Apuntes de política provincial
Luces amarillas en el entorno de Binner
Por Teresa Pandolfo

El licenciado en Economía Hugo Arrillaga no integrará el futuro gabinete de Hermes Binner. Hasta la redacción de "Apuntes..." no se conocía quién lo reemplazará. Arrillaga mantiene su deseo de participar de este nuevo tiempo que comenzará el 11 de diciembre, pero lo hará desde otro lugar, como asesor ad honorem del mandatario electo, en programas y/o proyectos de desarrollo urbano y territorial.

"Consideré que mi aporte sería mejor desde otro espacio. Había una mejor forma de colaborar que desde el Ministerio de Obras Públicas y Viviendas, y así lo haré como asesor del gobernador", dijo a esta periodista en una conversación telefónica, en la cual puso de resalto que "no hubo problemas de relación, se dieron acuerdos y desacuerdos y hubo límites". La conversación en la que transmitió su decisión a Binner tuvo lugar el viernes, a solas, en esta ciudad.

Planteadas así las cosas, debe entenderse como un rasgo de honestidad intelectual y profesional que el Lic. Arrillaga haya querido dar un paso al costado en este tiempo de transición, antes de que el gobierno asumiera.

Pero así como la gestión política es una construcción de acuerdos respecto de una propuesta concreta orientada a un cambio superador, de la misma manera debe decirse que un gabinete es su expresión en concreto. Los perfiles de quienes lo integran son los que darán la impronta a esa gestión.

El proyecto de ley de ministerios ingresado a la Legislatura por el diputado socialista Antonio Bonfatti, y que tiene ya media sanción de la Cámara de Diputados, prevé doce ministerios y una secretaría de Estado. La norma encierra el planteo de una gestión organizada de una manera diferente de la actual división de áreas dentro de las carteras.

Ruidos en lacoalición

Los periodistas debemos explicar cómo y por qué suceden los hechos. En este caso, una parcialidad del Frente Progresista Cívico y Social supo que Arrillaga, el viernes, le diría a Binner que no iba a ser ministro, y esa postura fue conocida por un periodista, que a la vez la transmitió a quien escribe este comentario, en tanto que el sector socialista -incluido el propio Binner- lo ignoraba totalmente.

Antes de producirse este hecho en sí, se tenían datos de algunos ruidos en la organización del ministerio. Si analizamos la composición del gabinete, a Obras Públicas le ha quedaba poca materia -gasoductos, acueductos, puertos, etc. quedaron incluidos en Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente- y mucho menos si hablamos de presupuesto. También se conocían disidencias, que habían partido de ambos lados, respecto de quiénes ocuparían las segundas y terceras líneas de la cartera y unidades ejecutoras. Éste pudo fue un punto de fricción.

Binner armó un gabinete como si hubiera ganado su sector dentro del Partido Socialista y no el Frente Progresista, al que se presentó como una coalición de partidos y de sectores sociales. Los radicales, por el Frente, y el ARI, mantienen sus aspiraciones, aunque no hubiera acuerdos preexistentes en la materia. Hay que dejar en claro que debido a la salida de Arrillaga no se rompe el Frente ni se fisura -él mismo lo remarcó-, pero sí explica que quien desiste de ser ministro no era del mismo palo de Binner. El gobernador electo ha privilegiado para su gabinete a hombres con los que ya ha trabajado en Rosario.

En el caso del Lic. Arrillaga la relación vino por terceros; tampoco ha tenido militancia radical ni socialista. Sí ha participado activamente en los cuadros académicos y de gestión operativa de la Universidad Nacional del Litoral y ha colaborado desde ese terreno con allegados a Binner.

El otro punto a tomar en cuenta es que la experiencia de un gobierno provincial es totalmente distinta de la que puede ser una municipal -por más que sea de una ciudad grande- o de una universidad. En el primer caso, la comprensión de los temas obliga a una globalidad mayor, que implica a su vez intrínsecamente hacer una gestión de equilibrios internos, tanto políticos como territoriales.

�Se dio cuenta Arrillaga de que las ideas que pretendía desarrollar superaban el ámbito acotado de Obras Públicas y que, además, con un presupuesto mayoritariamente comprometido en las licitaciones en marcha, no iba a poder concretar los cambios metodológicos a los que aspiraba? Esto es muy posible que sucediera.

A los periodistas también nos pasa que luego de veinticinco años de gobiernos justicialistas se analizan los hechos en función de hombres que piensan y actúan según determinados parámetros: una historia de militancia compartida, con dolores y luchas comprometidas bajo un ideario; los dividen matices, los une el hecho de ser "compañeros".

Ahora, nos encontramos con figuras provenientes de otra línea de pensamiento, sobre las cuales la ciudadanía ha proyectado más expectativas de las que realmente van a poder concretar, por lo menos en un solo mandato. Entre un gobierno nacional conducido por Cristina Fernández de Kirchner, del Frente para la Victoria, y con trece senadores del actual oficialismo que pasarán a ser oposición, la futura gestión en la provincia aparece como el "jamón del sandwich" por más buena relación que el gobernador electo exhiba con el matrimonio Kirchner.

De amarilla a roja

Para el final, hemos dejado lo que quizás para esta periodista ha sido la arista más saliente del caso de marras: ni Hermes Binner ni sus más allegados sabían que se produciría el movimiento de Arrillaga. Y esto es serio, no por el Lic. Arrillaga en sí, sino porque habla en primer lugar de una falta de comunicación interna en el extendido sector electo de colaboradores (de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo). Y en segundo lugar, porque significa no haber sabido percibir lo que políticamente pasaba dentro de su futuro gabinete.

A veces las personas sin la experiencia de un trato fluido con los políticos definen más directamente las cosas. El comentario de una señora lo dice todo: "�Acaso Binner no puede ver varias cosas a la vez? Claro, hasta ahora ha sido sólo un administrador". El comentario nos dejó mudos a muchos.