La íntima decisión de comenzar a escribir su vida pone al narrador de esta "Lenta biografía" en situación de darse cuenta que ha estado intentando permanentemente reconstruir el pasado europeo de su padre. Este pasado se oculta tras el silencio y el temor a las palabras, como si el hecho de pronunciarlas obrase como una pérdida en tener bajo control los efectos del horror.
Trae, entonces, a su memoria "la historia del perseguido" que, breve en su extensión pero inmensa en su dimensión simbólica, refiere los últimos días de una víctima del nazismo en una aldea polaca.
Los recuerdos permanecen unidos a las reuniones dominicales en casa de su padre, ámbito que ofrecía a los participantes "la posibilidad de narrar de un modo indefinido el lento espectro de fantasías". Es en estos encuentros donde los eventuales y sucesivos narradores narran las probables versiones que se van vinculando unas a otras, interpretan las interpretaciones y comentan incesantemente los hechos. "A veces, cuando pensaba que mi padre... quería comenzar de nuevo, no advertía que esto implicaba fatalmente que él poseía una historia a la que constantemente regresaba".
Los narradores intentan completar los puntos vacíos de una historia fragmentada, de un pasado fracturado brutalmente, como si este "ir y venir repetido y distinto" encerrara la promesa de una revelación integral. "�Cómo es posible reconstruir algo que nunca fue entero?".
Ante la imposibilidad de reconstruir el pasado como algo único y articulado, las certezas provienen de la imaginación de la realidad, "que no necesitaba verificación pues su verificación reside en el hecho de haber sido imaginada". El lector acompaña las reflexiones acerca de los alcances del lenguaje y la posibilidad o imposibilidad de lo real. "�De qué modo algo intangible como el pensamiento se convierte en palabras?"; "�Cuándo algo es verdadero?"; "No hay nada más real que lo que imaginamos".
El tiempo concebido como una dimensión de la conciencia, como una dimensión del espíritu, incorpora y amalgama con fragilidad recuerdos y pensamientos ajenos que son pensados como propios.
La "historia del perseguido", que nunca es idéntica, guarda diferentes y aún contradictorias posibilidades. Sobre el hecho de no estar cerrada en una palabra definitiva, Chejfec plasma lo incompleto de la historia, abierta a la confluencia de diferentes narraciones que la completen.
Los narradores son narrados por el narrador de Chejfec que, tras el doble juego de revelar lo oculto y de reunir lo ya dicho y escuchado, constituye el pasado de su padre, el de sí mismo y de su propia identidad.
Sergio Chejfec nació en Buenos Aires en 1956 y actualmente vive en Nueva York. "Lenta biografía" es una particular combinación de inteligencia y poesía. Publicada originalmente en 1990, fue la primera de las numerosas novelas de este autor, también poeta y ensayista.
Por Bibiana Valorzi