Ituzaingó 1854. Allí funciona el refugio que alberga a chicos de la calle en situación de riesgo que creó Promoción Comunitaria de la provincia hace dos años. Es donde niños y adolescentes -sólo varones- se higienizan, comen, duermen y realizan tareas recreativas.
Pero desde hace un tiempo, el hogar es noticia por lo incierto de su destino y el de quienes allí trabajan; por eso el plantel del refugio realizó esta mañana una manifestación en el frente del edificio "para que la comunidad conozca lo que nos pasa"; lo mismo por lo que están reclamando hace varios meses: la formalización de la institución como tal y el pase a planta permanente de sus empleados que actualmente desempeñan tareas pero como becarios, a cambio de una remuneración paupérrima.
"La situación para nosotros, mientras pasa el tiempo, se vuelve desesperante. Se inició un expediente por el reclamo que hicimos hace un tiempo con los becarios 2006, pero está todo trabado", explicó Cristian Felosi, uno de los trabajadores del refugio a El Litoral.
En total, serían 103 las personas de toda la provincia que están en la misma situación, 63 son de la ciudad de Santa Fe y 12 del hogar. Muchos de ellos colaboran en centros de desarrollo zonales, centros culturales y centros de atención familiar. "Queremos aclarar que todos los compañeros están actualmente trabajando, nadie cobra sin trabajar", señaló Felosi.
"Teníamos el compromiso de todos los funcionarios de Promoción Comunitaria de que a partir del 31 de octubre no iba a haber más trabajadores en negro y que iban a cumplir con las paritarias, pero hoy está todo parado en Hacienda y el gobernador dijo que no va a firmar más decretos esta semana", manifestaron los afectados.
Según se supo, el sistema de becas en el que están incluidos los colaboradores del refugio finaliza el 15 de diciembre y si bien se reactivan automáticamente, con el cambio de gobierno nada es seguro.
"Las becas y la renovación es una consecuencia de la flexibilización laboral, es una irregularidad, supuestamente un empleado no puede estar trabajando más de tres meses sin contrato o resolución", dijeron los afectados quienes repiten a cada momento que es una forma de trabajo en negro legitimada por el Estado.
"El mismo gobernador reconoció que esto es una irregularidad y vemos que tiende a perpetuarse, hay gente que está así hace tres años, laburan seis horas por día a cambio de 300 pesos", dijo Felosi.
La incertidumbre preocupa a los colaboradores del hogar porque son ellos quienes se encuentran en contacto con los chicos que no están al margen de lo que ocurre. "Después del 15, no sabemos qué va a pasar con la institución, ni con nosotros, que pasará con los chicos, no sabemos si van a poder seguir viniendo...", señalaron.
Por lo tanto, lo que debería resolver el actual gobierno antes del fin de su gestión y, en el corto plazo, es la formalización de la institución como tal y el paso a planta permanente de los trabajadores.
"Nosotros habíamos hablado con Juan Carlos Forconi -Secretario de Promoción Comunitaria- y teóricamente estaba todo arreglado, y así estamos", expresaron los trabajadores.
Lo que agrava la sensación de incertidumbre es que del gobierno de Hermes Binner nadie se acercó al refugio para conocer lo que allí se hace.
"Le pedimos una definición al gobierno actual, que no se vaya sin cumplir lo que prometió y al próximo, que también se manifieste sobre lo que tiene pensado hacer, queremos saber qué opinan los futuros funcionarios sobre esta problemática y las políticas que van a implementar", finalizó Felosi.
Personal becado
En el refugio son 12 los trabajadores afectados al sistema de becas que reclaman la regularización. Sus remuneraciones van desde los 300 a los 800 pesos por seis horas diarias sin ningún tipo de beneficio.
Los colaboradores son: Lorena Bessonart, Silvia Fessy, Cristian Felosi, Ramón Franco, José Grimoldi, Carolina Guiguet, Gabriel Maidana, Sandro Maidana, Luis Qüesta, Norberto Regalini, Rosalía Riechers y Adrián Rosso.
De la Redacción de El Litoral