El presidente colombiano rompió abruptamente la mediación de su homólogo venezolano por los rehenes de las Farc
Sarkozy pide a Uribe mantener como mediador a Hugo Chávez
El mandatario colombiano dio por terminada abruptamente la mediación del presidente venezolano para un canje de secuestrados de las Farc por guerrilleros presos, y recibió críticas inmediatas de familiares de rehenes y llamados al diálogo.

AFP-EFE-Télam

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, pidió hoy a su homólogo colombiano Alvaro Uribe "mantener el diálogo" con el mandatario venezolano Hugo Chávez, para lograr la liberación de los rehenes de las Farc, entre ellos Ingrid Betancourt, indicó una fuente cercana a la presidencia de Francia.

Ayer, el presidente colombiano Alvaro Uribe dio por terminada la mediación de su homólogo venezolano Hugo Chávez para un canje de secuestrados de la guerrilla de las Farc por rebeldes presos, según anunció un comunicado oficial en Bogotá.

Uribe adoptó esa decisión tras conocer que Chávez se había comunicado telefónicamente con el comandante del ejército colombiano, general Mario Montoya, y le había formulado preguntas sobre los secuestrados, pese a la oposición del gobierno colombiano a que mantuviera contactos directos con los mandos castrenses.

"En la reunión de Santiago de Chile (en la pasada Cumbre Iberoamericana), el presidente Uribe le había dicho al presidente Chávez que no estaba de acuerdo con que" su par de la "República Bolivariana de Venezuela se comunicara directamente con el alto mando institucional colombiano", explica el comunicado oficial.

Uribe también dio por terminada la gestión de mediación que, con el mismo fin, venía cumpliendo la senadora colombiana de oposición Piedad Córdoba.

"El presidente de la República da por terminada la facilitación de la senadora (colombiana) Piedad Córdoba y la mediación del presidente Hugo Chávez, a quienes agradece la ayuda que estaban prestando", señaló el mandatario a través del comunicado.

En tanto, Sarkozy "encargará al embajador de Francia en Bogotá, actualmente en París, llevar una carta para ser entregada al presidente Uribe a fin de pedirle que mantenga el diálogo con Hugo Chávez", según una fuente francesa.

El presidente francés no llamará al jefe del Estado colombiano "en lo inmediato", indicó la presidencia francesa. "Esperará que la temperatura baje un poco", precisó.

Contacto directo

La Federación Internacional de los Comités Ingrid Betancourt (Ficib), que poco antes había solicitado la intercesión de Sarkozy ante Uribe para que volviera a autorizar la mediación de Chávez en el caso de los rehenes, insistió en la necesidad de un contacto directo e inmediato del presidente francés con su homólogo colombiano.

"Queremos que el presidente Nicolas Sarkozy llame directa e inmediatamente al presidente Uribe", manifestó el vicepresidente de la Ficib, Olivier Roubi.

Por su parte, el Comité de Solidaridad con Ingrid Betancourt de la región parisina se "felicitó" y declaró su satisfacción "por poder contar con el apoyo permanente de Francia", pidiendo "solemnemente a Uribe que tenga en cuenta la demanda de Sarkozy.

"Seguimos pensando que Hugo Chávez es la mejor opción para liberar a Ingrid Betancourt y a todos los rehenes", insistió hoy por su parte el portavoz de la Presidencia francesa, David Martinon.

Si hay una posibilidad de liberar a la rehén Ingrid Betancourt, secuestrada en Colombia, esta opción se llama Hugo Chávez, había declarado ayer Jean-David Levitte, consejero diplomático del presidente francés Nicolas Sarkozy.

"El diálogo Uribe-Chávez es para nosotros la mejor posibilidad de éxito, si es que existe alguna", había estimado con referencia al presidente colombiano Álvaro Uribe.

El martes, Hugo Chávez fue recibido por Nicolas Sarkozy y ambos se entrevistaron luego por separado con los familiares de la rehén franco-colombiana.

Sin prueba de vida

Chávez no estuvo en condiciones de traer una prueba de supervivencia de Ingrid Betancourt, pero sí el compromiso escrito del número uno de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Manuel Marulanda, de que dichas pruebas estarían disponibles antes de fin de año.

El jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, habría propuesto Martinica como lugar para una eventual reunión entre el presidente venezolano y el jefe de la guerrilla de las Farc, Manuel Marulanda, según dijo ayer en París Juan Carlos Lecompte, esposo de la rehén Ingrid Betancourt.

Lecompte participó el martes en las reuniones de la familia Betancourt con Sarkozy y Chávez.

Chávez volvió a Caracas ayer y, ese mismo día, Alvaro Uribe había indicado que la mediación se terminaría "en el mes de diciembre".

Pero hoy el mandatario colombiano cambió de opinión y puso fin brutalmente a la mediación de Chávez, acusándolo de injerencia en los asuntos internos colombianos.

Uribe dio su aval para la mediación de Chávez el pasado 31 de agosto, con el propósito de lograr un acuerdo humanitario que permitiera el canje de al menos 45 rehenes de las Farc por unos 500 rebeldes presos, propuesto por el grupo guerrillero.

Al grupo de secuestrados por las Farc lo integran la política franco-colombiana Ingrid Betancourt, los estadounidenses Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalves, y decenas de políticos, militares y policías colombianos.

Tristeza

La finalización de la gestión del presidente venezolano fue recibida con desesperanza, tristeza y críticas por algunos de los familiares de los rehenes.

Marleny Orjuela, vocera de los familiares de los militares y policías secuestrados, calificó como un "escupitajo de las partes" la decisión de poner fin a la mediación, en declaraciones a la radio Caracol.

El ex marido de Betancourt, Fabrice Delloye, dijo a una radio francesa que la situación es "dramática".

"El mundo entero es testigo: Uribe es un hombre sumamente difícil, capaz de cambiar de idea de un día para el otro", añadió Delloye. "Demuestra que no quiere encontrar una solución pacífica y que no quiere que los rehenes vuelvan" a sus casas, sostuvo.

Por su parte, el Comité de Solidaridad con Ingrid Betancourt -quien también tiene ciudadanía francesa- convocó para una manifestación frente a la residencia del embajador de Colombia en París.

Irreversible

La decisión de Alvaro Uribe de retirar la autorización a Hugo Chávez y a la senadora Piedad Córdoba para avanzar hacia un acuerdo humanitario con las Farc es irreversible, anunció hoy el vocero gubernamental, José Gaviria. Dijo que Chávez se había comprometido con Uribe a no establecer contactos con los altos mandos militares.

El consejero presidencial manifestó que la llamada del presidente Chávez al general Mario Montoya, comandante del Ejército Nacional, provocó una reacción drástica de los altos mandos militares, quienes "se sintieron engañados por la senadora Piedad Córdoba".

Una decisión sorpresiva

Alvaro Uribe sorprendió con la decisión, luego de haber fijado el martes la fecha del 31 de diciembre próximo como límite para la gestión del mandatario venezolano, quien, a su vez, le pidió "paciencia" a su homólogo colombiano.

Chávez reveló, además, en París, tras su visita a Sarkozy, que Uribe se había mostrado dispuesto a dar su consentimiento a una reunión suya con Marulanda bajo ciertas condiciones.

Ante la infidencia del gobernante venezolano, dado que Bogotá dijo que eso se había acordado mantener en reserva "como instrumento de negociación", el comisionado de paz del gobierno colombiano, Luis Carlos Restrepo, reaccionó revelando parte de lo conversado por los dos presidentes en Chile.

La eventual reunión de Chávez con Marulanda en Colombia se daría si, previamente y en forma unilateral, las Farc liberaban a un grupo de rehenes y asumían el compromiso de posteriormente dejar en libertad a los demás secuestrados, "incluidos los tres estadounidenses", según puntualizó Restrepo.

Precisó que se decidió terminar con la mediación de Chávez y de Córdoba luego de que la congresista llamara por teléfono al general Mario Montoya, comandante del Ejército de Colombia, y le pasara a Chávez.

En esa conversación telefónica, según Colombia, el presidente de Venezuela hizo preguntas al militar colombiano sobre los secuestrados por las Farc.