La relación de Giovanni Mezzalana (53) con sus hijos de 17 y 10 años era tormentosa y para algunos estaba escrito que terminaría mal. Esa percepción no era equivocada: el mayor de los chicos resolvió poner fin, en la mañana del martes, a un calvario de malos tratos con un balazo en la cabeza de su padre. El episodio conmovió a los vecinos de la ciudad cabecera del departamento Las Colonias.
(SUCESOS)