos o archivos, circulan a través de modems, línea telefónicas y redes de trasmisión de alta velocidad y capacidad, vía radio, fibra óptica y satélite.
"Es un concepto que está transformando la manera en que la gente vive, trabaja y se relaciona, así como los actuales esquemas de producción, trabajo y consumo", señala el físico estadounidense Jack Nilles, considerado "el padre del teletrabajo".
"Esta fórmula no sólo permite a las empresas reducir costos, aumentar la productividad y reorganizarse territorialmente, y a los trabajadores elegir dónde vivir, organizar su tiempo y ahorrar buena parte de su salario. También ayuda a reducir el consumo energético, la contaminación y el caos circulatorio", explica Nilles.
Hace más de treinta años, Nilles trabajó en el proyecto Apolo de la NASA, en el diseño de los primeros vehículos lunares. Un día, un planificador urbano le dijo que si la NASA pudo poner un hombre en la Luna, podría hacer algo para mejorar el tráfico.
Nilles comenzó a estudiar el tema, con un equipo de científicos desde la Universidad del Sur de California (USC), y descubrieron que la mayor parte de la circulación de las ciudades la produce la gente que va y vuelve a su trabajo.
"La mayoría de nosotros va a la oficina, se sienta frente a un escritorio y pasa la mayor parte del tiempo hablando por teléfono o escribiendo en una máquina o un ordenador. Así surgió el interrogante: �Por qué viajar para hacer ese trabajo?".
Surgió entonces la idea de utilizar los ordenadores, teléfonos y equipos informáticos interconectados para trabajar. Una tendencia que ha evolucionado mucho y que entre otras cosas ha originado la telemedicina, que permite que médicos situados en distintos lugares, vean y comenten un intervención quirúrgica, gracias a los sistemas audiovisuales "a distancia".
El teletrabajo desde casa puede resultar mucho más productivo y agradable si se siguen unas sencillas normas y precauciones: