Los tamberos tienen razón
Por Eloy Rodríguez

El contexto lácteo es una producción de alto valor agregado, su agrodindustria es la actividad ganadera de más elevada intensidad, en la cual funcionan no más de 12.000 tambos, en caída libre, que requieren un stock fabril (la vaca lechera) en constante renovación. Además, genera puestos de trabajo, realiza inversiones en infraestructura, requiere de veterinarios, insumos de la sanidad animal, fertilizantes que tiendan a mejorar las pasturas, las cuales son complementadas con alimentos concentrados con vitaminas, minerales, maíz, soja y otros.

Pero, inadmisiblemente, el unicato estatal trata esta compleja actividad, que le proporciona al país buena parte del superávit fiscal, con una puerilidad alarmante y "para defender el bolsillo de los trabajadores argentinos" le usurpan, con zarpazos arteros, la rentabilidad a otro trabajador argentino como es el tambero. Lamentablemente, el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, piensa que la única metodología económica exitosa pasa por bajarle el precio al primer eslabón de la cadena, el eslabón productivo, el que no especula. Un grosero error que no se debiera permitir quien ostenta dicho cargo.

�Cuál es el costo de litro de leche en tranquera? Según los entendidos, los tamberos, 0,83 pesos, cifra ratificada por instituciones especialistas en el tema. Sin legitimidad que lo justifique, se le ha ordenado a las industrias lácteas que no paguen más de $0,78 por litro. Si obligan a trabajar con la pérdida de 5 centavos y el precio en góndola no variará, �Quién se quedará con esta diferencia multiplicada por millones de litros?

Algunos se hacen los distraídos y, suspicazmente, no revisan, como archiprometieron, los operadores intermedios. Con estas actitudes crecen las sospechas que existiría una sociedad lobistas entre el estado y los grandes exportadores, que piensan sus ganancias en base a la especulación.

Hace poco más de un año , Gustavo Vionnet, integrante de Meprolsafe (Mesa de Productores de leche de Santa Fe) decía "llamamos a los lecheros a que hagan muy bien los números y que si encuentran otra actividad más rentable no le pongan tantas fichas a la lechería. Es que no se ven señales claras que indiquen que la producción lechera genere inversiones". Este productor también agregaba que: "hay una clara señal, que no se quiere ver, en los noventa Argentina tenía cerca de 30.000 tambos y hoy, aproximadamente, quedan 12.000. En Santa Fe funcionan 4.000 (33% del total argentino) y cada uno genera entre 3 o 4 puestos de trabajo, por lo que en nuestra provincia, la actividad tambera ocupa 16.000 personas".

Ante tanta desplicencia estatal prosaica, no se ha tomado en cuenta la trilogía inversión, riesgo y rentabilidad. El tambero es el dueño de la tierra, de las vacas, de las inversiones, el que está sometido al control gendármico de un estado ineficiente, el que padece las inclemencias climáticas, el que paga sobreprecio por la escasez de gasoil, el que soporta los vaivenes solapados de las retenciones, el que no tiene acceso a las reuniones de los grandes negocios, y como si fuera poco, algunos emisarios pavonean con su ganancia.

El futuro Ministro de la Producción de Santa Fe, Juan José Bertero, manifestó que "las cadenas de valor guían la reorganización de la producción". Así es, con la certeza que el primer eslabón, el productor, y el último, el consumidor, no son formadores de precios. La cuestión está en los grilletes intermedios de una cadena que especula con el consentimiento del Estado Nacional.