Junto a 800 estudiantes de todo el país, cinco representantes del colegio La Salle Jobson participaron del Modelo Naciones Unidas, un programa educativo apoyado, desde 1995 en la Argentina, por el Centro de Información de la ONU.
Los alumnos de 3ro. polimodal: María Delia Porta, Matías Regenhardt, Marcos Gon, Samira Machado y Ariel Picco fueron acompañados por las docentes María Fernanda Costa y Marcela Yaya.
El Modelo de Naciones Unidas (MNU) es un simulacro de funcionamiento de los diferentes órganos de esa organización internacional, en la que estudiantes secundarios y universitarios asumen el papel de diplomáticos y delegados: mediante el diálogo y la negociación intentan encontrar soluciones a los múltiples problemas de la comunidad internacional.
En esta actividad pedagógica, se asigna a cada establecimiento la representación de uno o varios de los 191 Estados miembro. "De este modo, los jóvenes, despojándose momentáneamente de sus ideas personales, aprenden a comprender, respetar y tolerar nuevas y distintas formas de pensamiento. En el ejercicio del rol de diplomático, se adquieren también, conocimientos de política y geografía internacional, de negociación, de redacción de proyectos, de oratoria, de protocolo", explican los organizadores.
"En setiembre fuimos a un modelo que se organizó en Rosario, donde nos tocó representar a Cuba. Por el desempeño que tuvimos sacamos el primer premio, con lo cual obtuvimos las becas para ir al modelo nacional, que se realizó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, a comienzos de este mes", indicaron los estudiantes.
El evento fue organizado por la Asociación Conciencia, que lo implementa en distintas regiones del país. El colegio La Salle viene participando desde el año 2000. A los estudiantes, una vez que son elegidos como embajadores o delegados, se les asigna un país por sorteo público (en este caso Eslovaquia), al que defienden de acuerdo a los tópicos y a los órganos en los que les toque desenvolverse: asamblea general, consejo económico y social, y consejo de seguridad.
En la instancia nacional, hubo alrededor de 800 chicos, representando a la mayoría de los Estados miembro de la ONU, y otros que conforman el grupo de autoridades, responsables de evaluar y controlar al resto.
"Al colegio llega la invitación y nosotros hacemos la convocatoria. La delegación puede estar conformada por 3, 5 ó 7 personas. Si los postulantes exceden el número, hacemos una selección", comentó Costa.
La simulación duró tres días: "Cuando llegamos, nos separamos de acuerdo al rol que debíamos cumplir. Los que van a la asamblea general tienen dos instancias de trabajo: los debates de los bloques regionales, con documentos que luego son llevados a la asamblea general, de un carácter mucho más formal", precisaron los estudiantes.
En la asamblea, se abordaron dos temas: la corrupción y las energías alternativas o renovables; y en el consejo de seguridad, se trataron las crisis bélicas de Irán, Irak, Somalia y Sudán.
Más allá de las actividades previstas, los estudiantes son sometidos a un conflicto sorpresa, organizado por la gente del modelo: allí se citan de manera sorpresiva a los embajadores involucrados en el conflicto y debaten la resolución, en sesión extraordinaria, en el consejo de seguridad.
En este caso, se planteó la separación de Bolivia en dos.
"Hay muchas maneras de intervenir, pero dado que hay tantos representantes y temas, no necesariamente hacemos uso de la palabra. Por este motivo, es tan importante el trabajo en los bloques, instancia donde las autoridades analizan nuestras posturas, los términos de las discusiones, los niveles de oralidad, la preparación", explicaron los jóvenes lasallanos.
"Las sesiones comenzaban a las 8 y terminaban alrededor de las 21. Aunque estuviéramos en receso, la formalidad se evalúa siempre, dado que las sanciones pueden implementarse tanto en las sesiones como en los recesos. Hay toda una reglamentación a cumplir, respecto a intervenciones, mociones, procedimientos, etc.", agregaron.
"Todos los días se hace más o menos lo mismo: comienzan las reuniones por bloques, se redacta el informe, se presenta a la asamblea y se debate. El tercer día tuvimos un conflicto sorpresa sobre el que tuvimos que actuar, que fue la separación de Bolivia", precisaron.
Premiado.
Matías Regenhardt recibió el premio al mejor delegado de un país (Eslovenia) en la asamblea general, en el tema de prácticas corruptas. El reconocimiento fue resultado de la evaluación del desempeño de cada uno de los participantes (cerca de 800 en total).
En el balance, el saldo es positivo: horas de estudio, coordinación de grupo, y una fuerte experiencia en el desenvolvimiento oral.
"Hay que estudiar y preparar acciones conjuntas; tener el hábito de leer el diario o mirar el noticiero, para saber qué es lo que pasa en el mundo -explicaron los estudiantes-. En dos semanas, tuvimos que prepararnos sobre el país que nos tocó representar. Pero para el modelo, se necesita formación de cultura general".
"La experiencia ayuda muchísimo a desenvolverse correctamente, respetando las pautas de intervención en los diálogos. Aprendemos a consensuar, a hablar; mejora el vocabulario y la capacidad de convencer a otros", evaluaron los jóvenes.
"Más allá de que uno los oriente y los acompañe, la preparación, la búsqueda de información y de material es un trabajo que sólo pueden hacer los chicos. Si no hay voluntad de grupo, esto no funciona", concluyó la docente.
Eslovaquia
es un Estado de Europa oriental, que hasta 1993 fue una de las dos repúblicas que constituían Checoslovaquia.
República Eslovaca
es su nombre oficial.
49.035 km2
es su superficie.
5.407.956
son los habitantes de ese país.
Bratislava
es la capital.
Toda la población
está alfabetizada.
Limita
al norte con Polonia, al sur con Hungría, al este con Ucrania, y al oeste con Austria y la República Checa.