El argentino Mariano Carrera cayó ayer por nocaut en el sexto asalto ante el español Javier Castillejo y dilapidó así la gran chance de acceder a un combate por el título mediano de la Asociación Mundial de Boxeo que ostenta el alemán Felix Sturm.
Esta pelea eliminatoria, pactada a 12 rounds, se realizó en el estadio Hohenstauffenhalle de la ciudad alemana de Groppingen (situada a 40 kilómetros de Stuttgart) y fue revancha de la que sostuvieron el 2 de diciembre de 2006 en Berlín, cuando ganó el argentino por nocaut técnico en 11 rounds.
Posteriormente, el combate fue declarado nulo, al darle positivo por Clembuterol a Carrera en un control antidoping, por lo que Castillejo, que por entonces era el campeón mediano AMB, expuso nuevamente la corona ante el alemán Sturm y perdió por puntos.
Carrera fue suspendido por seis meses, pero después la sanción quedó reducida a cuatro, ya que la AMB consideró que "fue un doping involuntario y no hubo intención de obtener ventaja deportiva".
El tiempo pasó y hoy los dos volvieron por sus fueros, aunque Castillejo (36 años) salió más decidido que Carrera (27) a recuperar el terreno perdido. Y esto se observó desde el segundo inicial del combate, cuando pasó a dominar el centro del ring y dejó al argentino en una actitud más contemplativa que contragolpeadora.
Y esta postura, a partir de un par de manos recibidas, colocó al argentino abajo en las tarjetas al cabo de los dos primeros asaltos.
Inclusive, hasta la mitad del tercero Castillejo seguía siendo el dominador del ring, sacando manos interesantes. Pero, a partir de entonces, Carrera modificó su gestión y tomó la zona central del cuadrilátero, con la consecuente facilidad para aplicar golpes que impactaron en la zona alta de su rival.
La cuarta vuelta podía ser la del despegue para el argentino, ya que su contrincante había terminado sentido la anterior, pero, sugestivamente, las características del combate volvieron a ser las del comienzo y otra vez el español se apropió del protagonismo.
Claro que el round siguiente fue aún peor para Carrera, que sobre la campana recibió un directo de derecho que lo puso de rodillas y provocó el conteo del árbitro estadounidense Steve Smoger.
Éste fue el preanuncio del final para el argentino, ya que en el sexto asalto Castillejo prevaleció nítidamente con los brazos siempre arriba y Carrera daba la sensación de no poder levantarlos en algunos pasajes, hasta que, promediando el mismo, llegó el golpe de zurda ascendente que lo derribó por toda la cuenta.
Fue nocaut, hubo lágrimas consecuentes que mojaron el piso del ring y frustración por una enorme chance perdida, otra vez por la influencia de factores externos (Carrera dio el peso en segunda instancia, debiendo bajar 700 gramos), aunque en esta oportunidad con mucha menos preponderancia que la vez anterior, pero siempre por responsabilidad propia del boxeador argentino.