De la Redacción de El Litoral
Histórico lo del equipo de Alfaro. Perdía 2-0 con América de México en cancha de Racing y se quedaba sin la Copa. Pero con la garra típica de Arsenal, lo fue a buscar y consiguió, mediante una corajeada de Andrizzi, el gol de la consagración. Sarandí está de fiesta y Arsenal, a poco más de un mes de cumplir sus primeros 51 años de historia, es, en la actualidad, el mejor equipo de América y en eso tiene mucho que ver el rafaelino Gustavo Alfaro.
El flamante campeón, dirigido por Gustavo Alfaro, preparado físicamente por otro hombre de la ciudad de Rafaela, el profesor Sergio Chiarelli y acompañado por Carlos González, jugador que vistió la camiseta de Unión, entre otras, y que terminó su carrera en Atlético para sumarse al cuerpo técnico, que también tiene como alterno a Humberto Zucarelli, otro hombre de estrecha ligazón con Colón (fue jugador) y Unión (fue el técnico del equipo que ascendió en 1989). Un cuarteto que ya hizo historia.
Gustavo Alfaro, director técnico nació el 14 de agosto de 1962 en la ciudad de Rafaela. Como jugador se destacó precisamente en Atlético Rafaela, donde fue capitán del equipo que ascendió al Nacional B en 1989. En toda su carrera, jugó 126 partidos y concretó 6 goles. En 1992, se retiró como jugador de fútbol y decidió emprender la carrera de director técnico con 30 años de edad. Es así que ocupó el banco de Rafaela en la B Nacional. Allí dirigió desde 1992 a 1995, disputando 95 partidos y triunfando en 44 de ellos. En el mismo club se desempeñó también entre 1994 y 1996, pero en dupla con Víctor Bottaniz.
Además de su gestión en Rafaela se destacó su paso por Patronato de Paraná. Club al cual dirigió en el torneo Argentino A.
En 1995, llegó a Quilmes, que por entonces militaba en la B Nacional. Allí se hizo cargo de un equipo que merodeaba en la mitad de la tabla en la B Nacional y que luego de algunos triunfos llegó a las dos últimas fechas con posibilidades de clasificar al Reducido, cosa que finalmente no sucedió.
Durante esa gestión en Quilmes, Alfaro dirigió un total de 50 partidos jugados, de los cuales ganó 22. En el año 1998 decidió retornar a Rafaela, donde perduró hasta el 2001. Durante ese período disputó 91 partidos y triunfó en 37 de ellos.
Para comienzos del 2001 fue contratado por Belgrano de Córdoba, equipo que por entonces incursionaba en la máxima categoría del fútbol argentino. Allí dirigió parte del Clausura 2001, disputando 14 partidos de los cuales ganó solamente 2, empató 5 y perdió 7. Después de su paso sin pena ni gloria por la primera división se hace cargo de Olimpo de Bahía Blanca en la B Nacional. En el club bahiense, dirigió durante la temporada 2001/02, logrando su primer ascenso a Primera con 13 triunfos, 7 empates y tan sólo 4 derrotas de un total de 24 partidos disputados.
Luego de la excelente campaña realizada con Olimpo, retornó nuevamente a Quilmes en el 2003 y esta vez logró ascender a Primera. Debido a la estupenda actuación realizada y por obtener el tan ansiado ascenso tras una serie de frustraciones en finales anteriores con Rezza como DT, los dirigentes de la institución cervecera decidieron que el conductor del equipo en primera división sea Gustavo Alfaro.
Ese proyecto fue acompañado por los resultados, ya que durante la primera temporada, Quilmes realizó una estupenda campaña y obtuvo una mayor cantidad de puntos a la realmente planificada. Además, durante esa temporada se destacaron una serie de triunfos ante los equipos grandes y la clasificación del equipo a las dos copas internacionales: Libertadores y Sudamericana. Pero todo lo bueno tiene un final. La última temporada de Alfaro como técnico de Quilmes no fue como las anteriores. El cervecero quedó afuera de la Copa Sudamericana de manera rápida y sobre el último partido consiguió el objetivo mínimo dispuesto para el Apertura, obtener 24 puntos.
Después de su paso trascendental por Quilmes, asumió en San Lorenzo de Almagro, en junio del 2005.
El resultado de la gestión de Alfaro como técnico de San Lorenzo durante el Apertura 2005 no fue buena pero lo que sorprendió a todos fue que los dirigentes no aceptaran la renuncia del mismo y que confiaran nuevamente en él para encarar el trabajo de cara al Clausura 2006. Pero lo que fue una renovación de confianza para Alfaro finalizó con la destitución del mismo en la tercera fecha del Torneo Clausura a causa de los malos resultados del equipo en las primeras tres jornadas..
Este hombre se hizo de abajo, sin la chapa que significa jugar en la A. Como técnico se fogueó en aquellos terribles campeonatos regionales. Un día se largó a dirigir y desde entonces fueron más los escalones que subió pisando en firme, que algún que otro paso en falso que debió superar.
Hoy el nombre de Gustavo Alfaro es sinónimo de trabajo y perseverancia, y por eso escribió anoche su renglón más importante en su corta carrera como entrenador. "Lechuga" prestigia al fútbol santafesino, especialmente de su querida Rafaela. Hoy, en la Perla del Oeste, hay sobrados motivos para llorar de emoción.
Gustavo Alfaro, entrenador de Arsenal de Sarandí, consideró anoche que su equipo conquistó con justicia la Copa Sudamericana de fútbol porque fue "el mejor" del certamen continental.
"Fuimos los mejores y le dimos un tributo para la gente, que lo merece porque lleva muchos años detrás del equipo", expresó.
Alfaro afirmó que el título, conseguido luego de postergar en la final a América de México, "es el producto del esfuerzo del equipo, de un trabajo de conjunto".
"Hubo muchas jugadas claras para Arsenal, especialmente en el primer tiempo, pero no las pudimos definir. Por suerte pudimos descontar (1-2) y nos quedamos con el título", agregó.
Alfaro se negó a destacar desempeños individuales en su equipo y aseguró que "lo fundamental en la consagración fue el trabajo colectivo".