De la Redacción de El Litoral
Tigre, la sensación del torneo Apertura, cayó ayer ante Argentinos Juniors por 1-0, en La Paternal, perdió la última chance de pelear por el título pero redondeó una campaña excepcional que dejó en el olvido su objetivo primario de sumar para la permanencia en la máxima división.
El defensor Pablo Bárzola, con un penal convertido a los once minutos del segundo tiempo, marcó el único gol del partido presenciado por unas 20 mil personas en el estadio Diego Maradona.
El equipo de Diego Cagna, ascendido a primera en junio pasado, jugó un partido discreto, sufrió la expulsión de dos jugadores (Juan Carlos Blengio y Santiago Morero) pero su público, agradecido por la campaña, lo despidió con una estruendosa ovación.
En su primer torneo después de 27 años, Tigre se clasificó subcampeón y venció a los tres grandes que lo visitaron en Victoria: River Plate, Racing Club y Boca Juniors.
La ilusión de forzar a un desempate para la definición del Apertura quedó trunca en el inexpugnable reducto de La Paternal, donde Argentinos ganó en las últimas seis presentaciones.
Las dudas en relación con la postura del equipo de Néstor Gorosito, confeso hincha de Tigre, fueron despejadas con una actuación sólida, como las que acostumbra el "Bicho" en casa.
Argentinos le ganó el partido a Tigre con las armas que utiliza habitualmente en La Paternal: presencia externa en la zona media y juego aéreo.
En el primer tiempo, Argentinos tuvo tres ocasiones pero no las pudo convertir: un cabezazo de Diego Scotti, un remate de Bárzola en el travesaño y un centro envenenado de Pereira que Cabrera no alcanzó a conectar.
Tigre, por su parte, tuvo una (muy clara) en los pies de su goleador Leandro Lázzaro, frente al arquero Nicolás Navarro, pero el remate salió por encima del travesaño.
En el complemento, con Sebastián Rusculleda como enganche por la lesión de Martín Morel, Tigre tuvo un arranque con mayor preponderancia hasta que un error defensivo cambió el rumbo del partido.
A los 10 minutos, Blengio cruzó torpemente a Delorte dentro del área, se fue expulsado y cometió un penal que Bárzola se encargó de transformar en gol con remate al palo izquierdo de Daniel Islas.
Ese tanto significó la definición virtual del partido. Desde entonces, Argentinos retomó el control del juego, especuló con el cansancio físico del rival y convirtió a Islas en figura.
La impotencia de los minutos finales, agravada por las noticias que llegaban desde La Bombonera, deparó la expulsión de Santiago Morero por una agresión sin pelota y cristalizó en el final con lágrimas en los ojos de algunos jugadores ante la sensación de que se escapaba una ocasión soñada (e impensada) para Tigre.
Argentinos 1
Tigre 0
Argentinos: Navarro; Bárzola, Caruzzo, Scotti y Escudero; Cabrera, Peñalba, Battión y Pereira; Hauche y Delorte.
D.T.: Néstor Gorosito.
Tigre: Islas; Morero, Ferrero y Blengio; Galmarini, Castaño, Martínez y Rusculleda; Morel; Ereros y Lázzaro.
D.T.: Diego Cagna.
Gol: en el segundo tiempo, a los 11 min. Bárzola (AJ), de penal.
Cambios: en el primer tiempo, a los 45 min. Matías Giménez por Morel (T); en el segundo tiempo, a los 13 min. Norberto Paparatto por Rusculleda (T); a los 18 min. Juan Mercier por Peñalba (AJ); a los 23 min. Nicolás Gianni por Hauche (AJ); a los 32 min. Facundo Díaz por Román Martínez (T) y a los 41 min. Franco Niell por Delorte (AJ).
Incidencia: en el segundo tiempo, expulsados, a los 10 min. Blengio (T) y a los 38 min. Morero (T).
Árbitro: Pablo Lunati.
Cancha: Argentinos Juniors.
Hinchas de Argentinos Juniors y Tigre mantuvieron ayer una pelea cuerpo a cuerpo, con el saldo de varios heridos, en las inmediaciones del estadio Diego Maradona, del barrio porteño de La Paternal, donde ambos equipos jugaron por la 18va. fecha del torneo Apertura.
Tigre, el club "grande" de la zona Norte, fundado en 1902, tuvo al primer gran goleador del fútbol argentino: Bernabé Ferreyra, bautizado el "Mortero" de Rufino, con quien realizó una de las mejores campañas de su historia.
En los años 30, 40 y 50 hubo grandes equipos de Tigre. Entre 1954 y 1958 contó con tres jugadores que integraron la selección nacional: los misioneros Héctor De Bourgoing y Ernesto Cucchiaroni, junto con el célebre Omar Higinio García.
En 1945, cuando ya se había extinguido el apogeo de Bernabé Ferreyra, el único de los grandes goleadores de la historia que tiene de promedio más de un gol por partido, Tigre ganó el ascenso a Primera con un equipo que hizo 128 goles en 40 partidos. Sobresalieron Arcos, Paserín, José García y Lazarte.
En 1953, también en Primera B, produjo otra notable campaña y al goleador del año, el marplatense Cándido González, convirtió 38 goles.
En el 55, el equipo formaba con Miguel Rugilo, Luis Cardoso, Guastavino, Gianserra, Brunetti, Hidalgo, De Bourgoing, Méndez, Cesáreo, Simes y Scaini.
Lo curioso de Tigre ocurrió en 1958. Descendió a Primera B pero tuvo en su ataque a Omar Higinio García -adquirido por San Lorenzo- considerado uno de los mejores jugadores del año, que al año siguiente fue campeón con el "Ciclón".