Técnicos de la empresa Cedinsa SA -proveedora de las tarjetas magnéticas de colectivos- estuvieron ayer en esta ciudad y en Paraná para averiguar por qué fallan los plásticos. En el informe que elevaron a sus superiores arriban a la conclusión de que sería el calor la principal causa.
"Si las máquinas trabajan a altas temperaturas la tarjeta emite un residuo", transmitió a El Litoral Marina Ceaglio, responsable de Operadora Santa Fe, la firma que las distribuye entre los usuarios del transporte urbano.
La banda magnética está recubierta por una lámina de protección de laca. Según lo que explicaron, "aparentemente, lo que está largando es residuo magnético, es decir que lo que se está desarmando es la banda magnética por lo que la protección de laca no estaría siendo de la misma calidad que hasta hace unos meses", explicó Ceaglio.
A partir del resultado de la inspección técnica, se resolvió suspender la venta de tarjetas al público y, al mismo tiempo, se paralizó la compra a la fábrica proveedora.
Ante la escasez de monedas, única forma para pagar la tarifa de colectivos, las tarjetas se convirtieron en una solución que evitó a los usuarios perder tiempo en la búsqueda del preciado cambio.
"No hay una solución a corto plazo porque ellos dicen que están haciendo las tarjetas de la misma calidad que siempre y que no saben qué medidas van a tomar", dijo la empresaria que mañana viajará a Buenos Aires para entrevistarse con el máximo responsable de la fábrica.
"�Por qué no pasó otros años si en enero en Santa Fe tenemos temperaturas de 50 grados de sensación térmica y nunca ocurrió algo así?", preguntó sin obtener respuesta.
Ante los inconvenientes que se repiten desde hace más de 15 días, y la cantidad de usuarios que hacen cola frente al local de calle Salta al 2900 para reclamar que les devuelvan el dinero, la empresa adoptó algunas medidas paliativas.
Al principio, resolvió cambiar las tarjetas dañadas por nuevas. Al ver que la situación se generalizaba, acordó con los empresarios del transporte de la ciudad que le faciliten monedas para cambiar lo que queda de saldo por monedas o, directamente cambiar billetes. "Es lo único que se nos ocurrió para salir del paso y que la gente pueda tener una solución a corto plazo para trasladarse en ómnibus, porque a largo plazo vamos a tener que implementar otro sistema de distribución", aseguró Ceaglio.
Hasta el 30 de noviembre pasado fueron devueltos unos 10.500 plásticos. El promedio de venta mensual ronda entre los 120 y 130 mil.
La empresaria admitió que las reiteradas fallas de las tarjetas le están ocasionando un perjuicio económico importante. "Tenemos armado un circuito de distribución, hay gente en la calle que vende tarjetas por día a comisión y no está teniendo ningún ingreso porque hace 10 días que no les entrego nada. A mi tampoco me entra dinero porque no vendo tarjetas y tengo 8 distribuidores en la calle que no están percibiendo los ingresos previstos.
Tengo 70 mil tarjetas paradas a un costo de 7 centavos cada una. Voy a terminar quemándolas porque otra cosa no puedo hacer, a menos que cambie el clima en Santa Fe", ironizó la mujer, mientras espera el resultado del encuentro que mantendrá mañana en Buenos Aires.L
Tarjetas robadas
La Federación Universitaria del Litoral informó que "debido a un suceso delictivo ocurrido en el local de la FUL" fueron sustraídas las tarjetas de colectivos destinadas a becas de transporte tanto de la Federación como de la Dirección de Bienestar de la UNL por lo que "las tarjetas fueron dadas de baja y, por lo tanto, inutilizadas".
Seguidamente señala que las tarjetas inhabilitadas van del número 637100 a 693600 y sugieren "estar atentos para no ser estafados con la venta de las mismas".
De la redacción de El Litoral