De raíces y abuelos
De colonizadores y otras historias
Familia Blanche. Una vez más, desde San Javier, nuestra lectora Sonia Blanche envió una historia de sus antepasados. En este caso, se trata de Juan Francisco Blanche y Juana Hauteville-Matringé. textos de Sonia Blanche

Luego del triunfo de Caseros, en febrero de 1852, Urquiza -siendo presidente provisional- realizó una gran obra constructiva: la apertura de dos arterias fluviales importantísimas: el Paraná y el Uruguay a la libre navegación y comercio. Por decreto en la Constitución de 1853 vinculó a nuestro país con otros mundialmente reconocidos.

De ahí podemos ver que la política inmigratoria está ligada estrechamente con la colonización. Por este motivo, es asombroso encontrar datos como el de que, desde 1857 hasta 1860, entraron al país 20.000 inmigrantes, de los cuales más de 9.000 eran agricultores. Esto respondía a las ideas de Alberdi: "la necesidad de poblar nuestro territorio", según el dato extraído del libro La Historia de San Carlos. De este proyecto surgió la Colonia Esperanza, en 1856, luego San Carlos en 1858-1859. Ésta sería la segunda colonia agrícola y luego vendrían Baradero, en Buenos Aires, y Villa Urquiza, en Entre Ríos.

Por entonces, la familia Blanche llegó de Europa. Para ser más precisa, según los datos que constan en la Junta Provincial de Estudios Históricos eran originarios de Reyvroz, Alta Saboya, Francia, del pueblo La Vernaz.

Arribaron a la Argentina en dos grupos: el 12 de enero de 1860 y los demás, meses después. Vinieron como agricultores. Los barcos eran a velas ya que no se conocía el vapor. Por lo tanto, las travesías eran muy lentas y dificultosas.

La familia estaba compuesta de la siguiente manera: Juan Francisco Blanche, 56 años, y Juana Hauteville-Matringé, de 48 años, con sus hijos Anastasia (19 años), Juan Luis (17), Remigio (16), Josef (14), Victorio (12) y Veronique Monique (de 9 ó 10 años). Estos datos coinciden con los que aportó Gastón Gori en su libro "Colonización suiza en la Argentina".

El equipaje traído por la familia desde Génova consistía en 19 bultos, incluyendo ruedas, tornos y otros elementos, todos de propiedad de la familia. Legalizaron su compromiso, como deuda de viaje, en 636 pesos, según consta en la boleta del 20 de septiembre de 1859.

Otros suizos

Desde Europa también llegó Julián, de 33 años, y Vicente Rey, de sólo 18, en enero de 1860, al mismo lugar donde se asentaron los Blanche. Estos datos fueron suministrados por un descendiente de ambos: el Ing. Luis Alberto Rey, de 57 años, radicado en Posadas, Misiones, quien estuvo de visita por San Javier.

Nos contó algo notable: en la Saboya, Francia, la familia Rey, que era de un pueblo vecino, desobedeció al cura del lugar porque había pasado el miércoles de ceniza y comenzaba la Cuaresma y sus integrantes se disfrazaron para una fiesta. El padre, indignado, los expulsó de la casa. Éstos se dirigieron a Suiza y allí se enteraron de la propaganda que había para venir a poblar la Argentina, donde se podían adquirir tierras.

Este grupo de inmigrantes contribuyó a fundar colonias, como la de San Carlos, la más rica, próspera y floreciente de la provincia y del país. El promotor y fundador fue Carlos Beck-Bernard, quien fomentó grandemente la inmigración, vendiendo terrenos ya en 1858.

Consta en mi poder copia del compromiso que firmó la familia Blanche con la empresa mencionada, dedicada a los contratos que están debidamente firmados por todos los integrantes del grupo familiar. Emociona ver todos sus nombres y firmas estampadas en el contrato.

Pude saber que Carlos Beck Bernard era nacido en Basilea, Suiza, y vino por primera vez en 1857, con la idea de fomentar su empresa. Estaba casado con Lina Bernard, quien estuvo en nuestro país durante 5 años y aprovechó para escribir y publicar dos libros: El río Paraná y Flores de la Pampa. Anteriormente, esta empresa se llamaba Beck y Herzog y Cía. y contribuyó con Aarón Castellanos para fundar Esperanza. Fue reconocido por el presidente Mitre, quien lo nombró Agente de Inmigración en Suiza. Se dice de la Colonia San Carlos que ha formado muchos y buenos colonos.

También el conde

Esta colonia contaba con el Conde de Tessiers como juez de paz, proveniente de la Alta Saboya, Francia. El 12 de agosto de 1860 se celebró el matrimonio de Anastasia Blanche, de 19 años, y Julián Rey, de 33, en la capilla de San Jerónimo del Sauce, pueblo vecino, que estuvo a cargo del sacerdote Silvestre Troppini, ya que en San Carlos no había sacerdote.

Por motivos ideológicos, el Conde -después de dar sepultura a su esposa, Marieu Sofie Henriette Horrer- solicitó nuevas concesiones al gobernador Nicasio Oroño. Vendió sus campos y le adjudicaron terrenos sobre el río Quiloazas, con la tarea de fundar una nueva colonia. Varias familias lo secundaron en esa tarea, como los Blanche, Rey, Yossen, Mathieu, Bouvier, etc..

Con los años, José, Remigio y Juan se desplazaron más al norte, en Colonia La Criolla, y se radicaron en campos donde trabajarán como agricultores. Construyeron una hermosa casa que se conserva todavía para la numerosa descendencia que tuvieron. La casa de Remigio fue declarada Monumento Histórico Provincial.

Para finalizar, cabe agregar que Anastasia Blanche se casó con Julián Rey, Remigio con Lorena Richardt, Juan Luis con Leonor Cardozo, Mónica con Josef Yossen, Victorio con J. Mangoldt y José con Regina Mathieu.

Sería interesante que los descendientes aporten datos para completar la historia familiar y también poder organizar un encuentro familiar, a manera de homenaje a estos valientes inmigrantes, tan trabajadores y luchadores, que dejaron patria, terruño y todo lo que poseían, tal vez sin siquiera pensar si volverían alguna vez. Contribuyeron a formar una Argentina grande, con sus ideas y costumbres, con ansias de un país mejor, como todos queremos.