Un hombre dejó de existir hoy a poco de ser alcanzado por varios disparos de arma de fuego, en un sangriento suceso ocurrido en el barrio Barranquitas.
La víctima fue identificada como Luis Eduardo Galarza, de 32 años, con domicilio en Sauce Viejo, el que falleció a raíz de las lesiones que le provocaron tres impactos de bala.
El penoso hecho ocurrió hoy minutos antes de las 7, en una finca de pasaje público y Juan del Campillo, esto es, una cuadra hacia el oeste de la avenida Presidente Perón. En dicho lugar se encontraba Galarza acompañado por familiares y amigos.
Pero la amena reunión tomó un curso dramático cuando a dicho sitio llegó un hombre, visiblemente ofuscado, el que comenzó a discutir con una mujer presente en la casa.
El recién llegado -un tal Roberto Carlos- comenzó a reclamar a viva voz cuestiones de índole familiar a la mujer, y fue en esta circunstancia que Galarza salió en defensa de la agredida.
El caso es que el sujeto extrajo de entre sus ropas un revólver y sin más disparó varias veces al cuerpo de Galarza, el que recibió un impacto a la altura del pecho y otros dos en el abdomen.
Para esta altura la pelea se generalizó y mientras unos corrían para dar auxilio al herido, otros arremetían contra el agresor que cubría su retirada a los tiros.
Es de hacer notar que en dicho revuelo también resultó herido César Gutiérrez, de 30 años, el que fue baleado en uno de sus brazos.
Cometida la bestial agresión su autor se dio a la fuga escapando a la carrera, aunque a pocos metros del lugar fue hallado un Fiat 147.
Las actuaciones son labradas por personal de la seccional 6ta. que interviene por cuestiones de jurisdicción, con intervención de agentes de la sección Homicidios.
En tanto una adolescente se debate entre la vida y la muerte tras recibir un balazo en la cabeza a manos de un presidiario que gozaba de salidas transitorias, en un cruento hecho ocurrido en Nueva Pompeya.
Anoche, cerca de las 22, Myrna Jorgelina Hus, de 16 años, se encontraba en su domicilio de calle Larrea al 3500 cuando un joven llamó a la puerta.
Quien llegó a la casa era Julio Leandro Orellana (25), un convicto de la cárcel de Las Flores, que actualmente gozaba del régimen de salidas transitorias.
Al cabo de un rato se desató una discusión entre este hombre y la jovencita. La disputa llegó a su término cuando el sujeto le descerrajó -desde atrás- un tiro que impactó en la cabeza de la menor.
Testigos del suceso dieron el llamado a la policía y a los pocos minutos un patrullero cargó con la adolescente herida y la trasladó hasta el hospital Cullen donde ingresó en estado desesperante.
La policía estableció que Orellana cuenta con numerosos antecedentes policiales.
El 9 de marzo de 2004 fue condenado a 10 años y 8 meses de prisión, en una causa por "Homicidio calificado por uso de arma de fuego", pena que terminaba el 13 de agosto de 2012. La víctima de ese hecho fue Carlos David Camero, hecho ocurrido el 13 de diciembre de 2001.
Es de hacer notar que Orellana había salido ayer, a las 19 del penal de Las Flores, y tenía que retornar el lunes.
Parte médico
Voceros confiables del hospital José M. Cullen calificaron a la situación de la menor baleada como muy delicada. La bala ingresó por detrás de la oreja y el proyectil se le alojó en el medio del cráneo. Por estas horas los profesionales decidían si era posible una intervención quirúrgica, aunque sería de altísimo riesgo. La adolescente permanece alojada en la Unidad de Terapia Intensiva, con respiración asistida, bajo pronóstico reservado.
Una enfermera que regresaba de su trabajo y una joven que retornaba de una fiesta fueron blanco de sendos asaltos callejeros, que terminaron con un balazo y una herida de arma blanca, respectivamente.
El primero de los sucesos ocurrió hoy a las 7.30 e involucra a Lilian Ramírez, enfermera de un nosocomio privado de nuestra ciudad, la que fue víctima de un delincuente que la sorprendió en la puerta de su domicilio -en barrio Los Hornos- para robarle la moto.
La suerte quiso que en esos momentos apareciera en escena el esposo de la nombrada lo que puso en fuga al rufián. No obstante, antes de emprender la retirada accionó su arma y alcanzó a herir en una de sus piernas a la mujer.
* El otro caso refiere a Liliana Bonelli, de 25 años, también interceptada por un malviviente en Padre Quiroga y Juan de Garay. En este caso, la mencionada sufrió una herida de arma blanca.
Danilo Chiapello