Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
Contemporáneo de otras entidades del Sur -Banfield y, en menor medida, Talleres de Remedios de Escalada- Lanús padeció varios descensos y hasta llegó a irse a la Primera C a principios de los 80.
Los dos equipos sobresalientes por su rica historia fueron el subcampeón de 1956 y el del Metropolitano del 67, que no llegó a la instancia de semifinales por zonas.
El primero de los dos conjuntos "granates" que quedó en la memoria futbolera lo integraron Álvarez Vega, Prato, Beltrán, Daponte, Guidi, Nazionale, Carranza, Lugo, Cejas, Reinoso y Moyano, pero también Ramos Delgado, Alfredo Rojas, Osvaldo Gil y Emilio Fernández actuaron en ese equipo.
Ésos eran "Los Globetrotters", por la magia del juego practicado, según las comparaciones de la época con los notables basquetbolistas del Harlem de Nueva York, por entonces de gira por la Argentina.
En ese tiempo, en distintas selecciones nacionales, Lanús aportó diferentes jugadores, tales como Héctor "Nene" Guidi, capitán argentino en el 58, que junto a José Ramos Delgado y Alfredo Rojas viajaron al Mundial de Suecia.
En la Copa Roca, jugada por entonces en Brasil, Nicolás Daponte, José Nazionale y Alberto Moyano integraron un seleccionado argentino que le ganó a los brasileños en el Maracaná por 2 a 1. Fue la tarde que debutó Pelé con 17 años e hizo el gol.
Una década más tarde, Lanús consagró a "Los albañiles", a partir de las paredes en velocidad que construían Manuel Silva y el goleador paraguayo Bernardo Acosta. Al poco tiempo, Acosta pasó al Sevilla de España.
Lanús produjo recordadas goleadas, con siete tantos a Quilmes, seis a Argentinos Juniors y cuatro a Estudiantes, luego campeón con el célebre equipo que conducía Osvaldo Zubeldía.
Silva y Acosta eran asistidos por el cerebral Martín Pando, luego, el habilidoso Ramón Cabrero -actual entrenador- y otro eximio, el zurdo De Mario.
Pero no siempre fue alegría para el pueblo "granate". El historiador Pablo Ramírez, en su recopilación "Historia del fútbol profesional", calificó de "robo monumental" el descenso de Lanús en 1949.
Ramírez, en su trabajo, culpó a la AFA y a Huracán, cuyo presidente era el militar Tomás A. Ducó, influyente oficial del Ejército cercano al primer gobierno peronista.
Lanús y Huracán habían terminado últimos en el 49. Hubo dos partidos de desempate. El primero lo ganó el "Globito", por 1 a 0 y la revancha, el "granate" 4 a 1.
El 8 de enero del 50, en cancha de San Lorenzo y ante 60 mil personas, se jugó la final en el recordado Viejo Gasómetro de Boedo. Igualaban 3 a 3 y faltando dos minutos, Huracán convirtió un gol que fue anulado por el juez inglés Cross, a instancias del línea.
Los jugadores de Huracán se retiraron en disconformidad. El árbitro y el equipo de Lanús esperaron varios minutos. Todo el mundo consideró que el Tribunal de Penas daría por perdido el partido a Huracán, pero no fue así, según el documento histórico de Pablo Ramírez.
Finalmente, en el Monumental de River se jugó un cuarto partido que ganó Huracán 2 a 1. El fallo había sido basado en que cuando Huracán se retiró, el tiempo de juego había expirado. De ahí, lo de "robo Monumental".
Desde el comienzo del profesionalismo en el fútbol argentino, el Club Atlético Lanús tuvo siete ascensos y siete descensos.
Viajó con escalas intermedias desde la Primera División a la Primera C y viceversa. Regresó a la máxima categoría en 1950, en 1964, en 1971, en 1976, en 1990, en 1992, y en 1981 ascendió a la Primera B luego de tres años en la C.
Descendió a la segunda división en 1949, en 1961, en 1970, en 1972, en 1977, en 1991, y en 1978 retrocedió por única vez hasta la Primera C.
Ésta es la cronología de las temporadas en las que Lanús tuvo protagonismo: 1931: juega el primer torneo profesional de fútbol. 1949: primer descenso tras definición frente a Huracán. 1950: campeón de Primera B y asciende. 1951: puntea tras la primera vuelta y cae al quinto lugar al término del campeonato. 1956: subcampeón detrás de River. A aquel equipo granate se lo llamó "Los Globetrotters", ya referido en esta nota. 1961: descendió a Primera B. 1964: campeón de Primera B y asciende con el equipo al que se lo denominó "Los albañiles".
1970: desciende a Primera B. 1971: campeón de Primera B y ascenso a la A. 1972: peor campaña en la A y desciende a la B. 1976: campeón de la B y asciende. 1977: desciende a Primera B, en una maratónica definición por penales ante Platense. Lanús inició un juicio a la AFA porque el penal que debía patear el arquero Miguelucci de Platense lo lanzó un jugador de campo. 1978: desciende por primera y única vez a la Primera C.
1981: se consagra campeón de Primera C y asciende a la B. 1986: clasifica para jugar el Nacional B. 1990: el club retorna a la primera división del fútbol local después de 13 años. 1991: descendió de categoría, juega nuevamente el Nacional B.
1992: ascendió a Primera A. 1996: se consagra campeón de la Copa Conmebol al vencer a Independiente Santa Fe en la final. 1998: subcampeón del torneo Clausura detrás de Vélez Sarsfield. 2006: subcampeón del torneo Clausura detrás de Boca. 2007: Lanús logra en el Apertura el primer título en el fútbol argentino.
José Luis Lodico fue uno de los referentes del buen fútbol de Lanús de los "70 y "80, tanto en el ascenso como en primera división, pero también un hincha furioso del "granate" (vive cerca de la cancha) y, por lo tanto, un hombre que ayer vivió uno de los días más felices de su vida.
"En 1984 tuve que dejar el fútbol por una operación de oído, aunque antes de retirarme tuve la oportunidad de ser dirigido por Ramón Cabrero, que por entonces tomó la primera. Y por lo que veo sigue siendo la misma persona y el mismo entrenador de entonces", destacó.
"Es que Cabrero continúa siendo tan sincero como entonces, con claros mensajes para el jugador. Y no como otros que tratan de sacar ventaja de algún resultado para posicionarse", argumentó.
Sin querer quedarse en ese elogio, remarcó que "él siempre reconoce cuándo el equipo juega bien, aunque pierda. O al revés, cuándo lo hace mal y sin embargo gana. Y todo esto es importante para el jugador, porque sabe que su mensaje es auténtico".
"A mis amigos les comenté dos años atrás, cuando Cabrero tomó el equipo, que se estaba iniciando un proceso que iba a desembocar en un campeonato, porque el equipo necesitaba un técnico que hubiera salido del club", enfatizó.