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AFP/EFE
Los venezolanos acudían a votar este domingo en un referéndum sobre la reforma a la Constitución propuesta por el presidente Hugo Chávez, que permite la reelección ilimitada, da mayores poderes al Ejecutivo y sienta las bases para la construcción de un sistema socialista.
Se esperaba que el Consejo Nacional Electoral emita el primer boletín de resultados parciales tres horas después de cerrado el proceso.
Filas de personas aguardaban desde antes del alba ante los centros de votación. Desde las cuatro de la madrugada, camionetas con altoparlantes del comando que apoya el Sí recorrieron las calles de Caracas y otras ciudades, haciendo sonar una diana militar para despertar a los votantes.
El metro de Caracas y su sistema de autobuses son gratuitos este domingo.
Alrededor de 16 millones de personas están inscriptas para votar en este referéndum, mientras que 100.000 militares fueron desplegados en todo el país para dar apoyo y seguridad a los centros electorales.
La reforma a la Constitución de 1999 plantea la reelección presidencial indefinida, da mayores poderes al Ejecutivo y sienta las bases para la construcción de un sistema socialista con la definición de diversos tipos de propiedad.
En total, se propone la reforma de 69 de los 350 artículos de la Constitución, abarcando casi todos los ámbitos, desde la jornada laboral hasta el sector militar.
Ésta es la primera vez en casi nueve años en el poder que la propuesta de Chávez no llega como clara favorita a la elección, y los últimos sondeos prevén resultados muy parejos entre el Bloque del Sí y el Bloque del No.
En los últimos días, el mandatario ha planteado este referéndum como un plebiscito sobre su figura, al aseverar que "quien vote Sí vota por Chávez y quien vote No vota contra Chávez".
Incluso, en su cierre de campaña, el viernes, Chávez aseguró que "quien vote No vota por George W. Bush", y sostuvo que Estados Unidos promueve una "Operación Tenaza" para crear focos de violencia y enfrentamientos.
El Bloque del No ha sido impulsado por el movimiento estudiantil que emergió en mayo, cuando cesó el canal opositor RCTV, y por sectores disidentes del chavismo, como el partido Podemos, que con siete diputados en la Asamblea Nacional se opuso a la aprobación de la reforma constitucional.
También el ex ministro de la Defensa, general (r) Raúl Baduel, y la ex esposa de Chávez, María Isabel Rodríguez, quien fue constituyente en 1999, se han manifestado en contra de estos cambios.
En la última semana, incluso los sectores de oposición que promueven la abstención llamaron a ejercer el voto en este referéndum.
El Consejo Nacional Electoral ha advertido que, de acuerdo con la ley los medios de comunicación, no podrán dar proyecciones ni encuestas a boca de urna hasta tanto no se emita el primer boletín oficial de resultados parciales.
El presidente Chávez recordó ayer la prohibición de difundir proyecciones de resultados incluso para la prensa internacional.
"No quisiéramos tener que expulsar a ninguno de ustedes", dijo en rueda de prensa con corresponsales extranjeros.
Aunque tanto el Bloque del Sí como el Bloque del No invitaron a observadores extranjeros al referéndum, esta vez no están presentes las misiones de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea o el Centro Carter.
Hugo Chávez reiteró su amenaza a EE.UU. y al mundo de que detendrá el suministro de crudo en caso de una "agresión" al país. Reiteró que su gobierno tiene la "firme decisión" de "cerrar la llave" y suspender el envío de petróleo a Estados Unidos, "si el imperio vuele a arremeter" contra Venezuela, quinto exportador mundial de crudo.
Sostuvo que, en caso de que el imperio propicie la anarquía en el país, tras el referendo, o una invasión, no saldrán al mercado los 3,2 millones de barriles diarios que produce Venezuela, lo que, advirtió, impulsará el precio del barril hasta los "200 dólares" y generará una crisis económica mundial.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que no quiere "agravar la situación" con España, aunque sigue a la espera de disculpas del rey, al tiempo que señaló que, si "la derecha española vuelve al gobierno", entonces "se acabaría" la relación.
En una rueda de prensa realizada ayer, Chávez manifestó que "es posible que haya un contacto en los próximos días", al referirse al diferendo que se desencadenó después de que el rey de España le mandara callar en la pasada Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile.
El presidente venezolano siguió insistiendo en que espera disculpas del monarca español, aunque dijo que el rey Juan Carlos había "enviado un mensaje" y que "ojalá la supuesta reflexión" del soberano "se haga pública".
Chávez, quien dijo que no debe revelar cuál es el mensaje al que aludió, añadió: "Esperemos a ver... Ojalá continúe reflexionando (...) la Navidad podría ser una buena ocasión para que reconozca el error, lo cual le ennoblecería".