Anotaciones al margen
La vida: modos de uso (II)
Por Estanislao Giménez Corte

-Personaje 1: tanto tiempo; ahora que, gracias a usted, sé que la vida es esto, me pregunto cómo aprovecharla mejor, qué hacer; por caso, el otro día leí un título muy perturbador de una obra: "Qué hacer con el tiempo que nos queda", se llama.

-Personaje 2: ... sí, sí, el tema de la finitud y la muerte, en fin, es el verdadero problema de la existencia humana, ya lo sabemos. Pero lo mejor es vivir como si no existiese tal apuro; esto es, con la pretensión de que el tiempo es una posibilidad, una alternativa, un bien; no un karma y una amenaza...

-P1: bueno, podría decirse que el tiempo es todo eso junto; acaso dependa de la perspectiva: para un viejo el tiempo no es un bien... �o sí?

-P2: eventualmente será un bien que ha sabido o no aprovechar, o justamente porque le escasea su valor es mayor. Pero mire, créame, peor es la noción de la eternidad, o inclusive esa pesadilla que inventaron los grecorromanos y que después repitió Nietzsche, lo del eterno retorno; en ese sentido (y sólo en éste) entiendo que es mejor la idea cristiana, la noción del tiempo lineal. Las otras posibilidades son abominables �no cree?...

-P1: sí... lo del eterno retorno quizás no lo tenga demasiado claro; pero, en fin, ya que usted es una suerte de guía sobre mi vida, a la que he despertado, tras lustros de abulia, querría que me diese algunos consejos y, si quiere, que me revele su identidad: quién es o, en todo caso, qué es.

-P2: hum... pregúntese qué es un consejo: la percepción de alguien, basada en sus experiencias, sobre lo que tendría que hacer otro. Yo podría decirle, por caso, busque el placer �y qué significa eso?; podría decirle: trabaje por su realización personal �y cómo se hace eso?, nadie lo sabe, amigo. No tengo consejos, no soy un manual de autoayuda: estréllese contra sus propios errores, no hay forma de evitarlos, por otro lado. Al fin y al cabo, para eso son ustedes son imperfectos y finitos �no?

-P1: �cómo "ustedes"? Advierta que con esa forma pronominal ostensiblemente se coloca fuera. �Qué es usted?, �la voz de la conciencia?, �un delirio de mi imaginación?, �un sueño?

-P2: eso no es importante ahora...

-P1: protesto, me dijo lo mismo en nuestro último encuentro.

-P2: veo que tiene buena memoria... yo solamente espero que usted vea

-P1: eso también me lo dijo. Lo único que veo ahora es que me siento como un estúpido con este diálogo de sordos o de trastornados...

-P2: no se violente, no conduce a nada, como no sea a más problemas.

-P1: me molesta su posición, habla como desde el más allá; su falta de compromiso conmigo, su tratamiento como si fuese yo una rata de laboratorio íes mi vida! �se da cuenta?

-P2: mire, yo podría decirle muchas cosas, pero usted debe aprehenderlas, vivirlas, saborearlas, incluso las más agrias... la admonición no sirve

-P1: voy a pensar finalmente que es un impostor, que en realidad no sabe absolutamente nada y que pretende, no sé, atormentarme...

-P2: pretendí, en el primer encuentro, que despertase; ahora pretendo que no desespere ante la consecuencia de la conciencia, si se me permite la cacofonía... y no adjudique su terrestre temor, su terrestre existencia, a un otro inasible, impensable... su existencia es usted, lo que es, pero fundamentalmente, lo que hace...

-P1: igual que en el último encuentro, no sé si agradecerle o maldecirlo...

-P2: no me agradezca, pero es preferible la terrible verdad a la alevosa ignorancia �no lo cree?

-P1: ..... no estoy seguro �nos volveremos a ver?

-P2: no estoy seguro.