Discutieron y a él se le fue la mano
El pastelero asegura que no quiso matar a la empresaria
El matador de Mónica Vázquez es un hombre que tiene la mano pesada, así lo reconoció ayer, cuando el novio de la víctima intentó agredirlo en Tribunales.

(DyN)

Eduardo Becerra, acusado por el crimen de la empresaria gastronómica Mónica Vázquez, se negó a declarar ante la Justicia luego de que le informaran que, según la autopsia, la víctima había sido estrangulada y no había muerto ahogada en sangre tras una cachetada, como relató en una carta, informaron fuentes judiciales.

Al entrar al juzgado, un hombre de nacionalidad rumana se abalanzó sobre el detenido para pegarle porque, al parecer, habría mantenido una relación amorosa con la víctima, contaron los voceros.

"Decí que estoy esposado, porque tengo la mano pesada", esbozó Becerra cuando los funcionarios judiciales llegaron a controlar al allegado de la empresaria e ingresaron al despacho judicial al detenido sin que sufriera daños, dijeron.

Con la asistencia de la defensora oficial Perla Martínez de Buck, Becerra, de 66 años, se sentó en una silla mientras los funcionaros comenzaron a organizarse para iniciar el procedimiento de indagatoria por el crimen de Mónica Vázquez (49).

La empresaria, dueña del restaurante porteño "Dorá", a la que se creía secuestrada, fue hallada asesinada y enterrada en el fondo del jardín de su casa natal, en Gazeta de Buenos Aires 4235 de Ciudadela, partido de Tres de Febrero.

Tras la aparición del cadáver, Becerra, inquilino de la vivienda, se convirtió en prófugo y recién fue detenido muchas horas después, luego de que el dueño de un hotel del barrio de Liniers llamó a la policía ante el ingreso de un huésped sin equipaje y con documentación dudosa, indicaron las fuentes judiciales.

Becerra fue arrestado y se encontró en su poder pasajes para viajar a Mendoza, aunque en la carta que le escribió a su ex pareja daba a entender planes de suicidio y su intención de que se le hiciera llegar la misiva a la policía.

"Se me fue de las manos", comentó Becerra ante los funcionarios judiciales cuando, espontáneamente, comenzó a repetir, en palabras, lo que contenía la misiva que le dirigió a su ex pareja.

Becerra insistió con la idea de que fue un accidente y que la mujer lo agredió y él reaccionó, relataron las fuentes. También detalló las quejas de la dueña por un ficus que le había regalado su ex mujer y que él había plantado en el fondo del jardín, en el mismo lugar donde más tarde enterró el cadáver, se añadió.

Cuando finalmente se procedió al trámite de la indagatoria y los funcionarios le pidieron sus datos, inmediatamente le informaron del hallazgo del cadáver y el resultado de la autopsia.

Allí se detallaba que el cuerpo de la mujer fue hallado dentro de dos bolsas de residuos de consorcio negras y, aunque no se pudo determinar la hora exacta del deceso, la víctima había sido estrangulada.

Fue en ese momento, cuando Becerra aseguró que no la había estrangulado y anunció abruptamente que no iba a declarar, sostuvieron los funcionarios judiciales consultados.

Las pericias, no obstante, confirmaron que al cadáver le faltaban varios dientes, algo que cerraría con la hipótesis que plasmó en la carta hablando de la pelea.

Ahora, la Justicia deberá determinar la veracidad de la esquela que el detenido le escribió a su ex mujer, Estela, confesando que Vázquez "se murió" en medio de una pelea, cuando la dueña de la vivienda apareció para duplicarle el monto del alquiler, de 600 a 1.200 pesos.

Según las fuentes judiciales, en ese relato, Becerra contó que Vázquez apareció el lunes para decirle que le duplicaba el alquiler y que si no podía afrontarlo debía irse, además de recriminarle por una reforma en la cocina y el ficus del fondo.

"Me enojé mucho y vos sabés la bestia que soy cuando me enojo", le escribió Becerra, y detalló que la mujer le quiso pegar, él la empujó y ahí se cayó y se ahogó con su propia sangre.

Si bien el hombre aseguró que no la había matado sino que la mujer "se murió", Becerra sí admitió que resolvió enterrarla porque "no sabía" qué hacer con el cuerpo y "nadie" le iba a creer que "había sido un accidente".

De acuerdo con las constancias, Vázquez fue hallada en posición fetal con un lazo a altura de las piernas y otro en la cintura. No será el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, hasta ahora a cargo del caso, el que se encargue de investigar el caso porque en las próximas horas el magistrado se declarará incompetente y remitirá el expediente al fuero criminal ordinario de San Martín, confirmaron fuentes judiciales.

Ahogada en sangre

Becerra aseguró que la "mujer se murió" durante la discusión por el alquiler y que la enterró en el jardín porque "nadie me iba a creer que había sido un accidente".

Becerra escribió la carta a la madre de su hijo. El hombre comenzó diciendo "mi querida Stella", y dio paso a la narración de su sufrimiento tras la separación que lo había hecho vivir solo en la casa de Mónica Vázquez.

"Sé que esto te va a hacer sufrir -agrega-, Pero la vida es así, impredecible", Las fuentes precisaron que la mujer fue como todos los primeros viernes del mes a cobrar el alquiler, pero según Becerra apareció nuevamente el lunes al mediodía, "muy enojada".

Al parecer, no sólo le recriminó por el ficus que había plantado en el fondo del jardín; también le dijo que ahora el alquiler valía "1.200 pesos" y que si no podía pagarlo no quería verlo más.

"Me dijo que me tenía que ir lo antes posible. Vos imaginate mi sorpresa. Yo le dije que era imposible para mí pagar ese dinero. Tengo como 3.000 pesos en deudas y no sé qué hacer. Le pedí que me diera tiempo para irme y me dijo que tenía que irme en esta semana, o me iba a desalojar por la fuerza", afirmó.

"Yo me enojé mucho y vos sabés la bestia que soy cuando me enojo -siguió-. Discutimos mucho y me insultó. Me tiró una cachetada, yo le agarré las manos y la empujé sobre la silla, se cayó boca abajo y se rompió los dientes. Sangraba mucho, le di agua, me asusté mucho y se desmayó", contó.

Incluso, añadió: "La sangre la ahogó y no volvió en sí, se puso morada, yo no sabía qué hacer y se murió".