Un enorme cartel de obra y un andamio recubierto con media sombra es la imagen que vemos desde hace más de un año en la fachada de la Casa de Gobierno. Los trabajos de recalce de los cimientos -que estaban por colapsar a raíz de una pérdida de agua de unas cañerías de la ex Obras Sanitarias- todavía demandarán unos seis meses. No obstante, el gobernador Jorge Obeid quiso hacer una recorrida por las obras para ver el avance conseguido hasta el momento, a 20 días de dejar la Casa Gris.
Este edificio está asentado sobre el lecho del río que fue rellenado oportunamente. Fue proyectado para ser sede de gobierno pero con los años fue cambiando su utilización, con el agregado de oficinas, aunque no su fisonomía arquitectónica.
Esto trajo como consecuencia que comenzaran a aparecer "fisuras importantes", según admitieron los técnicos de la Dipai (Dirección Provincial de Arquitectura e Ingeniería). En 1987 se iniciaron trabajos para apuntalar los cimientos, sólo en la parte de la Gobernación, pero luego fueron discontinuados.
"La falta de mantenimiento integral de un edificio que va a cumplir 100 años hizo que -con el tiempo- se fuera agravando el problema", explicaron los arquitectos Juan Carlos Ternavasio y Carlos García y el técnico Diego Torres, de la Dipai.
Éstos, junto a los profesionales de la empresa Funcor SA, que tiene a su cargo las obras, acompañaron ayer a la tarde al gobernador a evaluar el avance del trabajo y explicaron la técnica utilizada para consolidar los cimientos, a través de un sistema de micropilotajes y anclajes para que no sigan cediendo.
Con el tiempo, el problema en el edificio se fue agudizando y el gobierno pidió al Cecovi, de la Universidad Tecnológica Regional Santa Fe, un estudio estructural de la Casa de Gobierno y un diagnóstico de su estado.
"Encontramos que, por el propio peso, aparecía por debajo del edificio una pérdida de agua, de la vieja Obras Sanitarias. Nadie sabía que por ahí había una cañería. Esa pérdida de agua llevó a que la situación se fuera agravando día a día y el edificio apareciera como que se estaba abriendo. El eje de esa apertura estaba en el hall central", reconocieron técnicos de Dipai.
Fue entonces que se decidió encarar las obras necesarias para consolidar los cimientos "que estaban quedando sueltos en el suelo y había que buscar un asesoramiento ingenieril para que fueran consolidados. La única forma de lograrlo era a través de la ejecución de micropilotes".
En relación con las rajaduras que presentaba el edificio, plantearon que "la gran mayoría proviene de este problema del asentamiento propio de la casa, que tiene su vejez y que incluye otros deterioros. También influye el mal uso que hemos hecho del edificio, ya que se ha sobrecargado. No estaba pensado para la estructura que tiene actualmente. Esto también produjo un trabajo de asentamiento por el propio peso".
Luego de la recorrida, Obeid comentó que "no vamos a llegar al 10 de diciembre para dejar el edificio en condiciones porque como han podido apreciar muy grande y las obras van a llevar mucho tiempo. Pero lo importante es que han comenzado hace casi un año y están muy avanzadas".
Asimismo, informó que "esta tarea continuará un buen tiempo más porque una vez que están terminadas las fundaciones, que calculo que será en seis meses, viene la segunda etapa, que es la de la reparación arquitectónica de los interiores de la Casa de Gobierno. Pero hubiera sido inútil hacer cualquier trabajo si antes no se apuntaba a consolidar los cimientos".
Y agregó: "Cuando decidimos seguir los trabajos que se habían iniciado hace más de 20 años y se habían suspendido, fue porque comprendimos cabalmente que si el edificio no era atendido en forma urgente se corría grave riesgo en su propia estabilidad".
Respecto de los trabajos en la fachada, cabe recordar que había habido "desprendimientos, caída de mampuestos, modillones y armaduras. Se sacó todo lo que se podía desprender y fue puesto a resguardo para ser restauradas. También se sacó el árbol que había en lo alto de la esquina de San Martín (un palán palán), que tenía tres metros de alto. No se pudo sacar antes porque se desprendía todo, ya que permitía consolidar las cornisas", explicaron.
La técnica utilizada
Un total de 315 perforaciones a 15 metros de profundidad (una altura similar a un edificio de 4 pisos) se está realizando en diferentes sectores de Casa de Gobierno, utilizando equipos sofisticados. Simultáneamente, se les coloca lodo bentonítico para llenar el pilote (el material es Bentonita), y se agrega hormigón. Luego se incorpora una armadura, una especie de viga que consolida el suelo.
Los técnicos explicaron que se realizan dos tipos de pilotes: unos a 45° y otros casi verticales. Las obras no interfieren el normal funcionamiento de la Casa de Gobierno.